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lunes, 2 de febrero de 2015

Desdibujados como visitantes

Que la Unión Deportiva Logroñés no carbura como visitante es un hecho. 2 de 18 puntos. Un balance pobre para un equipo que quiere disputar la fase de ascenso. Si frente a Valladolid B y Cultural Leonesa (octavo y sexto respectivamente) se firmaron tablas, contra Celta B, Lealtad, Atlético Astorga y Tropezón (salvo el filial vigués están en la parte baja de la clasificación) el signo ha sido de derrota. En concreto, cuatro seguidas. Puntos que no llegan y que obligan a los blanquirrojos a tener que ganar en Las Gaunas (empates contra Guijuelo y Langreo, derrota ante Coruxo y victorias ante Racing de Ferrol, Marino, Murcia y Zamora). Es decir, 14 de 21 puntos posibles. Gracias a ello, los pupilos de Carlos Pouso continúan en puestos de 'play off' (4º con 41 puntos) y cuentan con dos puntos de margen respecto el Racing de Ferrol.

Sin embargo, esta irregularidad parece que no es casual. Por unas cosas o por otras, el UD Logroñés no ha sabido adaptarse a cuatro terrenos de juegos distintos. Curioso que un conjunto configurado con futbolistas polivalentes no haya sido capaz de demostrar entereza a domicilio. La Segunda B es compleja, cierto. Tanto que de la victoria al empate o la derrota hay una pequeña línea. Quizá la de no cometer errores, la de no regalar, la de mostrarse seguro en defensa por muy previsible que se sea en ataque, como le está sucediendo últimamente al cuadro riojano. Y en eso la UDL ha bajado enteros. Ya no es tan consistente, de ser el menos goleado ha pasado, en un visto y no visto a ser el cuarto mejor (6 goles más recibidos que el Murcia, con 16). Esa sobriedad y confianza ha dejado paso a malos despejes, a falta de contundencia, a endeblez en las marcas, a nerviosismo en los centrales... muchas cosas que restan en vez de sumar. Si el ataque hubiera respondido como lo hizo durante muchos momentos de la primera vuelta ahora, probablemente, no nos centraríamos en los problemas defensivos. Pero todo influye.

En el caso de la derrota ante el Tropezón cargar contra Miguel sería abusivo. Cierto que en el segundo y en el tercero (tenía que haber estado más adelantado) podía haber hecho más, pero también que gracias a sus intervenciones la UDL ha estado viva en muchos encuentros que al final ha acabado ganando. Él es el primero que no quiere fallar. Por eso, huelga ahondar más en la herida. Sólo hay que esperar que estos dos tantos no le afecten y se vuelva a ver al mejor Miguel. Porque esos dos goles llegan, primero por un error de marca en un saque de esquina, Bustillo remata limpio, y segundo porque la zaga está adelantada y mal colocada. Incluso en el primer tanto de la tarde, Álex irrumpe por sorpresa entre los dos centrales tras un buen centro de Fran Sota

Aprovechando que ha salido su nombre a escena, me gustaría detenerme en Fran Sota. Parece que no hace falta irse a rastrear demasiado el mercado para encontrar futbolistas diferentes, que te dan esa pausa necesaria, que filtran ese pase que deja en ventaja al delantero... el de Aldeanueva ya demostró, aunque con pinceladas (las lesiones le privaron de mayor continuidad), su clase y solvencia para la categoría. Ahora que el Tropezón ha apostado por él, demuestra sus condiciones y el domingo fue una auténtica pesadilla para la UDL. Que tomen nota los que deben hacerlo.

Cuando atrás no se cierran los espacios que se deben y si en el área rival lo que se genera, casi todo a balón parado, no se mete, pasa lo que pasa. Moisés tuvo el 0-1 en un remate franco dentro del área, pero se le fue desviado. El Tropezón, conocedor de su campo, fue de menos a más imponiendo su criterio, se fue asentando y demostrando que la diferencia clasificatoria entre ambos equipos no era tal. Miguel hizo su trabajo con un buen remate de Fran Sota, pero dejaba a las claras que los riojanos no estaban cómodos. Hasta que el 1-0 llegó, los locales no fajaron en su empeño. Lo extraño fue que la reacción visitante llegara tan pronto. Apenas 3 minutos después de encajar. Ubis le ganó la partida a su defensor para fabricar el empate, obra de Chevi. Un tanto que debía calmar los ánimo y que tenía que aclarar las ideas para el segundo tiempo.

Sin embargo, el Tropezón no bajó los brazos y fue a por la victoria. Lo contrario que la UDL, más encogida y timorata, replegada en su campo a la busca de una contra que les pusiera por delante. La lluvia, intensa, en Santa Ana anticipó que la cosa iba a complicarse tras el primer saque de esquina de los locales. Balón bien puesto por Fran Sota y remate limpio de Bustillo. Miguel parece que estira la mano para coger la pelota, pero finalmente lo hace dentro de la portería. A remar contracorriente. Pouso movía sus piezas, pero el equipo no estaba cómodo. Ahora parecía que el dominio era visitante, con los riesgos que conlleva. Así fue, balón diagonal al que llega antes Álex que Miguel, muy retrasado. El futbolista local se lleva la pelota y marca a puerta vacía. 3-1, casi imposible la remontada. 

Todavía quedaba tiempo, pero no hubo ocasiones como para que la UDL regresara a Logroño con algo que sumar. Dominio estéril de un cuadro blanquirrojo que tampoco supo adaptarse a lo que exigía el partido. Que el Tropezón tuviera gran parte de culpa de no ver una buena versión de los riojanos se admite, pero es doloroso que los visitantes no dieran muestras de su posición en la tabla. Y ese respeto ganado durante la primera vuelta, ese miedo que tenían los rivales cuando se medían al UD Logroñés se está perdiendo y eso, en definitiva, va en contra de los intereses blanquirrojos. El domingo llega el Compostela y sólo vale un resultado posible: la victoria. El cómo lograrlo pasa a un segundo plano. Los 3 puntos son fundamentales.

P.D.: Herreros parece haber sido señalado, como en su momento lo fuera Zubiri, como uno de los culpables de los problemas defensivos. Tras su no convocatoria ante el Tropezón, se demuestra que no es una cuestión individual y que hay algo que falta, como equipo, para recuperar esa solvencia defensiva. Sólo queda trabajar para encontrar soluciones. Asimismo, la llegada de Muneta (presentado este lunes), tras las marchas de Adrien Goñi (a La Roda) y Moisés Eguizábal (al Calahorra) veremos si ayuda a encontrar, de nuevo, el camino de la regularidad.

sábado, 31 de enero de 2015

Adaptarse para crecer

Gran actividad futbolera para este domingo. Al duelo de Segunda B, hay que añadir la práctica totalidad de la jornada 22 de Tercera, hasta nueve encuentros, y 4 de Regional. En este sentido, la Unión Deportiva Logroñés necesita romper su inercia negativa como visitante (2 de los últimos 15 puntos y 3 derrotas seguidas) ante el TropezónEn Tercera, el líder Varea viaja hasta Sendero, donde le espera un Arnedo en línea ascendente; el SD Logroñés ejercerá de local ante el Villegas; el Calahorra se mide en La Planilla al Vianés; mientras que el Haro buscará romper su mala racha frente al Agoncillo en El Mazo. El Anguiano está decidido a reengancharse a la fase de ascenso, para lo que buscará los 3 puntos contra el colista Casalarreina. El Alfaro, con 2 puntos sumados de los último 9 en juego, busca un triunfo balsámico ante La Calzada. Calasancio y Ciudad de Alfaro quieren los puntos en un choque para escapar de la zona peligrosa, mientras que Balsamaiso, que recibe al River Ebro, y Yagüe, que juega en Navarrete ante el Tedeón, quieren estar más cerca de la permanencia. En Regional, el líder Pradejón juega en El Poste ante el Bañuelos; el Alberite recibe al Cenicero; el San Marcial y la Oyonesa B dirimen un choque interesante; mientras que el Rapid buscará asaltar La Salera frente al Náxara B.


Segunda B

Tropezón-UD Logroñés (Santa Ana, 17.00): Obligado. Porque sí, porque continuar entre los cuatro primeros parece casi una obligación el UD Logroñés debe adaptarse al terreno de juego de Santa Ana. Ya no hay excusas para que los blanquirrojos cambien la inercia como visitantes: 2 de los últimos 15 puntos posibles y 3 derrotas seguidas ante Celta B, Lealtad y Atlético Astorga. Carlos Pouso reconoce que a su equipo le ha faltado, por diferentes motivos, capacidad para adaptarse. Una vez reconocidos los errores, es momento de encontrar las soluciones. Que el Tropezón, pese a ser penúltimo en la tabla con 19 puntos, lleve 5 jornadas sin perder añade mayor reto para los riojanos que si, de verdad, desean instalarse en puestos de fase de ascenso tienen que recuperar esa solidez defensiva y esa capacidad para resolver de la primera vuelta. No es cuestión de brillar en el juego, de ser muy superior a su rival... se trata de ganar como visitante en Segunda B.

