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martes, 18 de junio de 2013

Resumen Tercera (VII)

Última entrega de mi resumen de Tercera. En esta ocasión, una vez eliminados de la fase de ascenso a Segunda B, toca hablar de Haro y Varea. Ahora sólo queda un balance general, que haré mañana, con el que bajo mi punto vista han sido los futbolistas más determinantes, así como los jugadores revelaciones o destacados.

Haro: 1º, 95 puntos (100-13)

Pese a que la sensación final en el Haro puede ser la de decepción después de desperdiciar el 1-2 logrado en tierras murcianas en la segunda eliminatoria de la fase de ascenso no hay que olvidar los logros cosechados por el equipo blanquinegro durante esta temporada. Sus números están ahí por algo. Por cuarta vez en las últimas 7 temporadas llega al menos a 100 goles en liga regular (100 en 2006/07, 2011/12 y 2012/13; 101 en 2007/08). Ha obtenido su récord de puntos en una campaña, 95, por delante de los sumados en la 2006/07 (94) y en la 2011/2012 (92). Su diferencia de goles también es la mejor, 87, superior a la de 2006/07 (85) y 2011/12 (81). Incluso la actual temporada ha sido en la que menos goles ha encajado: sólo 13 tantos; una cifra mejor que en la 2006/07 (15). Además, como parece una tradición en La Rioja en los últimos tiempos ha sido el último equipo de categoría nacional en perder. Lo que le ha supuesto acabar como líder de su grupo por segunda vez en su historia (la primera fue en la 2006/07). Circunstancia que también sucedió con Oyonesa y SD Logroñés. Para acrecentar su ego, el Haro estuvo 23 jornadas seguidas (las 23 primeras) invicto y acabó la liga regular como un tiro con 12 victorias consecutivas.

Hay que tener en cuenta, es importante, que el bloque del Haro, con Roberto Ochoa al frente, en las últimas campañas ha ido perdiendo amplitud de plantilla. En este sentido, podía decirse que el técnico jarrero ha utilizado apenas 16 futbolistas toda la campaña. Javi Pérez ha sido el portero titular, aunque Javi Ríos ha gozado de oportunidades para demostrar su valía. En defensa, apenas cinco hombres: Beraza, Mikel, Pirri, Txejo y Joseba. Entre ellos han venido ocupando la zaga durante todos estos meses. En el centro del campo, Alberto y Tato han dado equilibrio al centro del campo (Arias en alguna fase de la campaña ha sido titular), dejando en los extremos a Javi López y Breixo, siendo Aimar y Edu Martín futbolistas que han solido salir desde el banquilo. En ataque, Unai y Ander se han complementado, mientras que Morales, como revulsivo, ha dado más de lo que se lo podía pedir.

Grandes números para una plantilla corta a la que quizá le ha faltado la brillantez que sí determinan sus guarismos. Pero Roberto Ochoa, desde que asumió la dirección del equipo, comprendió que para poder aspirar al ascenso hay que ser sólido en defensa. Además, ha demostrado una gran adaptabilidad, puesto que ha sabido mover sus piezas en aras de conseguir un conjunto férreo en las labores defensivas, equilibrado en la medular y letal con espacios. Ha estado siempre más cómodo cuando tenía que esperar que cuando debía dominar el partido. De ahí que su juego en El Mazo, salvo excepciones, no haya sido tan visual como a lo mejor algunos espectadores hubieran deseado. Sin embargo, a domicilio sí que ha mostrado una cara más seria, más práctica, más eficaz cara a la meta rival. Competitivo hasta el final, pese a las tres derrotas en la fase de ascenso a Segunda B ha sido un conjunto que ha echado de menos a un futbolista que asuma la responsabilidad cuando las cosas van mal, un jugador que en el campo ejerza el liderazgo para llevar a su equipo a las mejores cotas. Quizá ese futbolista se cotice y por ello el Haro no ha podido contar con él. Otro debe, por decir algo, es que en el juego defensivo a balón parado no ha sido todo lo contundente que se esperaba. Pero seguro que la campaña que viene el cuadro blanquinegro lo vuelve a intentar.

Varea: 4º, 80 puntos (94-40)

Los 48 puntos (16 victorias de 19 partidos) sumados en la segunda vuelta han permitido al Varea mejorar los registros logrados la temporada anterior (78 puntos, 93 goles a favor y 43 en contra). Desde este punto de vista, el avance de los arlequinados ha sido positivo. Incluso en la fase de ascenso, ya que superó la primera ronda (de hecho ha sido el único equipo riojano capaz de vencer una eliminatoria). Sin duda, los números de la segunda parte del campeonato obedecen casi más a un campeón de grupo que a un cuarto clasificado (ha sido el segundo mejor equipo de la segunda vuelta por detrás del Haro que ha sumado 50 puntos). Un hecho que no debe caer en el olvido y que debe servir como motivación para que el cuadro arlequinado sí aspire la próxima campaña al liderato del grupo. En principio, una de las metas de esta campaña pasaba por pelear por ese puesto. Se intuía que Haro y Alfaro iban a estar en la terna. Pero al Varea le costó encontrar la regularidad al comienzo de liga, sobre todo, cuando ejercía de local, donde sufrió dos empates seguidos ante Pradejón y Yagüe que supusieron la destitución de Iñaki Pacheco tras la 7ª jornada (4 triunfos y 3 empates era su bagaje). 

Una noticia que no pilló de sorpresa al entrenador riojano, consciente de que el presidente iba a esperar el mínimo fallo para cambiar de técnico. Emilio Remírez tomó el mando de operaciones y lo hizo cambiando de forma radical la manera de jugar del equipo: de la combinación y elaboración se pasó a un juego más físico, directo y vertical. Asimismo, algunos futbolistas abandonaron el club y otros llegaron. Al preparador navarro le costó encontrar la fórmula para que los suyos se adaptaran a lo que quería implantar. La consecuencia fueron varias derrotas como visitante (en las primeras 9 salidas el balance fue de 6 derrotas, 1 empate y 2 victorias). Parecía que el Varea se alejaba incluso de la fase de ascenso, único objetivo posible. Antes del cierre de incorporaciones del mercado de invierno Rubén Pérez regresaba al Varea (17 goles en la segunda vuelta). Una decisión acertada. Es como si el futbolista de Miranda hubiera supuesto una motivación extra para los intereses de los logroñeses. Si el Varea quería llegar al 'play off' necesitaba una racha espectacular de resultados.

