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lunes, 17 de junio de 2013

Sin ascensos a Segunda B

Varea y Haro cierran la temporada. Lo hacen, quizá, antes de lo que hubieran deseado, quedándose a las puertas de la última eliminatoria de la fase de ascenso a Segunda B. Pero con justicia. mientras que los arlequinados buscaron otra nueva hombrada en Llodio tras el 0-2 de la ida, los jarreros no supieron administrar la ventaja conseguida en tierras murcianas (1-2). Si los de Emilio Remírez tuvieron la fortuna de adelantarse e incluso soñar con la prórroga, los de Roberto Ochoa, presa de muchas cosas, pero de ninguna positiva, fueron acumulando mazazos hasta que Pirri forzó una prórroga esperanzadora. Nada más lejos de la realidad porque el Mar Menor, con todo perdido, nubló a los blanquinegros, incapaces de asumir la renta.

Laudio-Varea: 1-1 (3-1)

Efrén en el 69' hizo creer al Varea. 0-1, más de 20 minutos por delante y sólo un gol para forzar la prórroga. Lo vivido en los 160 minutos anteriores parecía no importar. Que el Laudio hubiera demostrado ser superior, dominar los dos partidos y generar ocasiones, entre otras, pasaba a un segundo plano. Que Rubén García fuera uno de los culpables de que los arlequinados siguieran con opciones también se olvidó. Con un increíble 0-1 ante un rival más hecho y con posibilidades. Curioso esto del fútbol. Y el Varea lo intentó, a su manera, con empuje, con balones largos, tratando de exprimir cada jugada a balón parado... que no fuera por ellos. Sin embargo, en honor a la verdad el Laudio ha sido justo vencedor de la eliminatoria. Si en el Municipal dejó una sensación de bloque superior en Ellakuri continuó evidenciando su favoritismo. Lo hizo pisando área rival, poniendo en aprietos a Rubén García y mereciendo el premio del gol. Y eso que Ramón Castelo dio descanso a algunos de sus mejores jugadores. Sin embargo, Galder, como sucedió en la ida, fue un tormento para los centrales visitantes. Pese a ello, el Varea aguantaba las embestidas locales o mejor dicho su portero desquiciaba a los rojiblancos. Se llegaba al descanso con la sensación de que mucho tenía que cambiar el choque.

El comienzo del segundo tiempo fue una continuidad: el Varea dominado en su campo a la espera de una conexión letal, como la vivida en el primer tiempo que acabó con un tiro de Sota que sacó sobre la línea Gaizka Bergara. Poco más podía, o le dejaba hacer el Laudio. Pero hubo un resquicio cuando Efrén, en un barullo dentro del área, estuvo más listo que el resto y empujó el balón al fondo de la red. Quizá sin merecerlo, pero el 0-1 subía y animaba a los visitantes. Sólo había que marcar por segunda vez. Fueron minutos en los que los logroñeses buscaron el tanto, aunque sin finalizar las jugadas. Los riesgos asumidos eran grandes y a la contra el Laudio podía sentenciar. Y lo hizo, ya en el tiempo de descuento por mediación de Tyson. Pese al empate y la eliminación en la segunda ronda, sin duda el Varea ha dado la cara en este 'play off', más allá de los resultados cosechados.

Haro-Mar Menor: 1-3 (3-4)

La situación parecía inmejorable para pasar de ronda, pero el Haro se acordará, bastante, de la primera parte en tierras murcianas. Ahí se empezó a gestar, casi sin quererlo, la derrota en El Mazo. En El Pitín, los de Roberto Ochoa pudieron sentenciar, tuvieron el 0-3, antes de que el Mar Menor recortara al filo del descanso. Ese gol cambió la eliminatoria, dio alas a los murcianos e hizo más pequeños a los blanquinegros. Los riojanos salieron temerosos ante su afición, sabedores de que la ventaja podía ser suficiente, pero con la sensación de miedo en el cuerpo. Era como si los jarreros, desde el pitido inicial, ya estuvieran pensando en administrar el 1-2. Mal asunto. Pero se puso el panorama cunado Emilio, a los 7', adelantaba a los murcianos. Lo peor que le podía suceder al cuadro riojano. Ahora pensaba en exceso, la cabeza, confundida, iba a muchas revoluciones y no dejaba actuar al cuerpo, que se dejaba llevar. La consecuencia fue que el Haro parecía ausente, sin identidad, excesivamente previsible en ataque (apenas existió) y dubitativo en las tareas defensivas. Ver tres pases seguidos en los locales parecía un imposible y el equipo de Paco García, ordenado y con las ideas claras, apretaba en busca del error. El descanso vino bien a los blanquinegros. Había que reorganizarse, aunque lo más importante era expulsar los nervios y la ansiedad. Emilio, por si acaso, hacía mella con el segundo tanto personal al poco de empezar el segundo tiempo. Nuevo escenario. Más de media hora por delante y el Haro, por primera vez iba por detrás en el marcador global. Los miedos debían desaparecer porque peor era difícil hacerlo. Sólo se podía mejorar. 