Difícil, por supuesto. Requiere orden, concentración, sobriedad defensiva, máxima atención en las acciones a balón parado, saber estar, eficacia y capacidad para saber lo que hay que hacer, qué requiere cada momento del partido. Y en ello se encuentra esta UDL tan incomprensiblemente irregular que parece haberse apagado en la faceta ofensiva, pese a los argumentos individuales que posee y de los que ha dado muestra en algún momento de la temporada. Que falta frescura y chispa es evidente, pero nada que no se pueda solucionar porque mimbres hay. Quizá la mente, en este sentido, tenga que ver para que este conjunto haya perdido esa habilidad para generar ocasiones con más asiduidad. Probablemente, la conjunción Chevi y Muneta, último refuerzo, sean de gran ayuda para esta labor.

Sin embargo, el campo de Santa Ana va a exigir otro tipo de fútbol, por momentos, más práctico, eficaz y resolutivo, de saber apretar los dientes, sufrir cuando el rival apriete y aprovechar las debilidades contrarias para explotar las virtudes propias. La mentalización, por lo que expone Carlos Pouso, es evidente, otra cosa es que se ponga en práctica. Sin Moisés y Goñi en la plantilla, el primero se ha ido al Calahorra y el segundo a La Roda, dos futbolistas que apenas han entrado en los planes del técnico vasco, la UDL necesita hacerse fuerte desde atrás (que no suceda lo vivido en la primera parte ante el Zamora). Habrá cambios en esa línea (Herreros por decisión técnica se queda en Logroño). Pero en la medular, por lo ofrecido el domingo pasado, también hay que buscar otras alternativas (Amaro queda fuera de la lista), es de suponer que Chevi regrese a la titularidad. Donde seguro que habrá cambios será en la punta de ataque, tras la expulsión de Camochu. Oportunidad para Ubis o para que Pouso opte por un mal llamado falso nueve (cuestión que habrá diseccionar en otra ocasión). En los extremos, con Titi fijo en la parcela diestra, falta por saber si Íker Alegre y Menudo alternan esa demarcación con la de enganche. 


Tercera

Balsamaiso-River Ebro (El Salvador, 12.30): El Balsamaiso, para acercarse a la salvación, debe dejar atrás su racha negativa, 11 derrotas, y empezar a sumar lo antes posible. A los logroñeses les está penalizando su falta de gol, por lo los de Víctor Gamón tendrán que ofrecer su mejor versión para superar a un River Ebro, más o menos acomodado en la zona templada, capaz de competir contra cualquiera, pero a su vez mostrarse vulnerable frente a cualquiera. Habrá que ver qué imagen muestran los rojiblancos.

Anguiano-Casalarreina (Isla, 16.30): El Anguiano, pese a sus irregulares resultados a finales de diciembre y principios de enero, parece que ha recuperado la inercia positiva en las últimas jornadas. De esta manera, unido a las derrotas del Haro, los serranos se han vuelto a meter en la pelea por la cuarta plaza, que cuenta con varios candidatos. Para sumar los 3 puntos deberá ganar al colista Casalarreina, que viene de empatar en El Soto ante la Oyonesa, lo cual habrá reforzado su confianza.

Calasancio-Ciudad de Alfaro (La Estrella, 16.30): Choque importante en La Estrella. El Calasancio, de ganar, daría un salto cualitativo en sus aspiraciones y dejaría a un rival directo en la lucha por la permanencia a una distancia importante. Por el contrario, el triunfo del Ciudad de Alfaro dejaría a ambos conjuntos apretados en la tabla. De ahí que el duelo sea clave para ambos. En este sentido, los dos equipos llegan en buenas dinámicas pese a que vienen de perder en la última jornada.

Alfaro-La Calzada (La Molineta, 16.30): El Alfaro, con novedades en la plantilla, recibe a la revelación de la temporada, La Calzada, un conjunto que tuvo el quinto puesto a un paso, pero que ha visto como se le ha vuelto a escapar debido a sus últimos resultados. Los blanquillos tampoco andan sobrado, puestos que los dos empates consecutivos y la derrota sufrida ante el Náxara han mermado las opciones de los hombres de Roberto Quílez. Pese a ello, es de suponer que los riojabajeños peleen hasta el final por ser un aspirante.

Haro-Agoncillo (El Mazo, 17.00): Los números no mienten y David Ochoa, de momento, no ha actuado como revulsivo. Tres partidos: una victoria y dos derrotas. Dos semanas seguidas sin sumar y sin marcar en dos encuentros a domicilio, frente a Náxara y Oyonesa. Los jarreros han visto como la diferencia que tenían respecto a sus perseguidores se ha menguado, de manera que los blanquinegros están obligados a doblegar a un Agoncillo que, más allá de los resultados obtenidos, siempre ofrece resistencia y tiene sus opciones ante equipos que están mejor clasificados que él, como es el caso. Duro partido para un Haro muy presionado.

SD Logroñés-Villegas (Las Gaunas, 17.00): La SDL buscará un triunfo relativamente cómodo ante un rival que parece haberse acomodado tras su gran primera vuelta y que tratará de dar la sorpresa. Los de Raúl Llona, después de una convincente victoria en El Rollo, querrá solventar el choque lo antes posible, algo a lo que han acostumbrado a sus seguidores en varios encuentros en Las Gaunas. Por su parte, el Villegas, ordenado y disciplinado, buscará aguantar el máximo tiempo posible sin encajar y aprovechar sus oportunidades.

Arnedo-Varea (Sendero, 17.00): El Arnedo, después de su victoria en La Ribera, aumenta la diferencia con respecto a los puestos de descenso, un aspecto que debe darle confianza. Enfrente un líder que tras ceder en La Planilla solventó su compromiso ante el Calasancio con oficio más que con un juego acorde a su clasificación. En este sentido, los de Nacho Ruiz no se podrán confiar para sacar adelante los 3 puntos ante el cuadro blanquillo.

Tedeón-Yagüe (San Miguel, 17.00): El Tedeón viene de empatar en el Príncipe de Viana. Un punto que rompe la inercia negativa que acompañaba a los de Íñigo Rodríguez. Pese a ello, esta campaña está encontrando problemas para sumar como locales, sólo 4 puntos. Y viendo como la renta que tenían respecto al descenso se ha reducido y que enfrente estará el Yagüe (en puestos de descenso a 7 puntos), el choque para los locales es vital para recuperar la tranquilidad. Todo lo contrario que para los amarillos que buscarán involucrar a otro rival en la lucha, además de acercarse a la salvación.

Calahorra-Vianés (La Planilla, 17.00): El Calahorra quiere continuar con su inercia en La Planilla, donde sólo ha cedido un empate. Lo hará con su último refuerzo, Moisés, a disposición de Eduardo Arévalo, igual que Carmelo Sota, que podría reaparecer. Alicientes para la afición rojilla que aspira a que los suyos continúen dando guerra en los puestos altos de la clasificación. El Vianés, por su parte, tratará de impedir que los locales tengan un domingo plácido y seguro que tienen algunas opciones de dar la sorpresa.


Regional

San Marcial-Oyonesa B (Ángel de Vicente, 15.45): El San Marcial recibe a un conjunto difícil de superar, incómodo, que sabe adaptarse a las circunstancias y que exige mucho a su oponente. En este sentido, la Oyonesa B tratará de aprovecharse, en teoría, de la mayor presión de los locales para ganar y seguir en la zona alta de la tabla, un sitio en el que también se ha acomodado el filial alavés. Choque intenso sobre el papel.

Bañuelos-Pradejón (El Poste, 16.15): El Bañuelos, pese a acumular 5 derrotas seguidas (las dos últimas por la mínima), tratará de dar la sorpresa ante el Pradejón, que ha recuperado el liderato merced a su balance de goles. El 10-0 logrado la semana pasada servirá de estímulo para continuar en lo más alto de la clasificación en un campo complicado si el conjunto local tiene el día.

Alberite-Cenicero (Sáenz Andollo, 16.15): El Alberite logró empatar 'in extremis' ante la Oyonesa B para sumar un punto que le permite estar con los mismos puntos que el Pradejón en el coliderato. Los de Julio Santolaya no pueden permitirse otro tropiezo, y menos en casa, ante un conjunto de la zona de abajo. El Cenicero, tras haber conseguido hace siete días su primer triunfo, intentará dar continuidad a sus prestaciones.

Náxara B-Rapid (La Salera, 17.00): El Náxara B, tras la suspensión del duelo del fin de semana pasado, recibe a un Rapid que se ha aupado a la tercera posición gracias a su gran rendimiento como local. Ahora tiene una buena prueba de fuego en La Salera ante un rival que parece recuperar sensaciones con el paso de las jornadas y que parece haber ganado en solidez.

lunes, 15 de septiembre de 2014

Media hora para enmarcar

Que la Unión Deportiva Logroñés apunta manera y parece estar en condiciones de poder, cuando menos, pelear por algo quimérico en otras ocasiones es evidente. Sobre todo después de ver la primera media hora del partido de ayer frente al Tropezón. 30 minutos de fútbol vertical, con llegadas por los extremos y por dentro, con tiros lejanos, con presencia en el área rival con bastantes faltas laterales y saques de esquina y... lo más difícil con goles. Hasta cuatro, y un quinto anulado. En esa fase se apreció a un equipo decidido, sin compasión del rival, avasallador, brillante a la hora de finalizar las jugadas y con una idea en la cabeza: arrollar a un frágil rival.