Para ello, Remírez apostó por un once en el que apenas hubo variaciones, salvo lesión o sanción. La confianza del grupo fue aumentando a medida que llegaban los triunfos. Carmelo Sota, Rubén Pérez, Chimbo, Efrén y Borja (los dos últimos desequilibrando desde los extremos) destacaban en la faceta ofensiva, mientras que la zaga se mostraba más consistente y regular gracias a la pericia de Reinares y Aguinaga en el centro de la zaga, dejando a Asier y Rocha en los laterales. En el centro del campo, Maño recuperaba una buena versión para dominar su parcela, mientras que Miguel, Nacho Elías y Urko (este último incluso se ganó la titularidad en la fase de ascenso) permitían dar descanso a los más habituales. Ahora todo parecía ir sobre ruedas. Cada llegada al área rival era una ocasión de gol. Había confianza y el equipo creía en sus posibilidades. Ni el 0-4 ante el Haro fue un impedimento para que el Varea lograra su objetivo. Se metió entre los cuatro primeros, superó al Novelda (1-3) cuando todo parecía perdido (1-2 en el Municipal de Varea) y se mantuvo con opciones ante el Laudio hasta los últimos minutos de la vuelta (0-2 en la ida y 1-1 en Llodio).

viernes, 14 de junio de 2013

Resumen Tercera (VI)

Sigo con mi particular resumen de los equipos de Tercera. Hoy toca la sexta parte con el análisis del Calahorra, Náxara y Yagüe.

Calahorra: 3º, 82 puntos (66-26)

Regresaba Javier Salvatierra al Calahorra tras pasar por tierras aragonesas y lo hacía con la intención de dar continuidad al proyecto que inició. Si en su primera época, el técnico tuvo que apostar por la gente joven y de la casa, esta vez lo ha podido combinar con la presencia de algunos jugadores que le han dado fiabilidad y calidad a un equipo que ha regresado al 'play off' tras varios años de vacío. Si bien al comienzo liguero el cuadro rojillo se mostró como un equipo alegre y combinativo con espacios, en la segunda parte de la temporada fue adquiriendo rasgos más prácticos que han profundizado en una variedad de recursos que han beneficiado al grupo. Con una plantilla corta, Salvatierra ha tratado de explotar sus armas. Por de pronto, el Calahorra ha hecho de La Planilla casi un fortín, puesto que sólo el Varea ha sido capaz de ganar, además de ceder empates contra Anguiano, River Ebro, Oyonesa y Pradejón. Gracias a su destreza ante su afición, el conjunto rojillo fue ganando en confianza para ir mejorando sus prestaciones como visitante. De hecho, durante gran parte de la campaña el equipo riojabajeño fallaba a domicilio (derrotas contra Calasancio, Oyonesa, Alfaro, Agoncillo y Varea). Pero aprendió de los errores, y los rojillos han sido solventes en la recta final, ahí están sus últimas 13 jornadas invicto y sus dos empates en la fase de ascenso, donde el Coria pasó por la diferencia de goles como visitante. Por no contar que fue el protagonista de romper la espectacular racha del Haro, invicto hasta febrero.

Con un once más o menos fijo, Salvatierra ha tenido en Ander, como demostró en el partido de ida ante el Coria, un seguro de vida en la portería. En defensa, Héctor Segura ha combinado el lateral derecho con el extremo, por lo que Sarró también ha ejercido en muchos encuentros de '2'. Guillermo, futbolista polivalente, ha sabido adaptarse a las necesidades: lateral, central o centrocampista. Silvani y Jon Goñi era la pareja de centrales ideal de Salvatierra, pero la lesión de navarro ha propiciado que Picuchos haya alternado el centro de la zaga con el lateral zurdo. En el centro del campo, Aibar ha dirigido con criterio al equipo. Se ha apoyado, desde enero, en Jonathan, un futbolista con mucha movilidad. César también ha aportado con trabajo y calidad en esa parcela. En los costados, Luis Álvarez y Mario León han sido desequilibrante; el primero más por calidad y el segundo por velocidad y desborde. En el ataque, Urtasun y Jorge han sido dos de los delanteros más completos de la categoría. Por si acaso, aunque ha jugado poco, Diego ha puesto goles. Además, del aspecto individual de los jugadores, el Calahorra ha destacado por ser un equipo que ha exprimido las acciones de estrategia a favor, ya que le han permitido abrir los marcadores.

Náxara: 6º, 74 puntos (63-35)

Pese a los 2 puntos sumados en las seis primeras jornadas, el Náxara ha demostrado que es un equipo al que nunca hay que descartar. Con carácter y fuerza mental, además de criterios futbolísticos, los blanquiazules fueron saliendo del cascarón para aumentar sus prestaciones y ser una alternativa, sólida, para pelear por meterse en la fase de ascenso a Segunda B. Cierto que, por segunda temporada seguida, el Varea, en duelo directo, le ha privado de esa posibilidad, pero el mérito reside en estar peleando hasta el último momento por una ilusión. Porque el Náxara, pese a que hace unas temporadas concluyó primero en el grupo, no tiene esa obligación que, por ejemplo, sí pueden asumir otros equipos por acabar entre los cuatro primeros. Sin duda, el cuadro de Nacho Ruiz, como ya hiciera la temporada anterior, ha vuelto a demostrar que sabe enfrentarse a las adversidades (véase lesiones largas de sus futbolistas). Después de 6 jornadas en las que el Náxara parecía otro equipo, los futbolistas, lograda la primera victoria, fueron ganando en confianza hasta el punto de encadenar 23 choques sin perder. Una racha que les permitió ser una opción para estar en el 'play off'. Para creer en ello, siempre lo han hecho, no podían permitirse errores, como, por ejemplo, sucedió en el tramo final liguero (3 derrotas en los últimos 5 partidos). Intensidad, ritmo y velocidad del juego a partir de las segundas jugadas han definido a un Náxara que en el momento que bajaba un ápice se convertía en un bloque vulnerable. Algo que le ha pasado factura en algunos momentos de la temporada, puesto que ha tenido que ir contra remolque en varias ocasiones por esa falta de constancia y regularidad (remontadas en La Salera en la segunda parte de la campaña).

Joserra y Andrés han alternado en la portería. En defensa, las lesiones han obligado a Nacho Ruiz a combinar sus piezas. Madero ha mostrado su polivalencia de lateral y de central. Ángel y Sesma, cuando han estado aptos han ejercido en las bandas, mientras que Héctor, Carlos y Sabando (también con problemas de lesiones) han ejercido en el centro. En el medio del campo, Nacho y Juan han sido los habituales. En los extremos, Juan Lozano (máximo goleador con 14 dianas) y De Val han sido los más asiduos. Jorge García, hasta su lesión, era el enganche con la delantero, donde primero Javi Martínez (hasta su marcha al Izarra) y después Orodea han sido las referencias. Maiso, polivalente en ataque, también ha sido una pieza muy utilizada por el preparador riojano.

Yagüe: 18º, 25 puntos (39-82)

Sin duda la decepción de la temporada. El Yagüe, pese a ser un recién ascendido, tenía jugadores con experiencia en la categoría más que suficiente para haber evitado el descenso a Regional. Por unas circunstancias u otras, el conjunto amarillo se fue metiendo en una espiral peligrosa de la que no supo y no pudo escapar, hasta el punto de encontrarse peleando por un objetivo no imaginado al comienzo del verano. Sin duda, los 82 goles encajados en 38 jornadas han sido una rémora difícil de superar. Un equipo vulnerable en defensa que han recibido la inmensa mayoría de los goles de similar manera: a balón parado y tras pérdida de la pelota (ha sido una tónica que cuando las cosas no funcionaban, los amarillos se colocaban con una defensa de tres adelantada que permitía a los rivales llegar en superioridad). Dos facetas negativas que han podido más que su intento por hacer un fútbol alegre y combinativo, que además de irse agriando con el paso de las jornadas encontraba, cada partido que pasaba, más dificultades no ya para hacer gol sino para generar ocasiones. Cada error individual penalizaba al colectivo y de poco servía ser competitivo contra bloques superiores durante 80 minutos. Si a esto se añade la gran cantidad de partidos en los que el Yagüe ha acabado en inferioridad (la inmensa mayoría por protestar y no por acciones del juego) y sus consiguientes sanciones para posteriores citas, es entendible que Dani Terroba (al que incomprensiblemente se le dieron vacaciones dos jornadas antes de acabar el curso -o se le destituye dos meses antes o se le deja hasta el final-) tuviera que estar, prácticamente cada semana, modificando su once.