No fue fácil encontrar el camino porque los locales estaban muy atascado, demasiado. La confianza estaba del lado del Mar Menor, confiado en sus posibilidades y conscientes de la oportunidad que tenía. El tanto de Pirri tras una acción de estrategia en el 89' volvía a dar un vuelco. El 1-2 obligaba a la prórroga. 30' de esperanza para ver a un Haro diferente, más intenso y convencido de sus opciones. Pero no fue el caso. Álvaro colocaba el 1-3 y hacía prácticamente imposible que el Haro estuviera hoy en el bombo. Veinte minutos en los que el conjunto blanquinegro evidenció sus carencias cuando tiene que dominar y generar ocasiones de gol en juego estático. Algo que, sin embargo, no ha sido nuevo esta temporada, pero que ante equipos de menor calidad se lograba casi por perseverancia. Sin duda, tras el 1-2 de la ida, la decepción en los aficionados jarreros fue evidente. Tanto que hasta hubo pitos (también aplausos), algo inmerecidos pese a que la sensación fuera de haber tirado la eliminatoria. Hay que quedarse con el rendimiento global del equipo y con las cosas positivas. De la negativas, seguro que se aprende.

lunes, 10 de junio de 2013

Una de cal y otra de arena

Segunda eliminatoria de la fase de ascenso a Segunda B y sensación agridulce para los dos representantes riojanos. Por un lado, el Haro logró una importante victoria en tierras murcianas. Un triunfo trabajado que al cuarto de hora parecía encarrilar la serie, pero en el que los jarreros tuvieron que esforzarse, además de saber sufrir, para que el Mar Menor no empatara en los minutos finales. El 1-2 es bueno. Por otra parte, el Varea, temeroso de inicio, lo tiene realmente complicado para continuar después de caer 0-2 ante un Laudio serio, ordenado y muy superior.

Mar Menor-Haro: 1-2

Mientras que el Haro demostró desde el pitido inicial que la eliminatoria contra el Sariñena ya es historia, el Mar Menor acusó los nervios de medirse ante su público. Circunstancia que aprovecharon los jarreros para tratar de romper el duelo con dos goles en apenas 15 minutos. Alberto, tras pase de Unai, anotaba a los 2' desde dentro del área, mientras que Tato aprovechaba un mal despeje del portero Serna para poner el 0-2 a los 14'. Un comienzo soñado para los hombres de Roberto Ochoa. Los locales estaban tocados, dubitativo en defensa e impotentes en ataque. Los jarreros quisieron hacer más daño y pudieron ampliar la renta, pero Unai no estuvo fino en el remate final. Ya en los minutos finales de la primera mitad, el Mar Menor, que se la tuvo que jugar con una defensa adelantada, con el peligro que conlleva, trató de acercarse a Javi Ríos. Y casi en la primera llegada con peligro tuvo premio cuando Emilio batía al meta riojano. El 1-2 al descanso era engañoso y corto para los méritos de los visitantes.

Además, ese tanto podía animar a los locales a resarcirse de un mal primer período. Así fue. El Mar Menor, ahora más convencido, quiso apretar, empujar a un rival que supo mantenerse y que no se relajó. Hubiera sido fatal para sus intereses. Los de Paco García, más activos con los cambios realizados, tiraban de orgullo, mientras que los de Roberto Ochoa se concentraron en defender como un bloque. Para desgracia local y fortuna visitante la figura de Javi Ríos se hizo grande con varias intervenciones de mérito, como varias paradas a tiros de Jaime o Juanfran. A la contra, como era de esperar, los blanquinegros también pudieron marcar, pero la eficacia mostrada en el primer cuarto de hora desapareció. Con sufrimiento, pidiendo la hora, pero con el 1-2 en el marcador, el Haro acude a la vuelta (domingo a las 19.00 horas en El Mazo) con la sensación de que puede estar en la ronda final. Eso sí, no vale relajarse. 