Entendible, con esa mentalidad y decisión sobre el terreno de juego, que a los 5 minutos tras un pésimo despeje de Conde (nunca hay que hacerlo al centro y menos si va a media altura), un mal control de Camochu y un afortunado rebote que le vino a Menudo se abriera el marcador. Dos minutos después Íker Alegre, omnipresente y referente durante esa fase del choque, no se lo pensó para tirar con potencia y raso, además de ajustado al palo, para batir a un Iván que no se podía creer la efectividad de su oponente. Pero el UD Logroñés no se conformó. Menudo estuvo a punto de marcar el tercero, pero esta vez el meta visitante lo evitó. 

El monólogo se interrumpió cuando Álex superó a Titi, ejerció de lateral, se metió en el área y chutó con toda la intención del mundo cruzando la pelota. Pero se encontró con un Miguel supremo que sacó una mano, abajo, salvadora. Fue la primera acción meritoria de una tarde atareada para el meta riojano pese al marcador final. Pero ni el susto en el cuerpo inquietó a los blanquirrojos, que estrenaron su nueva camiseta (con bastante parecido a la del Sporting de Gijón de la temporada pasada). El peligro de los anfitriones se centró en las faltas laterales. Primero Menudo puso un balón de lujo para que Julio Rico cabeceara al fondo de las mallas, aunque en posición de fuera de juego. Fue un aviso porque acto seguido, Menudo la puso en el área, Moisés peinó, la pelota tocó en el poste y, de rebote, golpeó en Iñaki con la mala fortuna que el lateral introdujo el cuero dentro de la portería. 3-0 y aún 70 minutos por jugar. El vendaval de juego era algo impensable y había que frotar los ojos para comprobar si lo que ocurría era real.

Todo lo contrario que la sensación vivida por el Tropezón. Para ellos lo acontecido en Las Gaunas era una pesadilla de auténtico terror. Máxime cuando Íker Alegre asistió a Camochu, que realizó un desmarque de ruptura entre el lateral y el central, para quedarse ante Iván, al que superó con una preciosa vaselina al primer toque. 30 minutos y un 4-0 esclarecedor de lo que estaba ocurriendo sobre el campo. Había que poner la pausa porque de continuar con la dinámica el resultado final podía ser sonrojante para el derrotado. En este sentido, el descanso hasta le vino bien al Tropezón.

De hecho, Lolo Herrera hizo dos sustituciones y modificó su dibujo, del 4-2-3-1 inicial viró al 5-4-1. Quería dar consistencia y seguridad defensiva a la vez que aprovechar la velocidad en las transiciones. Lo logró. A ello contribuyó una UD Logroñés que se fijó en el marcador, que no trabajó como debía, que permitió que su rival creyera en que podía maquillar el resultado y que bajó su intensidad defensiva. Porque si la buena presión, y los robos en campo ajeno, realizada en el primer tiempo había sido una de las claves para entender el 4-0, la ausencia de equilibrio en la segunda parte también servía para asumir el 0-1 encajado. Y pudo ser más grave si Miguel, muy acertado tanto debajo de los palos como muy atento para salir fuera del área a cortar un par de balones, no hubiera demostrado que esta campaña no hay dudas respecto a su rendimiento.

Carlos Pouso también movió sus piezas. Herreros, que necesita minutos, entró en escena por Sergio Martínez, con amarilla, mientras que Amaro relevaba a Camochu (jugador por jugador) y Abaroa hacía lo propio con Ubis, lo que provocó que Íker Alegre ejerciera de ariete, Titi se pusiera de extremo y Julio Rico ejerciera de lateral (cada vez que está alejado de la zona de creación, el equipo lo sufre con pérdida del control del juego). Bien sea por el abultado marcador (relajación local), por las diferentes sustituciones en ambos conjuntos o por el cambio de sistema del Tropezón el caso es que la segunda parte fue muy diferente. Fresno, que había salido de refresco, se convirtió en el mejor jugador visitante. El esférico ya no era de propiedad riojana y los cántabros trataban de cuidarlo, de llevarlo con criterio a las bandas o ponerlo a la espalda de su oponente para generar acciones de peligro. 

Fresno avisó tras robarle la cartera a Herreros y presentarse ante Miguel. Buscó sorprenderle por bajo, pero el meta adivinó sus intenciones. Acto seguido, hubo idénticos protagonistas. Mal despeje en el primer palo del central autoleño y Fresno buscó el gol, pero Miguel, con el cuerpo, envió a córner. El decorado era diferente. La posesión, aunque seguía de lado riojano, había virado de intenciones. Los riojanos conservaban la pelota pero sin hacer daño, mientras que los cántabros amasaban y luego buscaban la velocidad de sus hombres ofensivos. El Tropezón merecía más y Fresno, desde lejos, superó a Miguel con un tiro en parábola imparable. Un golazo. Restaban 16 minutos y apenas hubo reacción local cuando Álex, a bocajarro, pudo hacer el segundo para los visitantes. No contaba con el despeje de un magistral Miguel. Entonces sí que se atisbó algo de orgullo en los jugadores blanquirrojos. Eso se entiende cuando Abaroa puso en aprietos a Iván con un buen remate y cuando Menudo se encontró con el larguero. Dos acciones suficientes para mermar las ansias de los pupilos de Lolo Herrera y dar por zanjado un choque resuelto en la primera media hora.

Ahora viene la pregunta del millón. ¿Qué pasó para ver dos partes tan diferentes? Ni siquiera Carlos Pouso supo responderlo. Evidentemente, de puertas hacia afuera estuvo apoyando a sus jugadores y se autoinculpó de la posible relajación que se apreció en la segunda parte. Ya habrá oportunidad de que sus futbolistas, a modo interno, sean conscientes de que no se puede volver a repetir. El enfado del técnico blanquirrojo era evidente. Se puede asumir cierta relajación, pero no apatía y poco sacrificio para continuar trabajando. Y eso faltó. El desequilibrio fue constante en los segundos 45 minutos y hasta Pouso reconoció que su equipo, en esa fase, le recordó a un filial. Hasta concretó que el equipo careció de la competitividad y la seriedad necesaria para pelear por cosas importantes. Un aviso para navegantes porque según explicó, "en mi diccionario no existe la palabra relajación", así que pese al gran resultado y la soberbia primera media hora, la UD Logroñés debe seguir apuntalando cosas. Sumar 7 puntos de 9 posibles está muy bien, las sensaciones que frece también, así que sólo queda pulir esos detalles que le deben hacer un conjunto ganador al cien por cien. La próxima cita es en Compostela, el sábado.

sábado, 13 de septiembre de 2014

Previas 14 septiembre

La Unión Deportiva Logroñés buscar reafirmar su triunfo en Zamora en Las Gaunas con la visita del Tropezón. En Tercera, sobresale el choque de La Salera entre Náxara y Oyonesa. El Varea quiere sumar su cuarta triunfo a costa del Arnedo, el Alfaro visita El Rollo, mientras que el River Ebro recibe al Balsamaiso y el colista Ciudad de Alfaro se enfrenta al Calasancio. En Regional, duelos en todo lo alto, tanto en el grupo I, San Marcial-Alberite, como en el II, derbi riojabajeño entre Autol-Aldeano y Pradejón-Berceo.



Segunda B

UD Logroñés-Tropezón (Las Gaunas, 19.00): Después del triunfo logrado el sábado pasado en el Ruta de la Plata, la UD Logroñés debe confirmar su buen momento en Las Gaunas. El Tropezón visita el feudo logroñés con la intención de romper su inercia negativa (1 punto en tres jornadas). Un aspecto que no debe modificar ni un ápice las intenciones blanquirrojas, ya que los riojanos, sobre todo, en casa deben marcar la pauta, deben ser los que manejen el ritmo del partido a su conveniencia. Hace dos semanas, se atisbó lo que quiere Carlos Pouso desde el inicio, jugar en campo contrario. Para eso, es necesario aprovechar las bandas, que hayas centros al área y tener la capacidad para acabar las jugadas e ir metiendo el miedo a tu oponente, que tenga que pensar que los 90 minutos se le van a hacer cuesta arriba. Evidentemente, el acierto en las oportunidades permitirá un choque más tranquilo, o no, para los anfitriones que deben estar preparados para cualquier contingencia. Es de intuir que los cántabros, dirigidos por Lolo Herrera, quieran todo lo contrario, llevar ellos el control del duelo, llevarlo a su terreno. Ahí puede estar la clave. Los riojanos, por potencial e ilusión, parece que están obligados a un esfuerzo extra para asumir el tempo, pero ya se sabe que en esta categoría lo que importan son los resultados y que si falla el remate, luego se puede pagar caro. Respecto al once riojano, habrá que comprobar si Pouso repite alineación tras la victoria de hace unos días o introduce alguna modificación, aunque sin duda las aportaciones de Menudo, Titi e Íker Alegre serán fundamentales para que el buen y productivo devenir del encuentro.