Javi y Sergio se han repartido la portería. En defensa, el técnico amarillo tuvo que emplear infinidad de variables, ya que salvo Zoco, bien de lateral bien de central, y Carlos, lateral zurdo, el resto entraban y salían de las alineaciones. Miguel, hasta que se marchó a Suiza, era habitual en cualquier demarcación. Pedro Vitoria, Chico Joni, Gabri o Brian han ejercido como centrales. Los cuatro, además, han sido utilizados en el centro del campo, junto a Gajate, Alberto (casi toda la temporada renqueante) y Álvaro, lo cual no ha dado estabilidad a un grupo que rara vez ha actuado como tal dentro del campo. En los extremos, Víctor, partiendo desde la izquierda, y Rober, en la derecha, han sido los más utilizados, aunque Chileno y Movellán (que jugó los últimos 6 partidos de la temporada siendo el lateral derecho titular) también han tenido oportunidades. Como delantero, Diego fue, durante la primera vuelta (marcó 9 de sus 10 goles), la referencia de un ataque, más o menos fluido. Sin embargo, en la segunda parte de la temporada su rendimiento bajó mucho, tanto que su equipo ya no era ni tan incisivo ni tan competitivo como en los primeros meses de competición.

jueves, 13 de junio de 2013

Resumen Tercera (V)

Continúo con el repaso a los equipos de Tercera. En esta quinta entrega me centro en el Alfaro, al Agoncillo y el Villegas.

Alfaro: 2º, 91 puntos (95-21)

El Alfaro, para bien o para mal, ha repetido las sensaciones vividas la temporada pasada. Tras acabar segundo en liga (en ambas ha pugnado por el liderato, primero contra la Sociedad Deportiva Logroñés y este campeonato con el Haro), ha caído eliminado en la primera ronda de la fase de ascenso a Segunda B: contra el Montuïri hace un año, frente al Unión Adarve, hace unas semanas. Con Eduardo Arévalo al frente de ambos proyectos y con muchos jugadores repetidos. En las dos campañas ha sufrido un bajón en el juego que se ha visto afectado en sus resultados. De hecho, desde febrero la dinámica del cuadro blanquillo ha sido descendente. De la frescura inicial, de la alegría de las primeras jornadas ha ido dando paso a un conjunto más previsible en su faceta ofensiva, al que le costaba más superar las defensas contrarias. Un equipo que ha dominado menos de lo que le gustaría, que ha sido incapaz de ganar, en la segunda vuelta, en los campos de sus tres compañeros de viaje en el 'play off' (derrotas contra Haro, Calahorra y Varea) y que ha visto como sus mejores futbolistas, por diferentes cuestiones, no han llegado en plenitud al tramo final.

Arévalo, eso sí, ha tenido que modificar la forma de jugar. Si la temporada pasada y al comienzo de ésta, su fuerte era la velocidad de juego, así como la entrada por los extremos, esta liga ha sido un equipo que ha buscado más la llegada en segunda línea y el centro en vez de los costados. Asimismo, su buen rendimiento ofensivo en acciones de estrategia han aliviado, en más de una ocasión, a los blanquillos, que eso sí, cuando se ponía con ventaje en el marcador ante rivales inferiores no han tenido piedad. En el aspecto defensivo, el bloque riojabajeño se ha mostrado más vulnerable en determinados momentos, pese a acabar la liga siendo el segundo equipo que menos goles ha recibido.  Las 18 jornadas iniciales se mantuvo invicto, se mostraba como un equipo temible, arrollador, quizá no con un juego tan combinativo, pero sí letal en los últimos metros. Sin embargo, su confianza se vio alterada. Es como si la derrota frente al Calasancio tuviera consecuencias A lo mejor también influyeron los problemas que tuvo en La Molineta, donde le costaba ganar: derrota contra Oyonesa, remontadas ante Rapid y Vianés, empate frente al Náxara... Pese a ellos, los resultados eran más o menos favorables, pero tras perder una renta de 8 puntos con el Haro cuando estaba peleando por la primera plaza, acabó por evidenciar que el Alfaro no estaba fino, agotado física y mentalmente. Un aspecto que se acusó contra el Unión Adarve, rival al que no le pudo ni siquiera marcar un gol.

Picuchos ha evidenciado que anda bien de reflejos y ha sido ese portero constante que necesita un equipo grande. José Carlos y Sastre, por problemas de lesiones, no han completado una campaña tan brillante como la anterior. Por su parte, Cabrera, tanto de lateral como de central, sí que ha mejorado sus prestaciones, siendo más regular que hace un año. Sito Castro, desde que llegó ha sido un fijo en el lateral izquierdo y ha cumplido. Cristian también ha gozado de muchos minutos. En la medular, Herce ha tenido que asumir todo el protagonismo. Si bien la campaña pasada era el hombre que le daba el equilibrio entre la defensa y el ataque, en ésta sus funciones han sido más ofensivas, llegando en segunda línea (ahí están sus 8 goles). Del Puente y David Ruiz han tenido que ejercer de directores y esa demarcación, para lo que exige Arévalo, se les ha quedado algo grande. Quizá uno de los principales problemas del Alfaro, que no ha encontrado un medio centro que hiciera las funciones que Herce asumía hace un año. En las bandas ha habido alternativas. Jonathan y Omar comenzaron la liga y parecía que la apuesta iba a ser la misma de la temporada pasada, pero las lesiones obligaron al entrenador riojano a cambiar sus piezas. Álvaro, Murugarren o Pirri han venido jugando en esa posición y pese a ser jugadores con velocidad, su desequilibrio no ha sido tan contundente. Además, el equipo ha ido cambiando su forma, concentrándose más en aprovechar el momento de sus delanteros. Si bien Israel Losa ha vuelto a ejercer con libertad de movimientos para conectar el juego ofensivo, ha destacado más por su finalización (18 goles en su casillero) que por la elaboración, algo que quizá haya echado en falta el Alfaro. Víctor Ramos comenzó de '9' y haciendo goles (15 tantos), pero una lesión permitió que Omar explotara como ariete. Su zancada, facilidad para el desborde y remate han sido determinantes. 27 goles. Lástima de la lesión en la recta final.