Varea-Laudio: 0-2

Desde el primer minuto se vio qué equipo era superior, quién salía dispuesto a marcar el ritmo y a imponer su estilo. El Laudio tenía la pelota y el Varea, metido en su campo, mostraba dificultades para dar dos pases seguidos. Los alaveses, muy bien posicionados, sabedores de su superioridad fueron jugando sus bazas. Cuatro defensas prácticamante fijos y Degre que se colocaba por delante para dar equilibrio al equipo. Salcedo y Del Álamo en los costados, con Casado, con plena libertad, igual que Germán Beltrán, que tan pronto estaba detrás del punta como se dejaba caer por un extremo. Movilidad, ideas claras, verticalidad, paredes, desborde... Los laterales arlequinados, Asier y Rocha, sufrían, mientras que Reinares y Aguinaga no podían frenar a Galder, un ariete a la vieja usanza, ni a Germán Beltrán que, entre líneas, hacía mucho daño. Por si fuera poco, Casado entraba y salía, mientras que Maño y Urko no sabían si seguirlo, dejarlo pasar o qué hacer. 

Era cuestión de tiempo que el Laudio marcara. Beltrán ponía desde la izquierda la pelota para que Casado, entrando en segunda línea, dejara, de primeras, a Galder, que enganchó un gran tiro que se coló en la meta de Rubén García. Los de Emilio Remírez, agazapados, parecían conformarse, dejaban tocar con comodidad a los visitantes, que dosifican esfuerzos y trataban de controlar la situación sin cometer errores. El Varea, cuando podía, se limitaba a balones largos hacia Sota, Rubén Pérez o Borja. Por suerte, pasada la media hora parecía que los locales empezaban a cogerle el aire al partido. Una par de conducciones de Chimbo, una acción individual de Sota y un par de centros de Rocha enseñaban otra cosa del Varea. Si el duelo se enredaba, había idas y venidas, los arlequinados podían cambiar el signo del choque. Aunque esto conlleva sus riesgos. El Laudio, fiel, quiso tener el balón, moverlo con paciencia, buscando la mejor opción. Cuando llegaban a tres cuarto de campo había un cambio de ritmo y de velocidad en el juego, es decir, querían llegar a la portería contraria. Así vino el segundo tanto, centro de Germán Beltrán desde la derecha y Asier, en su intento de despeje, introducía el esférico en la portería. 0-2 al filo del descanso. Mazazo.

Remírez movió el banquillo. Borja y Urko dejaban paso a Efrén y Zabala. El primer estuvo muy activo en los compases iniciales de la segunda mitad con un par de internadas que, por lo menos, transmitían peligro sobre José Carlos. Mientras que el segundo, batallador y con movilidad, también quiso ser protagonista. De hecho, tuvo una gran oportunidad para recortar distancias, pero su remate, forzado, se topó con el meta del Laudio. Previamente, Maño, en una falta lateral, se anticipó a José Carlos, pero su remate se marchó fuera. El Varea insistía en el juego directo y ahora parecía que en las segundas jugadas los locales estaban más activos. Pese a ello, el Laudio trataba de sentenciar. Sabía que si el duelo era un toma y daca, el Varea podía tener opciones, así que todos los intentos visitantes pasaban por dormir el juego. Algo que ccombinaban con acciones rápidas y verticales para marcar algún gol más. El central Bergara, prácticamente se anticipó en todas las acciones a su par, se incorporó por el perfil zurdo y a punto estuvo, en jugada personal, de colocar el tercero. Carreño, con un tiro frontal, también pudo ampliar la renta. O incluso Salcedo, con  un tiro cruzado que detuvo Rubén García.

Por si fuera poco, Rubén Pérez vio la tarjeta roja, excesiva. El árbitro navarro, que permitió el contacto durante todo el choque, ya había dado muestras con anterioridad de que no estaba fino cuando amonestó a Chimbo por una entrada que había realizado Asier. Sin embargo, no influyó en el marcador. El 0-2 incluso puede quedarse corto para los méritos de unos y de otros. Pese a ello, el Varea pudo acudir a Ellakuri con un mejor parcial. Mucho tiene que cambiar en el partido de vuelta para que los arlequinados vuelvan a repetir la machada realizada contra el Novelda.

sábado, 8 de junio de 2013

Previas 9 junio

Qué mejor manera de celebrar del Día de La Rioja que con dos victorias de los equipos riojanos que todavía siguen vivos en la fase de ascenso a Segunda B. El Varea recibe al campeón del grupo vasco, Laudio, mientras que el Haro juega en tierras murcianas ante un Mar Menor que pretende dar el salto de categoría.