Tercera

Varea-Arnedo (Municipal, 12.00): El líder tratará de continuar con su pleno de victoria a costa de un irregular Arnedo que no ha empezado como le hubiera gustado. Con sólo un punto en su casillero, los blancos buscarán dar la sorpresa en aras de ese triunfo que necesitan para coger confianza y regularidad en su moral y juego. Los de Nacho Ruiz deberían sacar adelante su compromiso pese a la calidad del rival.

Náxara-Oyonesa (La Salera, 17.00): Choque de ritmo e intensidad, sobre el papel, en La Salera. El Náxara parece encontrarse más cómodo a domicilio, dos victoria, que en casa, lo contrario que la Oyonesa, dos triunfos como anfitrión y una derrota como visitante. Partido en el que las segunda jugadas y las acciones a balón parado tienen su importancia capital. Sin duda uno de los duelos más atractivos de la jornada.

La Calzada-Alfaro (El Rollo, 17.00): La Calzada tratará de olvidar su derrota sufrida en Las Gaunas haciendo valer su entrega en El Rollo, donde todos los rivales sufren. Los de Josean García asumen que los puntos en su feudo son capitales independientemente del rival que esté enfrente. En esta ocasión es un Alfaro que viene de ganar al River Ebro y que hasta la fecha ha alternado marcadores.

River Ebro-Balsamaiso (San Miguel, 17.30): El River Ebro quizá mereció mejor suerte en La Molineta, pero acabó con un 3-0, mientras que en los dos choques anteriores los de Óscar Arpón demostraron coraje para neutralizar un 2-0 y remontar un 0-1. Frente al Balsamaiso, un conjunto ordenado y disciplinado que buscará su alternativa al contragolpe, los rojiblancos deberán dar lo mejor de sí mismo si quieren sumar.

Ciudad de Alfaro-Calasancio (La Molineta, 18.00): El colista recibe a un Calasancio que pese a haber sumado un punto transmite mejores sensaciones de que su rival. Los locales saben que otra derrota en casa frente a otro equipo que pelea por las mismas metas les complicaría por lo que los de 'Yuyo' Díaz tratarán de imponer su juego ante un cuadro colegial que intentará hacer su partido. 


Regional

Grupo I

San Marcial-Alberite (Ángel de Vicente, 11.30): Duelo de descendidos en una primera jornada copera llena de incógnitas sobre el rendimiento de ambos conjuntos. Pese a ello, seguro que sirve para hacerse una idea de cómo comienzan estos dos gallitos su pelea por regresar a Tercera aunque esta competición sea de Copa.

Grupo II

Autol-Aldeano (La Manzanera, 17.00): Derbi riojabajeño entre dos conjuntos que tratarán de ser protagonistas positivos esta temporada. Los rojibancos mantienen la base de la temporada pasada, mientras que los de Víctor Morales siguen rejuveneciendo su plantilla. Interesante choque, sin duda.

Pradejón-Berceo (Municipal, 17.30): Otro duelo de descendidos en la jornada inaugural. Emoción asegurada entre dos equipos que deben imponer su ritmo y velocidad, aunque cada uno a su manera. Los de Óscar Herreros quieren comenzar imponiendo su terreno, mientras que el Berceo promete entrega para un desplazamiento complejo.

lunes, 28 de abril de 2014

Apuros para el derbi

Todo se enreda. Tanto que con 180 minutos por delante, es decir, dos jornadas por disputar, la Unión Deportiva Logroñés y la Sociedad Deportiva Logroñés saltarán al campo el próximo domingo asumiendo que una derrota les podría condenar, como mal menor, a disputar la fase de promoción. Es lo que tiene no haber hecho previamente los deberes tras una primera vuelta esperanzadora de ambos conjuntos en la que, sin embargo, ya se apuntaba que el sufrimiento iba a ser máximo y hasta las jornadas finales, como así está ocurriendo.

La Cultural Leonesa (44 puntos) y el Tropezón (43 puntos) ya pueden festejar su continuidad (como mínimo SDL o UDL no podrían superar a los leoneses, mientras que los cántabros ganan el golaveraje a la UDL en caso de empate y siempre salen beneficiados con posibles empates dobles con Coruxo o triple con Coruxo y UDL), mientras que Compostela (43 puntos) todavía deben buscar un punto para, matemáticamente, repetir otra campaña en la división de bronce (le gana el golaveraje al Coruxo, pero con la UDL lo puede perder en la última jornada). El Coruxo (40 puntos) afronta dos jornadas finales con todo por decidir: Cultural, ya salvado, y Racing, probablemente con el primer puesto decidido y sin nada en juego para los cántabros. Con todo ello no sería de extrañar que uno de los dos conjuntos riojanos, siempre y cuando el Caudal (35 puntos), aún con opciones de evitar el descenso directo, no logre los 6 puntos en juego (ante Oviedo y Guijuelo), que bien UDL bien SDL prorroguen su temporada por espacio de dos encuentros.

Y eso que el fútbol es caprichoso. Hubo momentos, ayer, en los que la SDL parecía a salvo de peligro y le pasaba el 'marrón' de la promoción a su vecino cuando iba ganando en el campo de Santa Ana, y la UDL perdía en Las Gaunas. Pero el Tropezón le dio la vuelta en los minutos finales y los de Raúl Llona empataron con uno menos y se afanaron en trabajar para no encajar más goles ante un rival superior al que le faltó paciencia y tranquilidad en la circulación. De esta forma, la semana que les espera a ambos, de cara al duelo agónico del domingo, es de aúpa. Pero ya habrá tiempo para especular sobre las posibilidades de ese encuentro. 

La Sociedad Deportiva Logroñés tuvo cerca el haber sumado por tercera jornadas seguida, pero el Tropezón sacó el máximo rendimiento posible a dos segundas jugadas tras una falta directa, primero, y tras un saque de esquina, después. Ahí quedó condenado el cuadro riojano. De poco, mejor dicho nada, sirvió el haber controlado el juego durante la primera mitad, el haberse puesto por delante en una contra gracias a la velocidad y capacidad para resolver de Del Puente viniendo desde el extremos diestro. Todo ese esfuerzo y trabajo por sacar adelante el partido quedó en segundo plano cuando los cántabros voltearon el marcador en los últimos 15 minutos. Una pena porque a estas alturas de la liga lo que importa son los números. Se puede merecer más o menos, trabajar para obtener un marcador, pero luego debe reflejarse en el marcador. Hablar de lo que hubiera pasado si Loza, tras una falta lateral, hubiera puesto antes por delante a los logroñeses sería injusto porque Mandaluniz también tuvo trabajo en la primera parte. 

En este sentido, condenar el despeje de puños del meta vasco, hacia el medio, en el empate sería cruel para un portero que ha dado muchos puntos a los riojanos. Que el remate, en plancha y de cabeza, de Dorronsoro fuera perfecto tampoco era esperable y Ledo, probablemente, no confiaba en que el jugador local buscará un remate poco ortodoxo. En esta línea, del 2-1 poco se puede decir: saque de esquina, despeje, quizá poco contundente de la zaga riojana, y volea sublime de Álex que cruza la pelota para ponerla en la escuadra. Ahora, los blanquirrojos deben centrarse en lo que viene este domingo, el derbi logroñés. No cabe pensar en la posible mano, ya en el tiempo añadido, que pudo ser penalti y, a lo mejor, el empate a dos. Lo que sí queda es que Agustín Abadía fue expulsado tras esa acción y que Metola, lesionado en los primeros minutos, no podrá estar, en principio, para el decisivo duelo.

Con lo que sí debe quedarse es con el apoyo incondicional de la afición que, una vez más, respondió acompañando a los suyos en un desplazamiento. Mientras que en lo deportivo, el equipo debe estar orgullos del trabajo realizado, de haber maniatado a su rival durante gran parte del choque y de haber sumado ocasiones de gol. Siempre hay que ver lo positivo de las cosas para que la confianza no decaiga ante lo que les viene encima este domingo.

Por su parte, la Unión Deportiva Logroñés debe estar contenta por el punto obtenido ante el líder Racing. Un empate que sabe a victoria por cómo se sucedieron las cosas después de que Miguel viera la roja antes de la media hora. Sin duda, una acción que condicionó el desarrollo del partido. Con el gol de Javi Soria, desde los once metros, los blanquirrojos empataron rápido en una buena acción combinativa que culminó Javi Rodríguez seis minutos después de que los locales se quedaran en inferioridad. Como era de esperar, la iniciativa la asumió el cuadro cántabro. 

Los de Raúl Llona bastante tenían que contener, evitar la circulación cómoda de los visitantes y buscar alguna contra. Un planteamiento coherente y que se llevó, durante más de una hora, a la perfección. Cierto que el Racing tuvo ocasiones, pero, casualidad o no, las más claras fueron las menos elaboradas. Un pase directo de Javi Soria a Koné en la primera mitad, pero el delantero buscó una vaselina que se fue alta. Centro al área, ya en la segunda mitad, dejada con el pecho de Rubén Durán para que Ander Lafuente buscara otra vaselina imposible a 5 metros de la portería. Pase de la muerte de Francis al que no llega Mariano y Koné, dentro del área pequeña, envía el balón a las nubes...