Agoncillo: 11º, 54 puntos (48-50)

Como el agua y el vino. El Agoncillo de Israel Villarreal ha mostrado dos caras bien diferentes. Durante la primera vuelta (34 puntos, 32-24) ofreció su mejor versión, un equipo difícil de superar, defensivamente ordenado, muy intenso a la hora de presionar y letal en ataque, ya que necesitaba poco para hacer peligro. Sin embargo, fue entrar la competición en marzo, encadenar lesiones y sanciones y el equipo avionero comenzó a mostrar una cara B; la de un conjunto al que le costaba mucho hacer gol, que ahora era más vulnerable y que parecía incapaz de hacerse fuerte en San Roque. Su rendimiento en la segunda vuelta habla por sí solo: 20 puntos (16-26). Además, su bagaje ante su afición es, sin duda, una de las asignaturas pendientes para el próximo curso. Los 23 puntos sumados en San Roque contrastan con los 31 logrados a domicilio (mantuvo una racha de 8 partidos invicto). Gracias a los resultados cosechados durante la primera vuelta el Agoncillo llegó al ecuador liguero en sexta posición. Un lugar privilegiado. Con ese rendimiento se le podía declarar como una de las revelaciones del campeonato. Competitivo ante los clubes superiores y efectivo contra los que estaban por detrás en la tabla. Si mantenía su línea incluso podía codearse con los que querían meterse en la fase de ascenso. Pero fue entrar marzo y el equipo empezó a bajar sus prestaciones hasta el punto de entrar en una dinámica negativa de la que no podía salir (las lesiones influyeron), hasta que de los últimos 36 puntos en juego sólo sumó 7, contando la victoria lograda en la última jornada, llegando a estar 11 partidos sin ganar.

Picote y Jorge han defendido con aplomo el arco del Agoncillo. Israel Villarreal ha tenido complicaciones, sobre todo, en el final liguero para confeccionar una defensa solvente. Fidel y Rubén, en los laterales, han sido los más habituales, siendeo Pablo uno de los recambios, mientras que Navarro ha compartido el centro de la zaga con varios compañeros: Luis y Justino, principalmente. En el centro del campo, Pesquera, Chino y Jaime han sido los más empleados, dejando en los costados a Javi Sanz, Álvaro Iglesias y Dani López, debeindo este último tener que ejercer en muchos partidos de la segunda vuelta como delantero, ya que el 'pichichi' del equipo, Óscar (10 goles), ha tenido problemas de lesiones.

Villegas: 16º, 31 puntos (44-82)

El objetivo del Villegas pasaba por mantener la categoría. No había otra meta. Nacho Torres (deja el club tras muchos años) apostó por dar confianza a gente de la casa y le ha salido bien. Si por algo se ha caracterizado el conjunto encarnado ha sido por su fe en lo que hacían. Al Villegas no se le puede exigir que brille con la pelota, que genera 20 ocasiones de gol y que su defensa saque el balón desde atrás. Si lo hubiera hecho, en Navidad ya estaba descendido. Los de La Ribera sí que son voluntad, trabajo, constancia... gracias a eso y ser conscientes de sus limitaciones para aprovechar sus virtudes este Villegas ha sido competitivo y ha mantenido la categoría. Ha sabido esperar su momento, superar rachas negativas (dos de 6 y una de 9 partidos in ganar) para ganar en el momento oportuno. Regular en casa, 10 puntos en cada vuelta (3 victorias y un empate) y como visitante, pese  a que en la segunda parte de la liga sumó un triunfo más (4 y 7 puntos). Ha tenido que combatir con una rémora importante, la de ser uno de los equipos que más goles ha encajado, 82. Sin embargo, eso no le ha privado para afrontar las últimas jornadas dependiendo de sí mismo. Con un estilo directo, vertical tras robo de balón, práctico en defensa e intenso en la medular ha buscado explotar la calidad de sus hombres de ataque: Si Bladi y Abel (actor prinicipal en las tres victorias seguidas que consiguió el equipo a mitad de la segunda vuelta y que le dieron vida para mantenerse) fueron la referencia durante la primera parte del campeonato, Javi Gómez añadió en la segunda vuelta un ingrediente más. A ello hay que sumar la aportación de Cosmin, polivalente (central o centrocampista), vital en el balón parado.

Julián y Santi han alternado en la meta, Josema ha sido un fijo en el centro de la zaga, mientras que el resto de la defensa ha contado con alternativas: Dani, Nieto, Rubén (alternando lateral y extremo), Mosquera... En el centro del campo, Cosmin comenzó como referencia, pero ha compartido esa demarcación con la de central. Sicilia, Capi y Miguel han sido referentes en la brega en la zona ancha del campo. Bladi y Abel ('pichichi' del equipo con 16 goles) fueron las referencias ofensivas durante la primera vuelta. En febrero llegó Javi Gómez para ayudar en el intento de la salvación. Pese a que el rendimiento de Bladi bajó en el tramo final, el resto de la plantilla ha aportado. Eso sí, los cuatro goleadores del equipo (Abel, Bladi, Cosmin y Javi Gómez) totalizan el 86% de los tantos marcados.

viernes, 7 de junio de 2013

Resumen Tercera (IV)

Cuarta entrega de mi resumen particular de Tercera. Hoy toca repaso a Arnedo, Berceo y San Marcial.

Arnedo: 7º, 63 puntos (53-41)

Había muchas esperanzas en el Arnedo con la llegada de David Ochoa al banquillo porque seguro que le iba a dotar de una personalidad propia. Lo curioso es que el conjunto blanquillo, prácticamente siempre, ha mantenido un estilo característico, muchas veces condicionado a los jugadores que lo componen. En este sentido, Ochoa ha buscado explotar la calidad técnica individual de sus futbolistas para integrarlos en el bien común. Juego alegre, combinativo, con las bandas como principal lugar para hacer daño a la defensa rival, velocidad y ritmo de balón... aspectos que ha intentado mantener con regularidad. Si bien al principio de liga sí que plasmó estos aspectos, con el paso de las jornadas el Arnedo ganó en recursos que enriquecieron el bagaje de los riojabajeños. Durante la campaña ha sido regular dentro de una irregularidad, ya que ha mostrado baches (tres jornadas sin ganar, luego cuatro derrotas seguidas, finalmente otros cuatro partidos sin vencer) que, sin embargo, no han afectado al rendimiento global. Se podía decir que la confianza ha sido importante en este bloque, como lo demuestran las últimas 9 jornadas (7 victorias, 1 derrota y 1 empate). En este sentido, ha sido un equipo que ha realizado una mejor segunda vuelta (35 puntos, 29-17) que la primera (28 puntos, 24-24). Si hay que ponerle un pero al Arnedo es la falta de puntería o la ausencia de un '9' puro a la antigua usanza, un rematador.

Jony ha sido el portero más utilizado. En defensa ha contado con posibilidades: Manu Rubio, Nika, Chacón, Argáiz, Pablo y Santamaría han sido los más empleados (algunos de ellos han cambiado de línea por las circunstancias). En el centro del campo Darío y Aitor han llevado la manija del equipo. Álex, Dani, Abel han sido importantes en los extremos, mientras que De Blas, lesionado en alguna parte de la temporada, o Sali han ejercido de delanteros.

Berceo: 13º, 34 puntos (44-65)

El Berceo ha sido el tercer peor equipo de la segunda vuelta (sólo 13 puntos sumados). Quizá la sensación que queda es, después de su primera vuelta, que podía haber estado un poco más arriba en la tabla. Los hombres de Víctor Ubis sí que han sido, por lo general, un conjunto ordenado, presionante, agobiante, práctico en defensa y que ha sabido forzar los errores de sus rivales. Más dedicado a defender y salir al contragolpe, a imprimir mucho ritmo en la faceta defensiva que a crear y combinar. Con una plantilla muy joven, el técnico riojano el técnico riojano apostó por el trabajo y el esfuerzo para primero asegurar la permanencia y luego intentar otras cosas. Así se puede explicar que durante la primera vuelta se mostraron como un equipo que sabía cuándo debía ganar. De los siete equipos que han acabado por detrás en liga, sólo cedió dos empates, lo que indica que los verdes doblegaron a sus rivales directos. Ya en la segunda parte de la campaña, con un colchón de puntos, el Berceo, siendo fiel a su estilo, trató de buscar, a partir de segundas jugadas, una mayor combinación. Las paredes, la velocidad por los extremos y la entrada de los hombres de la segunda línea han sido fundamentales para entender a este conjunto. Sin embargo, los resultados no acompañaron, hasta el punto de sumar sólo 4 puntos de los últimos 36 en juego.

Si por algo se ha caracterizado el Berceo es por la gran cantidad de futbolistas utilizados, varios de ellos procedentes del juvenil División de Honor. Asier ha sido el portero habitual. En defensa, pese a las alternativas, David, Lopo, Íñigo, Terri (que también ha jugado en el centro del campo) han sido los más utilizados. En la medular, Cañas, Javi Pascual y Víctor, como enganche, han sido claves en el esquema de Víctor Ubis. Dani Suárez, hasta su marcha al Náxara, fue el jugador más desequilibrante (lo acreditan sus 11 tantos), dejando el relevo en la faceta ofensiva a Álvaro, Ochagavía o el juvenil Iván.

San Marcial: 15º, 34 puntos (38-82)

Si algo ha caracterizado al San Marcial de Alejandro Fernández, en su segunda época, ha sido la irregularidad, la falta de una definición sobre el estilo que se ha querido imponer, así como la vulnerabilidad exhibida en defensa. De hecho, los 82 goles recibidos son la peor marca en la historia del conjunto de Lardero en Tercera. Encajar con facilidad ha provocado que hasta que no encadenó una serie de triunfos en el Ángel de Vicente al comienzo de la segunda vuelta estuviera en riesgo de meterse en problemas. Sin duda, los refuerzos de Alberto y Luigi, unido al de Raúl Blanco y el regreso a la competición de Dani Flores sirvieron para que el San Marcial viviera un final de liga muy tranquilo, tanto que en los últimos 7 partidos sólo sumó un punto. A lo largo de todo el año ha sido un quiero u ni puedo. Buscaba la solidez defensiva para luego salir al ataque. Si tenía que defender se sentía cómodo, pero en cuanto recibía un gol y debía asumir el control le costaba mucho. Se atascaba y era previsible. Cierto que el centro del campo ha sido trabajador, pero ha carecido de una conexión con el ataque, ya que el juego directo ha condicionado las intenciones futbolísticas. A este respecto el estado del césped del Ángel de Vicente no ha ayudado. Irregular durante toda la temporada y variante; o embarrado (si había llovido los días anteriores) o seco. La motivación para proponer un estilo vistoso no era la más idónea. Pese a ello, han sumado 24 de los 34 puntos como locales, una de sus armas para ganar en tranquilidad y esperar a la siguiente campaña.

Aitor, más habitual, y Mario han compartido la portería. En defensa, Alberto (en partido ha jugado en el centro del campo) y Raúl Blanco han sido fijos desde que llegaran. Rivas, tanto de central como centrocampista, también ha sido clave en los esquemas de Alejandro Fernández. Ubis, Pedro, Crespo y Mazana han venido ocupando los laterales. Zapata, al comienzo liguero sobre todo, Jimeno e Ismael han trabajado en la zona ancha del campo. Vargas, por un costado, y Oregui, por otro (jugó más en la primera vuelta), han dado amplitud. Luigi, tanto escorado como de enganche, ha dado creatividad a esta parcela, mientras que Iván Delgado (hasta su lesión), Mounir (hasta que se marchó) y Dani Flores (desde que vino) han sido las referencias ofensivas. Diego, saliendo del banquillo, sin embargo, ha sido el 'pichichi' del equipo con 6 goles.

jueves, 6 de junio de 2013

Resumen Tercera (III)

Tercera entrega de mi particular resumen de los equipos de Tercera: Hoy toca repaso a Anguiano, La Calzada y Rapid.

Anguiano: 10º, 55 puntos (59-49)

Con un triunfo en 11 jornadas (logrado en el 8º partido), al conjunto serrano le costó coger el aire a la temporada. Los 16 goles encajados en ese primer cuarto liguero evidenciaban que no había equilibrio en los de Jesús Carazo: parecían un equipo vulnerable, con poco le hacían gol, mientras que el ataque era espeso y previsible (sólo 8 goles anotados en 11 choques). Era evidente que necesitaban encadenar un par de resultados positivos para ganar en confianza y demostrar que el trabajo sí daba sus frutos. Siete victorias en los siguientes 11 duelos sirvieron para que el equipo aumentara su autoestima y empezara a dar lo mejor de sí mismo tanto como bloque como a título individual cada futbolista. El Anguiano, mediada la campaña, se ubicó en la zona templada e incluso daba la sensación de que si enganchaban otra buena serie victoriosa se podían quedar acercar a los puestos nobles. Ahora todo parecía favorecer a los serranos, ya que algunos futbolistas lesionados empezaban a incorporarse al grupo, aunque otros se perdiera el resto de temporada, caso de Chiri. Los desajustes iniciales habían quedado en el olvido y ahora todo funcionaba como debía. Joseba, su goleador, comenzaba a ver portería con asiduidad y el equipo lo agradecía. Íñigo y Hugo controlaban la medular con desgaste y dosis de calidad, mientras que Moha, también recuperado de una lesión, daba la mordiente y el desequilibrio necesario para romper las defensas rivales. El único pero era que el Anguiano estaba en un zona de nadie que podía desmotivar a los jugadores en el último tramo liguero. De hecho, en las últimas jornadas, por decirlo de alguna manera, se tuvo que medir a conjuntos que sí se estaban jugando cosas en la clasificación. Aun así, los de Carazo trataron de cumplir en cada choque, lo cual es de agradecer a efectos competitivos

En el terreno deportivo, podía haber sido un equipo quizá con más posibilidades, que en varios partidos apostó por ser práctico y directo, aprovechar la velocidad por los extremos, así como la capacidad rematadora de sus hombres ofensivos. Pese a ello, dada la calidad de varias de sus futbolistas les ha faltado regularidad y constancia. Penas ha sido el portero habitual. Álex, Eraña, Meilán, Cali y Carlos han jugado con continuidad en defensa (una línea con mucha experiencia en sus piernas), siendo Íñigo y Hugo los culpables de la zona ancha. En las bandas, Sotés e Iván han mostrado su habilidad. Chiri, hasta su lesión, era un fijo, pero Moha le tomó el relevo una vez recuperado, dejando a Joseba como estilete (sus 21 goles acreditan su condición de 'killer').