De inicio, con igualdad numérica, la UDL salió con ambición, presionante y decidida a impedir el juego de su rival. El Racing no tenía la pelota, tampoco los riojanos, pero se jugaba, aparentemente, a lo que quería el cuadro local. El desgaste físico podía pasar factura más adelante y aunque no había ocasiones claras, los de Paco Fernández no estaban cómodos. Sin embargo, la expulsión de Miguel (aunque sea un acto inconsciente del jugador, considero que es mejor que el rival marque a cometer el penalti y quedarte con un jugador menos tanto tiempo; si esa acción es el minuto 80, a lo mejor sí es positivo realizar la pena máxima) tras un fallo de Gil al ceder atrás puso en escena otro partido diferente al que la UDL supo adaptarse. 

Tanto que Ubis pudo voltear el marcador con un gran remate de cabeza tras pase de Ibai en la mejor oportunidad de los blanquirrojos en la segunda parte. Asimismo, los riojanos supieron contener a un oponente que abusó, en exceso, en los minutos finales de colgar balones al área. Ahí, Gil, Herreros y Nando demostraron aplomo en las jugadas aéreas. A ello hay que sumar el buen hacer en este tipo de acciones de Sergio López, que transmitió seguridad y confianza en todo momento. Le hacía falta a la UDL un partido como el de ayer. Por muchas cosas, una por la confianza, otra por unir lazos con la grada y finalmente porque la salvación aún no está hecha, queda tajo por delante.

¡Menudo partido nos espera este domingo! No apto para cardíacos.

jueves, 10 de abril de 2014

El camino de la salvación

El camino de la salvación en Segunda B se presenta de forma diferente para los dos equipos riojanos. Por un lado, aparece la Unión Deportiva Logroñés, que con 39 puntos, tiene una renta importante para asegurar lo ante posible la permanencia en la categoría. Sin embargo, la Sociedad Deportiva Logroñés, con 32 puntos y en puesto de promoción, ve peligrar su continuidad en la división de bronce. Tras haber descansado el pasado fin de semana, tiene 5 duelos para seguir peleando por la salvación. Por suerte para los de Agustín Abadía hay varios implicados. En este sentido, con el Noja, prácticamente descendido (podría ser matemáticamente tras la disputa de esta jornada), hay en juego dos plazas que llevan directamente a Tercera y otra que exige superar una eliminatoria para aguantar en Segunda B. 

A día de hoy, Celta B (30 puntos) y Caudal (31) dejarían la categoría, mientras que la SD Logroñés (32) disputaría la promoción. A salvo quedarían Coruxo (36), Tropezón (38), UD Logroñés (39), Cultural (39) y Compostela (40). Puede que a estos tres últimos conjuntos, incluso al Tropezón, la salvación les quede más cerca de lo pensado, ya que buenos resultados en las dos próximas jornadas les evitaría problemas de última hora. Pero como quiera que deben enfrentarse a los equipos que están en peligro, puede que una mala dinámica les meta en apuros.

En el caso de los dos representantes riojanos, las cuentas parecen bastante claras. La UDL lo tienen en su mano. Juega hasta cuatro partidos en Las Gaunas, tres de ellos como local. Con 6 puntos, dos victorias, aseguraría su continuidad (puede que hasta con menos puntos) y su gran objetivo es lograr la permanencia cuanto antes y evitar que el derbi de la penúltima jornada pueda ser un drama para ellos. Zamora, Cultural, Racing, SDL y Compostela son sus rivales. En función de otros resultados se puede llegar a medir a tres rivales directos, aunque no debería tener problemas para estar tranquilo. Los deberes los tiene que hacer en los dos siguientes compromisos para que la visita del Racing sea una fiesta, así como el derbi y la última jornada liguera. Además, su victoria lograda ante el Guijuelo debería dar confianza a los hombres de Raúl Llona, aunque vistos los últimos encuentros disputados como locales, siempre hay que mantener las distancias.

Por su parte, la SDL, además de hacer su parte, tiene que esperar que otros fallen para aferrarse a Segunda B sin disputar la fase de promoción. Lo que al menos si depende de los blanquirrojos es no caer al descenso. Sólo sacan 1 punto a su inmediato perseguidor (Caudal) y 2 al penúltimo clasificado (Celta B). Debe jugar dos partidos como local, ante el colista Noja y el derbi contra la UDL. 6 puntos vitales para las esperanzas de los pupilos de Agustín Abadía. Además, visitan Burgos (este domingo), donde todo lo que sea sumar será bienvenido, juegan en Tropezón (pude ser un partido clave para los dos conjuntos) y acaban la liga en Ourense (lo mejor que le puede pasar al cuadro riojano es que los gallegos no se juegan nada en la última jornada). Echar cuentas y pensar en cuanto puede estar la salvación no es positivo, la SDL debe centrarse en el próximo compromiso como si fuera el último. Con trabajo y esfuerzo puede llegar la recompensa. En el debe de los blanquirrojos la falta de gol a domicilio (3 salidas sin marcar).

A continuación se muestra un pequeño resumen sobre lo que le espera a cada equipo hasta el final liguero.

Celta B: 30 puntos (descenso)

Partidos: Oviedo, descansa, Burgos y Noja (casa). Se mide a un equipos que pelea por la fase de ascenso, a otro que busca la Copa del Rey y frente al colista.

En la primera vuelta sumó 4 puntos. De repetir esos números estaría condenado a Tercera. 

Golaveraje con UDL: ganado.

Golaveraje con SDL: perdido.

Caudal: 31 puntos (descenso)

Partidos: Marino, Sporting B (casa), Avilés, Oviedo (casa) y Guijuelo. Se enfrenta a 4 equipos con opciones de estar en el 'play off' de ascenso a Segunda. Además, se mide a un rival en la zona tranquila. No tiene enfrentamientos directos.

En la primera vuelta logró 6 puntos, quizá una renta insuficiente para alcanzar su objetivo de permanencia.

Golaveraje con UDL: ganado.

Golaveraje con SDL: perdido.

SD Logroñés: 32 puntos (promoción)

Partidos: Burgos, Noja (casa), Tropezón, UDL (casa) y Ourense. Debe medirse a dos conjuntos que buscan la Copa del Rey, al colista y a dos posible rivales en la lucha por la salvación.

En la primera vuelta sumó 8 puntos. Si quiere mantener la categoría debería repetir esos números como mínimo.

Golaveraje con UDL: perdido, de momento (2-0 en la primera vuelta).

Coruxo: 36 puntos

Partidos: Avilés (casa), Guijuelo, Zamora (casa), Cultural y Racing. Tiene que jugar ante tres equipos que pelean por la fase de ascenso, uno que lucha por la Copa del Rey y otro que puede ser un rival directo.

En la primera vuelta no obtuvo ningún punto en las últimas cinco jornadas. Su buena dinámica actual (10 de los últimos 12 puntos) le dan esperanzas de éxito.

Golaveraje con UDL: igualado.

Golaveraje con SDL: ganado.

Tropezón: 38 puntos

Partidos: Cultural (casa), Racing, SD Logroñés (casa), Compostela y Celta B (casa). Se mide a cuatro rivales directos y visita el campo del líder. Tiene en sus manos lograr la salvación.

En la primera vuelta llegó a sumar 7 puntos, unos guarismos más que suficientes para permanecer otra temporada en la categoría.

Golaveraje con UDL: perdido

Golaveraje con SDL: empatado, de momento (0-0 en Las Gaunas).

UD Logroñés: 39 puntos

Partidos: Zamora (casa), Cultural, Racing (casa), SD Logroñés y Compostela (casas). Juega 4 partidos en Las Gaunas (3 como local y uno como visitante), se enfrenta a tres posible rivales, al líder y a un equipo que busca la Copa del Rey. Depende de él.

En la primera vuelta sumó 7 puntos. Si repite estadística se libraría de sufrimientos.

Golaveraje con SDL: ganado, de momento (2-0 en la primera vuelta).

Cultural Leonesa: 39 puntos

Partidos: Tropezón, UD Logroñés (casa), Ourense, Coruxo (casa) y Marino. Tiene hasta tres enfrentamientos con rivales directos y visita a dos equipos que luchan por la Copa del Rey.

En la primera vuelta sumó 7 puntos. Si iguala esos números no tendrán problemas para seguir otra campaña en Segunda B.

Golaveraje con UDL: empatado, de momento (1-1 en Las Gaunas).

Golaveraje con SDL: perdido.


Compostela: 40 puntos

Partidos: descansa, Burgos (casa), Noja, Tropezón (casa) y UD Logroñés. Sólo puede sumar 12 puntos. Se mide a un equipo que lucha por la Copa del Rey, frente al colista y ante dos posibles rivales directos.

En la primera vuelta sólo puso sumar 4 puntos. Dada la diferencia que lleva respecto a la promoción (8) y el descenso (9) sería suficiente para continuar en la categoría.

Golaveraje con UDL: ganado, de momento (2-0 en la primera vuelta).

Golaveraje con SDL: ganado.

lunes, 24 de febrero de 2014

Pasito adelante

Mientras que la Unión Deportiva Logroñés hizo los deberes, de forma práctica y poco vistosa, ante el Tropezón para seguir alejándose del peligro (deja a 6 puntos la promoción y a 7 el descenso), la Sociedad Deportiva Logroñés desperdició una gran oportunidad para apuntillar a un rival directo, como el Caudal, y tomar aire en la tabla, pero su empate final, frente a 10 jugadores durante los últimos 23 minutos, deja a los blanquirrojos con 2 puntos de margen respecto a la promoción y de 3 con el descenso. 

Vayamos por lo positivo de la jornada, el triunfo de una UD Logroñés que sabe mostrar diferentes caras. Una victoria merecida, aunque en otros duelos vividos en Las Gaunas haya desarrollado un fútbol más brillante. Pero como expuso Raúl Llona al término del encuentro, lo importantes es sumar de 3 en 3 porque falta le hacía a este equipo. Pese a ello, evidenció que hay miedo a ganar. Algo lógico después de lo vivido en los últimos duelos como locales, con tanto empate. En este sentido, los blanquirrojos apelaron al sentido común, a la sobriedad y a la capacidad de superviviencia. El fútbol tiene muchos prismas, pero sólo un objetivo: marcar más goles que el rival y llevarse la victoria.

En esta línea, la UDL ha ido aprendiendo (o ha ido modificando sus hábitos) con el paso de las jornadas. Ante el Tropezón, por ejemplo, dio una versión aceptable en la primera mitad ante un conjunto que salió dispuesto a no encajar. Los cántabros, con una línea de 5 defensas, intentaron maniatar a los riojanos, incomodar en la creación y esperar su oportunidad a la contra o a balón parado pese a la desesperación de su capitán y referente ofensivo Rafa. La disposición de los hombres de Lolo Herrera impidió que Goñi o Ibai entraran en contacto con el cuero, mientras que las bandas, con Omar y Javi Rodríguez, pese a que buscaban amplitud carecían de profundidad, salvo en contadas ocasiones. De hecho, dos centros del riojano desde banda izquierda bien pudieron ser dos goles: en el primero Javi Rodríguez, en el segundo palo, tiró fuera cuando se cantaba gol y en el segundo Goñi, en plancha, remató pero Iván despejó a córner.

Los locales llegaban a portería, buena volea de Iriarte que mandó a saque de esquina Iván, pero la sensación, aunque por momentos se veían ocasiones, era que el Tropezón estaba imponiendo su ritmo. Los blanquirrojos requerían de una mayor velocidad en sus acciones con balón, más paciencia y criterio con la posesión. Claro que si tus do hombres más creativos no entran a escena es complicado atacar con sentido. Aunque los cántabros asumían que alguna ocasión en contra iban a tener, las ya citadas, el paso del tiempo les iba animando. Tanto que Dorronsoro, libre de marca en el segundo palo, evitó quebraderos de cabeza a los anfitriones cuando remató de cabeza al lateral tras un saque de esquina. Casualidad o no, a la siguiente acción Iriarte probó a Iván, que mandó a córner. Entonces Gonzalo, renqueante tras una disputa con el delantero blanquirrojo, se tendió al suelo en el medio del campo. Lolo Herrera prefirió realizar el cambio y la consecuencia fue que Iriarte se estrenara como goleador esta temporada. El técnico visitante justificó el cambio por la lesión, pero qué casualidad que el hombre que debía marcar a Iriarte debía ser Gonzalo, el lesionado. No es de extrañar, por este motivo, que a muchos entrenadores no les guste realizar una sustitución propia cuando deben defender un saque de esquina.

Sea como fuere, la UDL estaba por delante, había hecho lo complicado. Ahora faltaba buscar el segundo gol, Goñi la tuvo pero su remate, al filo del descanso, en plancha fue tan picado que le dio tiempo a rectificar al meta de los cántabros. Se intuía, como así fue, que el Tropezón movería ficha en el segundo tiempo. Lo hizo poblando el centro del campo y del 5-4-1 inicial pasó a un 4-1-4-1 en busca de un mayor equilibrio entre la defensa y el ataque. Lo que consiguió fue que su rival no tuviera tanta posesión, no encontrara espacios para llegar con claridad hasta Iván y que el partido entrara en una fase de imprecisiones que no beneficiaba, en nada, a los locales. Pese al cambio de escenario, los visitantes, con muy poca profundidad, apenas inquietaron a Miguel, al que no se le recuerda ninguna parada (salvo una en la primera mitad). 

El choque se atascó, no iba ni para adelante ni para atrás. Cierto que se había ganado en intensidad, pero no en claridad de las acciones. El Tropezón quería, pero no podía, mientras que la UDL, con reservas, buscaba la meta rival pero con recelo. Eso generó dudas en el aficionado cuando los despejes, algunos poco contundentes, de los blanquirrojos fueron aumentando, cuando los cántabros se metieron en campo ajeno, durante los últimos 10 minutos, cuando la pelota pasó a ser propiedad de los de Lolo Herrera. Los locales, entonces, acusaron el llamado miedo a ganar (muy presente en los tenistas, sobre todo, cuando pueden derrotar a un jugador que está por encima de su nivel). En ese instante se echó en falta que algunos futbolistas blanquirrojos asumieran responsabilidades, quisieran ejercer de líderes naturales. Por fortuna, el Tropezón, que llevaba tres victorias seguidas, no inquietó a Miguel y la UDL pudo sumar 3 puntos.

Sin embargo, hay cosas a destacar. Por un lado, esta UDL ha cambiado su manera de jugar. Y no me refiero a que ahora sea más práctica y no arriesgue tanto con balón. Una percepción, que no tiene que ser real, es que ahora el equipo ya no asfixia a sus rivales durante la primera media hora en el centro del campo. Es como si algunos futbolistas dosificaran esfuerzos. La seña de identidad habitual de centrar desde los costados ya no es tal (quizá en este apartado los contrarios tengan algo que ver). El juego de los blanquirrojos es más directo, de menos posesión, por momentos. Ibai, ente líneas, casi no entra en juego, mientras que Goñi parece atravesar por un pico bajo de forma, no muestra tanto recorrido como hace algunas jornadas. En definitiva, que la intensidad y ritmo de los riojanos ha bajado. Habrá que cuestionarse si es un aspecto físico o una mutación generada por Llona para estar más seguros en determinadas fases de los partidos.

En cuanto a la SD Logroñés, seguro que los aficionados saboreaban la victoria cuando Iñaki Jiménez volteaba el marcador mediada la segunda mitad y cuando minutos después el Caudal se quedaba en inferioridad. Pero nada más lejos de la realidad, los de Agustín Abadía no supieron aprovechar las circunstancias favorables para dar un salto cualitativo en la tabla. Una cuestión a reflexionar. Pese a ello, el empate, como tal, independientemente de lo acontecido en el Hermanos Antuña, se puede dar como bueno. Cierto que cabe pensar que el triunfo hubiera dejado muy tocados a los asturianos, pero hay que ser positivos.

El choque comenzó con más problemas de los esperados. El Caudal, en descenso, se jugaba la vida y lo demostró en cada lance, sobre todo al comienzo. En ese cuarto de hora inicial, la SDL aguantó las embestidas locales para a partir de ahí empezar a estirar un poco sus lineas, ganar en confianza en el juego y tratar de llegar a las cercanías de Javi Díaz. De hecho, Candelas marcó un gol que fue anulado por falta previa de Del Puente. El duelo se igualó con dos equipos que acusaron el miedo a perder. Había mucho respeto y prevalecía más el no perder el sitio que el desmelenarse en ataque. Pese a ello, hubo llegadas a las áreas. Como otro gol anulado a los visitantes, a Del Puente, por fuera de juego. O la internada de Toledo en el área rival frenada por un agarrón de un defensa que vieron todos menos el árbitro (una acción similar a la que sufrió la semana anterior la SDL frente al Racing y que sí fue pena máxima). Una jugada que fue el germen del 1-0, puesto que la contra montada por el Caudal acabó con un balón largo de Abraham para que Javi Sánchez se inventara una vaselina ante la salida de Gonzalo.

Los locales querían mas y en la segunda parte salieron decididos a sentenciar. Jorge, de hecho, pudo ampliar distancias, pero se trabó con el balón. Sin embargo, los visitantes mostraban sus garras y Del Puente tuvo el empate en sus botas, aunque, de nuevo Javi Sánchez pudo en peligro a Gonzalo. La SDL necesitaba una señal y la encontró cuando señaló penalti tras un codazo a un jugador blanquirrojo. Candelas asumió la responsabilidad y aunque Javi Díaz despejó con el pie, el rechace le vino al centrocampista para igualar el marcador a la hora de encuentro. Un tanto que dio tranquilidad y que asentó a los riojanos. Tanto que Iñaki Jiménez, tras una contra, se estrenó como goleador con un buen tiro desde la frontal en el minuto 65. Los de Abadía le habían dado la vuelta en un visto y no visto. Los nervios atenazaron a un Caudal que estaba sin sitio. Ante ese desconcierto local, Lulu era expulsado por una entrada a Fran Sota por detrás en el 67'. Mejor imposible.