La Calzada: 15º, 33 puntos (41-67)

El conjunto de Santo Domingo afrontaba la temporada con la intención de consolidarse en Tercera después de lograr el ascenso. El reto, desde el primer momento, se vio que era complicado, pero que con trabajo se podía conseguir. Hubo fases en las que parecía que todo se ponía en contra de los rojillos, ya que durante la primera vuelta la gran cantidad de lesiones lastró, en demasía, a un plantilla eminentemente local (un aspecto destacable). Con 12 puntos al término de la primera vuelta y tras la marcha de Patxi Hermoso de Mendoza después de la jornada 14, el equipo se quedaba en manos de Josean García. 8 derrotas seguidas y 11 partidos sin ganar complicaban la situación de un equipo que tiraba de juveniles. Pese a ello, La Calzada insistió para ir sumando puntos, aunque fuera con varios empates, y para ganar cuando debía ante rivales directos. Con poco margen de error, los rojillos acabaron la temporada demostrando que se querían quedar en Tercera, como acreditan sus 9 puntos de los últimos 12.

En el ámbito deportivo ha sido un equipo que, sobre todo, lejos de casa, salvo excepciones, ha mostrado su peor cara: un bloque apagado cuando el marcador se ponía en contra y vulnerable en defensa. Como local, por el contrario, quizá por el empuje de su gente sí que ha ofrecido una imagen diferente. Sin renunciar a tener la pelota si la ocasión lo requería ha aprovechado la velocidad y calidad de sus mejores hombres. En defensa prácticos y efectivos para dar confianza al resto del bloque. Gallofa ha sido su portero. Chencho y Toco, en los laterales, han sido fijos para ambos entrenadores, mientras que entre Iván, San Ildefonso y Azcárate han compartido el centro de la zaga. Galder y Fer han jugado con asiduidad en la medular, donde Castillo y Octavio, este último entre líneas, han sido también importantes, igual que otros futbolistas como Castillo, Javi del Río o Montoya. Rocky y Álex han sido las referencias ofensivas, si del primero destaca su velocidad y oportunismo, del segundo hay que apuntar su calidad y su capacidad para tirar, con su zurda, desde cualquier sitio. Chuchi ha sido un buen recambio en ataque.

Rapid: 19º, 23 puntos (26-87)

Borja Lerma sabía que iba a ser muy complicado mantenerse en la categoría. Sin apenas cambios en la plantilla tras el ascenso en Regional, el técnico asumía que cada punto logrado se iba a tener que trabajar mucho. Era importante no quedarse descolgado y tratar de tener opciones hasta el último momento. Defensa y ataque. Dos problemas que han lastrado a los murillenses. Las cifras están ahí: segundo peor ataque y segunda peor defensa. La primera vuelta de la temporada se puede dividir como en dos, ya que si en los primeros 8 partidos el Rapid sólo sumó 3 puntos, hasta el ecuador liguero añadió 12. Se demostraba que pese a las dudas el cuadro amarillo podía ser competitivo. Para ello se requería la máxima concentración en labores defensivas durante los 90 minutos y capacidad para aprovechar las oportunidades en ataque. Los resultados positivos motivaron a los futbolistas, lo cual hacía albergar esperanzas para la segunda parte de la temporada. 11 derrotas en 12 partidos hicieron mucho daño al Rapid. Tanto que algunos de sus jugadores empezaron a tirar la toalla, lo cual dificultó la labor de Borja Lerma. Pese a ello, se mantuvo con vida hasta los últimos encuentros, lo cual es de alabar en una plantilla que se ha repartido los minutos en los que un jugador pasaba de la grada al once y al revés.

A la hora de valorar el fútbol del Rapid hay que tener en cuenta los mimbres. Borja Lerma buscó la manera de explotar sus recursos. Intensidad defensiva, orden y practicidad; presión en la medular y a esperar el fallo del rival en ataque. Apostando por el contragolpe y las transiciones vertiginosas la intención de los murillenses era pillar al equipo rival adelantado y aprovechar los huecos dejados a la espalda de la defensa contraria. Peña ha sido el portero titular, aunque Rodrigo le tomó el relevo en los últimos partidos de liga. La defensa, como todas las líneas, ha contado con múltiples variaciones, por lo que es difícil componer un once, ya que todos los futbolistas han tenido oportunidades. Ignacio y Jonan han sido habituales en el centro de la zaga, siendo Viana y Joji los laterales. Gonzalo también ha contado con minutos. Pirulo, por ejemplo, acabó jugando en el medio, donde Maté sí ha sido más o menos fijo. Álvaro tambien ha estado presente en muchos partidos, como Pisón o Vega, que incluso ha ejercido de lateral en ocasiones. Ismael, desde que llegara en enero, ha sido fundamental en el ataque, donde Darío también ha sido actor principal desde el extremo. Sergi, Galilea o Iván han ayudado.

jueves, 30 de mayo de 2013

Resumen Tercera (II)

Segunda parte del resumen de Tercera con el repaso a Oyonesa, River Ebro y Aldeano.

Oyonesa: 5º, 76 puntos, 53-23

En la enésima temporada de Jorge Ochoa al frente de la Oyonesa, el técnico afrontaba, sin duda, su mayor reto: ser competitivos después de que el club tomara la decisión de no pagar a sus futbolistas. Los jugadores, comprometidos, asumieron como suyo ese objetivo y casi nadie abandonó el barco. La consecuencia ha sido una campaña espectacular. La segunda mejor de su historia en Tercera, como refleja el número de puntos sumado (76), el quinto puesto y los pocos goles recibidos (sólo superados por la campaña en la que fueron campeones, ya que les marcaron 15 goles). ¿Dónde reside el mérito? En el bloque. En la solidez defensiva. En saber a lo que se juega. En llevarlo a cabo con constancia y regularidad. En ser compañeros. En aprovechar las acciones a balón parado. En definitiva, en que cada uno sume para el grupo. Las 22 jornadas que han estado los blanquiazules con la portería a cero determinan cuáles son los puntos fuertes de la Oyonesa.

Un grupo intenso, disciplinado, pegajoso, que acostumbra a imprimir mucho ritmo a sus partidos en el que busca siempre llevar a su terreno los partidos. Los saques de banda y los saques de esquina se exprimen al máximo para ponerse por delante en el marcador. Cada córner o cada falta lateral se convierten en una exigencia total para el equipo contrario. A la hora de jugar, la verticalidad y la velocidad han sido la marca de la casa. Prácticos en las labores defensivas, donde la contundencia y la agresividad, bien entendida, han sido los pilares sobre los que se sujeta el conjunto alavés. Un equipo que concede pocas ocasiones de gol y que se arma desde atrás hacia delante. Pese a sumar más puntos en las segunda vuelta que en la primera (37 y 39) ha retrocedido posiciones (de la tercera a la quinta). En este sentido, desde la marcha de Sergio Domínguez en enero el equipo ha hecho que los blanquiazules sean más previsible en ataque, más directos y quizá menos combinativos. El de Arnedo se marchó a la UDL siendo el referente, dominando los tiempos y los espacios entre líneas para ser letal. Escribano, en el aspecto goleador, le ha tomado el relevo en la parte final de la temporada con sus incorporaciones desde la segunda línea.