Sin embargo, la inferioridad sentó mejor a los asturianos, que tiraron de pundonor para encerrar a un oponente que apostó por conservar el 1-2, ceder la pelota a su rival y buscar alguna contra. Javi Sánchez probó a Gonzalo y Rojas, de cabeza, perdonó en el área pequeña el empate. No fallaría instantes después al anticiparse a Yécora y rematar a gol. Un tanto que contenta a los locales, por lograr el empate en inferioridad, pero que deja un sabor agridulce a los riojanos que tocaron el triunfo con las manos, pero que se les escapó. Quizá sirva para que los blanquirrojos se den cuenta de que no hay motivo para relajarse, por muy bien que se presente un partido, que no se pueden perder las señas de identidad habituales (garra, lucha, sacrificio) cuando lo que está en juego es la permanencia en la categoría. Ojalá que en San Lázaro, el próximo sábado, no se repita la situación. Por eso, hay que quedarse con la capacidad de reacción, del 1-0 al 1-2, y e punto sumado.

sábado, 22 de febrero de 2014

Previas 23 febrero

Duelos calientes de los equipos riojanos en Segunda B. La Sociedad Deportiva Logroñés se mide en casa del penúltimo, Caudal, con la intención de romper su mala racha a domicilio y sumar 3 puntos que le den confianza para los próximos compromisos. Por su parte, la Unión Deportiva Logroñés recibe en Las Gaunas a un Tropezón enrachado después de tres victorias seguidas. Los de Raúl Llona necesitan el triunfo. Por su parte, en Tercera se disputan nueve apasionantes encuentros. En prácticamente todos hay mucho en juego. Por arriba, sobresalen los duelos entre Varea y Alfaro, el Calahorra-Agoncillo y el Náxara-Anguiano. Para evitar el descenso, se podrá vivir el drama en el Berceo-Calasancio, en el debut de Borja Lerma como técnico de los verdes, y en el Pradejón-Alberite. En Regional, destaca el Tedeón-Vianés B.


Segunda B

Caudal-SD Logroñés (Hermanos Antuña, 12.00): Todo lo que no sea sumar complicará las cosas a la SDL. El cuadro riojano no puede dejar escapar la oportunidad de tratar de rematar a un rival directo por la lucha por la permanencia. El Caudal, penúltimo, tiene 21 puntos y una victoria asturiana le volvería a meter en la lucha, además dejaría a los blanquirrojos a tiro, a 3 puntos y con una dinámica complicada. Estos serían los efectos de una derrota. El empate, un mal menor, dejaría las cosas por hacer, pero no es un mal resultado a la vista de los recientes números de los riojanos: 4 derrotas seguidas como visitante y un triunfo en las seis últimas jornadas. El triunfo de los de Agustín Abadía significaría un acicate para confirmar que aunque vengan mal dadas, este equipo sabe salir a flote. No sólo eso, porque daría una inyección de adrenalina y moral para seguir peleando por la meta de la salvación. Para lograrlo, eso sí, la SDL no debe mostrarse débil en el apartado defensivo, debe mantener la concentración los 90 minutos, no regalar fases del partido y mejorar su puntería. Para tal efecto, Abadía no podrá contar con los lesionados Moya, Jorge Herreros, Mandaluniz y Mario León, pero recupera a Ledo, sancionado el domingo pasado. Por decisión técnica se quedan en Logroño Rojas, Loza y Tamayo. Enfrente estará un equipo que va a más tras la llegada del nuevo entrenador, Miguel Ángel Álvarez Tomé, puesto que en 4 partidos ha logrado dos empates (ambos en casa), una derrota, frente al Tropezón en la pasada jornada, y una victoria. En definitiva, más que nunca, lo que importa es obtener un resultado beneficioso para los intereses riojanos porque la clasificación, en la parte peligrosa, se aprieta y no es bueno entrar en la parte final de la liga siendo protagonista de esta lucha.

UD Logroñés-Tropezón (Las Gaunas, 17.00): Con una victoria en 7 partidos, la UDL no acaba de salir de la zona peligrosa. Con 2 puntos sumados en Las Gaunas durante 2014, los blanquirrojos han tenido que depender de su comportamiento a domicilio (irregular con todo tipo de signos). Si por algo se caracterizó este equipo en la primera vuelta fue por su buen rendimiento como local y a ello debe apelar Raúl Llona para que la UDL escape de un lugar no muy recomendado de cara a las últimas jornadas. Un modelo a seguir es del Tropezón. Los cántabros gracias a sus tres victorias consecutivas respiran. Con 30 puntos miran con optimismo al futuro. Dada su racha, confían en mantenerla ante un rival que no fue capaz de superar a un Noja desahuciado. Cuestión que ratifica los graves problemas con los que cuenta el cuadro riojano para marcar goles. Para poner más picante al asunto, Ubis, el 'pichichi' blanquirrojo, está lesionado, por lo que alguno osado deberá tomar el relevo en ese apartado. Es una buena oportunidad para recuperar la contundencia ofensiva a balón parado (Gil, Herreros...) o para que Goñi vuelva a hacer sumar a los suyos o quizá para que Iriarte u Omar se estrenen o para que Íñigo Rodríguez se acuerde de celebrar un gol o para que los extremos, cualquiera de ellos (Jaime Moreno, Barrón o Javi Rodríguez), concluyan una jugada... Diversidad de opciones. Sólo falta concretarlas sobre el campo. A ello hay que unir, sobriedad durante todo el choque, trabajo, esfuerzo y persistencia en llevar a cabo las directrices ensayadas durante la semana. Enfrente, lo dicho, un rival hacia arriba, consciente de sus limitaciones y que intenta ocultar sus puntos débiles para sacar provecho de sus mejores armas. Una de ellas, se llama Rafa y totaliza 8 goles. 


Tercera

Berceo-Calasancio (La Isla, 12.00): Borja Lerma debuta con el Berceo sin miramientos. Con una auténtica final para escapar del descenso. Los verdes, con un punto de ventaja sobre el peligro, se miden a un Calasancio reforzado tras su última victoria frente al líder. Mucho en juego en un duelo directo por la salvación. El error se pagará caro.

Varea-Alfaro (Municipal, 12.00): El Varea, pese a ascender hasta la segunda posición, parece que últimamente le va la marcha: derrota, empate tras neutralizar un 1-3 y victoria después de remontar un 3-0. Se mide a un Alfaro que atraviesa por su particular 'Tourmalet' de calendario, hasta la fecha saldado con dos empates ante Haro y Calahorra. Hay más en juego de lo que parece. Habrá que comprobar si los arlequinados han mejorado sus prestaciones defensivas.

Pradejón-Alberite (Municipal, 16.30): Penúltimo contra último. Otro choque en la cumbre por evitar el descenso. El empate perjudica a ambos; la victoria local hundiría a los arlequinados y daría vida a los verdiblancos; mientras que el triunfo visitante dejaría a ambos en descenso, pero a tiro de la salvación. Ahora hay que jugar con eso durante 90 minutos. Que nadie espere brillantez, ojalá que así fuera, pero cuando hay en juego 3 valiosos puntos, es de esperar que haya un juego más práctico en el que se intenten cometer los menos errores posibles.

Ciudad de Alfaro-River Ebro (La Molineta, 16.45): Puede que sea el partido de la jornada, a efectos clasificatorios, menos comprometido. Son dos conjuntos instalados en la mitad de la tabla que tratan de mostrar su identidad y jugar con sus armas. Quizá los locales se jueguen más (el descenso está a 7 puntos) y eso se puede apreciar sobre el terreno de juego.

Haro-San Marcial (El Mazo, 17.00): El Haro desea olvidar sus cuatro empates seguidos a costa de un San Marcial que tratar de sobrevivir. Los jarreros asumen que la grada les exigirá una victoria cómoda, pero esta Tercera no entiende de eso. Los de Roberto Ochoa, con problemas de cara a gol, saben que el cuadro de Lardero le pondrá trampas para intentar llevar el choque a los intereses de Gonzalo Santamaría. La presión es local.

Calahorra-Agoncillo (La Planilla, 17.00): 5 puntos separan a los rojillos de la cuarta plaza. Pese a varios tropiezos, los de Javier Salvatierra aún ven la manera de acercarse a la fase de ascenso. Enfrente estará un Agoncillo en buena racha, 8 jornadas sin perder, que seguro demuestra su intensidad y sus ganas por seguir creciendo en esta segunda vuelta. Partido duro para los rojillos.

Oyonesa-Balsamaiso (Oion Arena, 17.00): La Oyonesa, si quiere continuar alimentando sus opciones y no descolgarse del 'play off', debe sumar de 3 en 3, sobre todo ante rivales que están por debajo suyo en la tabla, como es el caso del Balsamaiso. Los de logroñeses, con 6 puntos de margen respecto al descenso, tratarán de recuperar su mejor versión en el aspecto defensivo (10 goles encajados en 180 minutos).