Cristian ha sido el portero habitual, un guardameta que ha dado un salto cualitativo importante y que se ha asentado en la categoría con un rendimiento muy regular. Jiménez y David Sánchez han sido los centrales más habituales, ya que Javo, lesionado se ha perdido casi toda la temporada. Pinillos, en la derecha, (Fran le ha dado relevos desde enero) y Ureta (también ha jugado de extremo) o Claudio, en la derecha, le han dado sobriedad a la zaga. Toño y Endika han sido básicos en la medular. Un centro del campo fajador que ha contado con Escribano para poner el punto de calidad para romper a las defensas rivales con su golpeo de balón. Ubis, Patas y Carmelo (además de Ureta) han sido las apuestas en las bandas, dejando el ataque para el trabajo de Indiano y la velocidad y juventud de Jadraque.

River Ebro: 12º, 48 puntos, 51-53

Juanjo Rubio y Óscar Arpón cogieron el equipo con la intención de dotar de al club de cierta regularidad, de no ser un conjunto que a medida que pasaban las jornadas iba decayendo en su rendimiento. Todo ello, además con el reto de apostar por la gente local y, si hiciera falta, por juveniles. E incluso tratando de mostrar un juego alegre y combinativo, un aspecto que se ha visto más durante la segunda vuelta. Con esa empresa, el River Ebro tuvo que hacerse fuerte en la primera vuelta en el San Miguel. Fue un inicio de temporada complicado, en el que lo importante era asentar al equipo, por lo que la seriedad defensiva pasaba a primer plano. Aunque como visitante era un bloque al que le costaba hacer gol, que estaba más pendiente de las tareas defensivas, como local era un conjunto difícil de superar. El triunfo ante el Varea como anfitrión le demostró el camino para ser un grupo sólido ante su gente. Gracias a su buen hacer en el San Miguel en la primera vuelta se ubicó en la zona media de la tabla, sin problemas por abajo y sin grandes objetivos por arriba. Por eso, la segunda vuelta vio a un grupo más propenso a buscar la portería rival con buenas manera, aprovechando los extremos, la calidad y velocidad de sus hombres ofensivos. Quizá así se entiende que como visitante empezaba a puntuar, a ganar algún partido. Cierto que esa fortaleza en casa se fue perdiendo, pero sí que se ganó en constancia y regularidad, tanto en resultados como en juego.

José Mari y Eric se han repartido la portería. En defensa, Javi Tres, pese a que ha estado una parte de la temporada lesionado, ha vuelto a poner experiencia en la zaga rojiblanca junto a Juanma, además de contar con Quique, Carlos, Julio y Zamora, que se ha hecho un fijo en la derecha. Parri ha puesto la calidad y el saber estar en el medio y su participación ha sido clave durante muchos encuentros. De hecho, su ausencia se ha notado. Arévalo, con 13 goles, ha sido el máximo goleador de un equipo en el que Lajos, Álvaro (con unos grandes fundamentos técnicos) o Martón también han ayudado en la faceta goleadora (incluso Javi Tres). Escalada, con problemas de lesiones, podía haber dado un plus al equipo, pero su ausencia se ha cubierto con jugadores que han adquirido experiencia en la categoría. En este sentido, Borrel, durante la primera vuelta, asumió el liderazgo del equipo. En definitiva, un grupo con posibilidades futuras si hay continuidad, con futbolistas de la zona con proyección e integrados en un club que quiere crecer desde la base. Una buena política tal y como está el mundo del fútbol.

Aldeano: 20º, 17 puntos, 21-97

Los pobres números del Aldeano lo dicen todo. Ser el equipo que menos goles ha marcado y el que más ha recibido ha sido una losa que ha ido minando, acompañado por otros condicionantes, al conjunto entrenado por Víctor Morales. Los blanquillos asumían que iba a ser una campaña complicada, que lo más normal sería regresar a Regional, pero el buen comienzo les animó a pensar que la salvación podía ser posible. Con 9 puntos en 6 jornadas daba la impresión de que los riojabajeños no querían ser un convidado de piedra en la categoría. Sin embargo, varias lesiones de hombres importantes y una racha de 10 derrotas seguidas colocaron al Aldeano en puestos de descenso, un sitio del que no saldrían. Con una segunda vuelta nefasta, con 19 partidos seguidos sin ganar (sólo han sumado 4 empates), en la que han recibido 58 goles y sólo han marcado 7 goles es muy difícil, por no decir imposible, conseguir la permanencia. 

Víctor Morales ha tratado de sacar el máximo rendimiento a una plantilla en la que todos han tenido su oportunidad, ya que las lesiones han afectado bastante. El técnico riojano ha tenido que lidiar con un problema añadido: la falta de jugadores en los entrenamientos (cuestiones laborales y lesiones), lo que ha permitido a algunos juveniles dar el salto. El entrenador ha tenido que adaptarse a los mimbres que poseía para desplegar un fútbol conservador y defensivo para intentar salir con velocidad al contragolpe, como norma general. Cierto que en el San Bartolomé era un equipo que apretaba, que empujaba y que buscaba con más ahínco la portería rival. Por jerarquía, Gabri ha sido el motor del equipo. Lástima que no haya podido estar acompañado por otros futbolistas de contrasta calidad, caso de Mauleón, Carlos León, Arturo o Rado. Y eso que Raúl, su portero, ha destacado esta campaña gracias a sus reflejos y solvencia. En defensa, Guillermo Perfecto y Guillermo Antoñanzas, Álex, Alfredo, Juan y Pika han sido los más utilizados. Chama ha solido acompañar al mencionado Gabri en la dirección de juego, dejando a Farid y a Tomé (en la segunda vuelta) en los extremos. Los problemas de lesiones han impedido dar continuidad a Mauleón, por lo que ha habido varios futbolistas que han ejercido como '9'.

martes, 28 de mayo de 2013

Resumen Tercera (I)

Primera parte del resumen de los diferentes equipos de Tercera. Comienzo con el Vianés, el Calasancio y el Pradejón.

Vianés: 8º, 62 puntos (62-44)

Iñaki Santibáñez llegaba a Viana con la intención de buscar un punto más de regularidad y competividad al equipo. Desde el primer día apostó por la seriedad y el orden defensivo, para desde ahí construir un grupo disciplinado, muy joven, con mucha velocidad por los costados y con calidad entre líneas. Con un juego sobrio y directo, en muchas ocasiones, ha preferido elaborar a partir de las segundas jugadas. Quizá el contar con un delantero de las características de Jorge (ariete alto y de envergadura) ha influido. Las transiciones rápidas y las acciones a balón parado han sido muy importantes para entender al conjunto navarro que, no hay que olvidarlo, ha conseguido su mejor clasificación en las cinco temporadas que ha militado en Tercera. Hasta la fecha, la campaña 2011/12 era la mejor (11º con 44 puntos), pero en la actual ha dado un salto cualitativo interesante (8º con 62 puntos y con balance positivo entre goles marcados y encajados). Con un ataque letal con espacios, muy presionante, rápido y con calidad técnica (ahí están sus tres máximos goleadores con 10 tantos, Jorge, Javi Cuadrado y Víctor) han sabido aprovechar sus virtudes para extraer un gran rendimiento. 

Asentados desde el comienzo liguero en la zona media alta de la tabla, han mantenido la regularidad a lo largo de las 38 jornadas. Incluso en el último tercio liguero han peleado por la séptima plaza, una posición que han perdido en los partidos finales. Sin duda una campaña espectacular que les deja como una de las sorpresas agradables de la temporada. David y Rusca se han alternado, con buenas intervenciones, en la portería. El centro de la zaga ha estado comandada por César Chasco y Bruno, la banda derecha ha sido casi propiedad de los gemelos Pavía, Javi y Félix, dejando en la izquierda a Jon. Guillermo y Kopi han manejado al equipo en el centro del campo, mientras que Ritu, lesionado mucho tiempo, ha aportado minutos de calidad. Javi Alonso en el costado izquierdo y Javi Pavía en el derecho, con las aportaciones de Quirino o Achi han dado oxígeno por los extremos, mientras que entre Jorge, Javi Cuadrado y Víctor han puesto los goles y el desequilibrio por el centro.

Calasancio: 9º, 56 puntos (32-41)

Hasta la jornada 14 no perdió el primer partido y concluyó la primera vuelta en quinta posición a un sólo punto de la fase de ascenso. El Calasancio, tras un comienzo espectacular, ha ido, más o menos, mantenido la inercia para seguir creciendo. De hecho, ha mejorado sus mejores registros en Tercera, aupándose hasta el noveno lugar y sumando 56 puntos (en la 2009/10 se quedaron en 48). Lo que empezó Chechu Martínez la campaña pasada tuvo continuidad durante la primera vuelta. Su trabajo y el máximo rendimiento que le estaba dando a la plantilla no pasaron desapercibidos, ya que dejó al cuadro colegial para coger las riendas del Izarra (Segunda B), donde ya fuera segundo entrenador. José Quiroga tomó las riendas del Calasancio y trató de no tocar lo que tan buenos réditos había dado. Sin embargo, según pasaban las jornadas se fue viendo que la gasolina se iba acabando, que el resto de equipos iban cogiéndole la medida al conjunto amarillo y que la falta de gol se ha pagado caro. De hecho, con 32 goles a favor ha sido el tercero peor del grupo. Los 13 goles anotados en la segunda vuelta pese a no permitir muchas alegrías les ha dado 20 puntos.

El éxito del Calasancio hay que entenderlo en que es un equipo en el todos los futbolistas se conocen desde hace varias temporadas (tanto en el primer equipo como en el Calasancio B), que ha sabido dar con la tecla para partiendo de la premisa de mantener la portería a cero el máximo tiempo posible ser efectivo en ataque, pese a los pocos goles logrados, gracias a su insistencia, a su esfuerzo, a su voluntad, a su confianza, a su fe ciega. Trabajo y más trabajo. Cada acción se vivía como si fuera la última y eso ha dado su premio. Con un juego básico, elemental, de mucho juego directo (excesivo), para después incomodar, presionar e impedir a su rival que combine con criterio. La inmensa mayoría de los partidos han sido trabados, con pocas ocasiones de gol, difíciles de digerir tanto para el espectador como para el futbolista rival. Pero cuando se insiste en esa manera de jugar durante los 90 minutos, hay un momento de despiste del oponente que sirve para que los colegiales se aprovechen. 

Las jugadas a balón parado también han sido cruciales para entender el juego ofensivo de un conjunto que no ha engañado a nadie. Berni y San Martín han demostrado solvencia en la portería, además de ser el primer ejecutor del ataque. Una defensa férrea, dura, práctica en la que, por lo general, apenas ha habido cambios: Asier, Pérez, Óscar, Gonzalo y Pipo se han repartido la mayoría de los minutos. En el medio, Romero se ha hecho fuerte a la hora de destruir, mientras que su compañero ha ido variando (Míchel, Víctor Nicolás). De centro del campo hacia adelante ha habido constantes variaciones de jugadores, aunque Chavarri (máximo goleador con 8 dianas) y Melón son los que más tiempo han estado sobre el campo: Luisja, Tato, Acobi, Félix o Eguizábal han alternado sus funciones como segundo delantero o escorados a la banda.

Pradejón: 17º, 31 puntos (40-71)

Desde la primera jornada sufriendo, con el agua al cuello durante casi toda la temporada, habituado a convivir en los puestos de descenso el Pradejón supo salir del pozo para ir mejorando sus prestaciones deportivas hasta el punto de culminar con la salvación. Óscar Herreros asumió el mando del equipo sabiendo que el objetivo principal era la permanencia. Las lesiones, además, habían dejado al equipo cojo en la retaguardia, por lo que el preparador verdiblanco tuvo que tirar de la cantera. La falta de experiencia se pagó caro en unas jornadas iniciales en lo que todo era negativo y apenas había alegrías, pes a algún empate esperanzador. Aun así el bloque se mostraba competitivo, por lo que era cuestión de tiempo que empezaron los buenos resultados. Sin embargo, costaba salir del puesto de colista y fue mediada la liga cuando el equipo ofrecía otra cara: más segura en defensa y con más mordiente en ataque. Ahí están sus cifras comparativas: primera vuelta; 10 puntos, 18 goles a favor y 43 en contra; segunda vuelta; 21 puntos, 22-28. el rodaje que necesitaban algunos futbolistas para hacerse a la categoría requirió el paso de los meses, pero finalmente hubo recompensa. 

La primera victoria ante su afición se hizo esperar: al 15º encuentro (jornada 28). Desde entonces, 3 triunfos y 2 empates, claves en obtener la salvación. Respecto a la forma de jugar, el Pradejón ha tenido que ir adaptándose a las circunstancias. Si bien al principio la sensación era de ser un equipo vulnerable y frágil atrás, inconsistente en la medular, aunque con desparpajo, pese a la falta de remate, en ataque fue buscando la manera de hacer más fuerte en defensa para lanzar transiciones rápidas para buscar los espacios. Si ha habido algún equipo que ha sacado provecho a las faltas directas ha sido el Pradejón, ya que Noé ha marcado varios goles en lanzamientos lejanos (incluso tres en un mismo partido). Tanas ha sido el portero más utilizado. Abraham, David, Julen y Jaime, incorporado con la liga empezada, han sido habituales en defensa. Garatea ha combinado posiciones, aunque en el tramo final liguero ha sido un fijo en la medular, junto a Gorka. El juvenil Boujama ha gozado de muchos minutos y pese a su irregularidad, lógica por la edad, ha demostrado potencial. Noé, Iker, Josemi (desde su llegada el equipo mejoró su versatilidad ofensiva) y Pousada han sido los referentes ofensivos junto a Sota. Un grupo en el que hay potencial.