Náxara-Anguiano (La Salera, 17.00): Los najerinos, en función de otros resultados, podrían recortar la distancia con la cuarta plaza. Pero para ello, es fundamental que los de Nacho Ruiz hagan los deberes, es decir, sumen 3 puntos. El Anguiano, pese a su  complejo calendario, está sumando puntos (empates con Haro, Varea y Oyonesa, victoria contra Calahorra) para no distanciarse en exceso, aunque la renta es difícil de levantar, 8 puntos. Por eso, el choque de La Salera puede ser definitivo para los serranos, de no sumar. 

Arnedo-La Calzada (Sendero, 17.00): El Arnedo, después de dos victorias seguidas, respira tranquilo en mitad de la clasificación. Con esa confianza, los riojabajeños intentarán dar continuidad a su racha superando a La Calzada. Los rojillos, afianzados en sus buenos números como locales, buscarán dar la sorpresa para continuar acercándose a su objetivo de la permanencia.


Regional

Bañuelos-Cenicero (El Poste, 16.30): Ambos conjuntos vienen de ganar, un extra de confianza. Los locales tratarán de dar continuidad a su triunfo en Haro con otra victoria. El Cenicero, irregular, es una incógnita, puesto que se desconoce qué imagen ofrecerá en El Poste.

Autol-Balsamaiso B (La Manzanera, 16.30): Día para despertar. Dos equipos en malas rachas que confían en acabar con sus respectivas sequías. Los locales necesitan mejorar sus prestaciones para no descolgarse, mientras que los logroñeses deben mejorar su intensidad defensiva.

Tedeón-Vianés B (San Miguel, 17.00): El Tedeón quiere seguir de dulce sumando triunfos. No será fácil pese a que su rival, el Vianés B, no atraviesa por su mejor momento (3 derrotas en 4 jornadas). Los navarros necesitan un punto de inflexión para olvidar su racha y qué mejor que superar a los de Íñigo Rodríguez en su campo. Intensidad seguro que habrá.

sábado, 7 de diciembre de 2013

Un simple punto

Un punto. Valorándolo objetivamente siempre es positivo sumar. Además, mantener la portería a cero ayuda a confirmar la confianza en la parcela defensiva. Dos argumentos esgrimidos por Agustín Abadía en la rueda posterior al partido contra el Tropezón. Moral arriba. El mensaje público es evidente; la línea de la Sociedad Deportiva Logroñés es buena. No se ha ganado, no pasa nada, seguimos sumando. Acertado, y entendible, discurso de cara al exterior. En este sentido, sería injustificado por parte del entrenador entrar en otro tipo de disquisiciones que, a lo mejor, deben ser tratadas dentro del vestuario. Sin embargo, el aficionado de a pie, el que no va a los entrenamientos, el que sigue a su equipo todos los domingos que puede, el fiel que acude a Las Gaunas haga frío o calor no entiende de argumentos de labor de grupo. Lo que quiere es ver ganar a su equipo y si pierde o empata ver que se ha dado todo sobre el terreno de juego. Y la sensación que tuvo ayer fue que se pudo ganar, se debió ganar, pero que no se puso todo lo que se debía para ello.

Cierto que el Tropezón hizo su trabajo, lo ejecutó perfectamente, se agazapó en su campo, le dio la pelota, como se esperaba, a una SDL que con el paso de los minutos se fue atascando y desquiciando. Abadía recalcó en sus declaraciones pospartido que en el descanso insistió que no quería posesiones largas. Es más, optó por retrasar su línea, esperar a su rival y darle la iniciativa, por momentos, para buscar las contras y los espacios a la espalda de los cántabros. Es decir, quiso que la SDL fuera fiel a lo que tan buen resultado le ha dado hasta la fecha: intensidad, velocidad y transiciones rápidas tras robo. Correcto en cuanto a mantener la identidad. Sin embargo, es una opinión, considero que se puede ser leal a unas ideas incorporando detalles que modifiquen el escenario que se presenta, que le otorguen más versatilidad al bloque y que le hagan ser menos previsible, más competitivo ante determinadas situaciones.

Por eso, puede que ante un rival que acudió a Las Gaunas con la única premisa de mantener la portería a cero, se echaron de menos más combinaciones, algo más de paciencia con el balón en determinados momentos (no está reñido con posesiones cortas), un toque de brillantez, de salirse del plan establecido, de aprovechar la amplitud del campo, de encarar a su par... creatividad, ingenio, chispa. Eso con balón en su poder. Porque en las tareas de contención, sobre todo en el primer tiempo, no hubo intensidad en las jugadas áreas y en las segundas jugadas en la zona ancha. Miguel y Fran Sota, con la ayuda de Toledo, bastante desaparecido, no estaban en el sitio adecuado. Todo lo contrario que Luis Alberto y Conde, más intensos en la pelea área y más sacrificados en defensa que sus oponentes. Al capitán blanquirrojo no se le ve fresco, mientras que a Fran Sota le cuesta adaptarse a un estilo en el que el toque es escaso. Ayer, por ejemplo, pasó desapercibido cuando, probablemente, debía haberse erigido en protagonista en las maniobras ofensivas

Con dos extremos, Del Puente y Laencina (inactivo durante muchos minutos), más destinados a presionar que a ser dos argumentos ofensivos, inhabilitados, los caminos para romper el entramado defensivo impuesto por los de Manu Herrera se limitaban a acciones por dentro. Allí se supone que estaba Javi Torres, casi siempre esperando el fallo del zaguero en vez de presentar batalla y a lo mejor provocar ese error para que otro compañero se aproveche de él. El delantero blanquirrojo no tuvo una buena actuación, la verdad. Y eso que de sus botas partieron las mejores oportunidades: una asistiendo a Del Puente en un buen centro lateral que el extremo mandó fuera y un tiro suyo, tras una jugada embarullada, que acabó en las manos de Iván. Puede que la grada se quede en la retina con el fuera de juego señalado al 'pichichi' riojano en los instantes finales cuando se presentaba ante el meta visitante sin oposición. Con este panorama, las aportaciones, sorpresivas, de los laterales podían ser una ayuda. Pero ni Alcántara, un centrochut suyo animó el comienzo de la segunda parte, ni Iñaki Jiménez, su labor no es ésa.

Por todo ello, en honor a la verdad, el empate fue un resultado justo para los méritos de unos y de otros. El Tropezón trabajó para cerrar la sangría de goles recibida en los dos últimos partidos (8 tantos encajados), aguantar en su campo y sumar un punto gracias a mantener la portería imbatida. La SD Logroñés buscó el triunfo, en apenas 10 minutos del segundo tiempo se gestaron tres mini ocasiones (más casi que en primer período), pero más con empuje que con criterio, sin generar oportunidades que hagan temer al rival, que transmitan que el gol está cerca. Ese carácter habitual cuando no se tiene la pelota, en las labores defensivas, esa ambición por morder, por derribar murallas no se vio ayer en Las Gaunas. Y eso no se debe perder nunca. Eso también es identidad

Sin embargo, hay que ver el lado positivo del empate, aunque probablemente se podría haber enganchado el tercer triunfo seguido. Mandaluniz, salvo un error al medir una salida tras una falta lateral (por suerte el remate del jugador cántabro se marchó alto), apenas tuvo que intervenir. Una buena señal para un equipo que apuesta por hacerse fuerte desde atrás. Contrariamente a lo que muchos piensan (véase Calderé) la SDL acabó el choque con sólo una amarilla, y fue por protestar (Moya). Es decir, aspectos optimistas de cara a los futuros compromisos (tres partidos seguidos en Las Gaunas). Con eso hay que quedarse, es mejor, que no con la idea de que la SDL podía haber hecho historia encadenando tres victorias seguidas, un hito para los blanquirrojos que deberá esperar.


Tercera

Berceo-Varea (La Isla, 15.30): El Berceo encadena 6 jornadas sin ganar. Una dinámica que ha provocado que el descenso quede sólo a 3 puntos. Es decir, el peligro existe. Por eso, los de Víctor Ubis deben tratar de romper esa inercia para no verse en mayores apuros. Por su parte, el Varea, de conseguir el triunfo, regresaría a la fase de ascenso, lo que le daría moral para los siguientes compromisos. Por calidad, los arlequinados no deberían acusar el esfuerzo realizado el pasado miércoles, aunque seguro que los verdes obligan a los de Guillermo Zangróniz a tener que esforzarse al máximo para sumar los 3 puntos en liza.

Náxara-Alberite (La Salera, 17.00): El Náxara necesita el triunfo para romper su racha sin victorias (5 jornadas seguidas) y para acercarse a los puestos de 'play off'. La visita del colista obliga a los blanquiazules a tomarse el choque sin confianzas ni relajaciones para lograr su objetivo de sumar 3 puntos. Enfrente, un Alberite que comprueba que sus rivales directos por la salvación suman. De ahí que los arlequinados afrontan cada encuentro como si fuera una final.