Varea-Laudio (Municipal, 12.00)

El Varea ya tiene el premio, mientras que la presión queda para el Laudio. Eso no quiere decir que los arlequinados ya hayan dicho su última palabra. Ni mucho menos. Con el potencial ofensivo que asesora tiene capacidad para seguir haciendo camino en esta larga fase de ascenso a Segunda B. Ante el Novelda, en tierras valencianas, el bloque dirigido por Emilio Remírez evidenció que desde la defensa se ganan las eliminatorias: solidez y confianza como pilares. El ataque, en el conjunto riojano, sale casi por inercia. La calidad, velocidad y desborde de Carmelo Sota; el trabajo y el remate de Rubén Pérez; la técnica y visión de Chimbo; el desequilibrio y la agudeza para anticiparse de Borja. Han sido cuatro ejemplos de los recursos de los logroñeses. Pero no son los únicos: peligro a balón parado (donde emergen las figuras de Maño o Aguinaga), llegada por banda izquierda desde el lateral con Rocha... Son fundamentos casi innatos que ha venido poniendo en práctica, partido tras partido, este Varea durante la segunda vuelta. De ahí sus números. Por si fuera poco, la autoestima adquirida tras vencer al Novelda se ha multiplicado, por lo que al Laudio sólo hay que tenerle respeto, nunca miedo.

El campeón del grupo vasco acude a la cita tras perder la eliminatoria anterior ante el Racing de Ferrol. Los rojiblancos, por lo tanto, llegan con la sensación de no poder fallar en esta segunda oportunidad. Son favoritos y eso puede pesarles. Aun así, lo normal es que esa presión no afecte a un bloque experimentado, consciente de sus armas y sus virtudes. Contundencia defensiva, disciplina en la retaguardia, ir a cada balón dividido como si fuera el último y agresividad como puntos de apoyo de su defensa. Acciones de estrategia, rápidos contragolpes y movilidad de sus hombres ofensivos como fundamentos para atacar, además del empuje del bloque. Por lo tanto, no dejarse intimidar y no ceder terreno pueden ser claves en esta primera parte de la eliminatoria, cuyo objetivo debe ser llegar con opciones a Ellakuri, a poder ser sin encajar ningún gol. El resto hay que verlo sobre el campo.

Mar Menor-Haro (Pitín, 12.00)

Pasado el mal trago llega el momento de recuperarse. Después de dos derrotas seguidas por la mínima en las que el cuadro blanquinegro no ha conseguido marcar, los de Roberto Ochoa, seguro, que quieren que llegue cuanto antes el partido. Lo desean porque quieren olvidar lo sucedido los dos anteriores fines de semana y la mejor manera de conseguirlo es demostrando sobre el terreno de juego de lo que es capaz este Haro. Las cifras marcadas por los jarreros durante la liga ya no son referencia, ya no son intimidatorias para el Mar Menor. Los murcianos se basarán en el rendimiento ante el Sariñena para poder superar la eliminatoria. Casi mejor, porque los riojanos no ofrecieron su mejor versión. Hay margen de mejora y a eso tiene que apelar un grupo ilusionado con seguir con opciones de ascenso. El ejemplo del Sariñena tiene que servir para aprender. Los oscenses, en el choque de ida, evidenciaron tablas para las rondas decisivas. Llega la hora de ver si el Haro tiene esa capacidad de adaptación.

El Mar Menor asume que la eliminatoria será equilibrado y que se puede decidir por pequeños detalles. Habrá respeto y seguro que los murcianos no salen en tromba para sentenciar en la ida, guardarán sus espaldas. Tendrán máxima concentración para evitar que se repita lo sucedido ante el Estrella, cuando encajaron dos tantos, uno en cada partido, a balón parado. Un dato positivo para los jarreros, reciben goles. En este sentido, el cuadro de Roberto Ochoa tendrá que aprovechar las fases de juego en las que los murcianos parecen irse, como aconteció en ambos duelos ante el conjunto canario. Esas dudas de los locales hay que saber provocarlas. El Haro, aparentemente, llegaba en un gran momento a este sprint final, pero los dos mazazos ante el Sariñena han podido mermar la moral. Pero si físicamente el grupo demuestra estar entero, el aspecto mental acompañará. Es, por lo tanto, muy importante no encajar en los primeros minutos, saber sufrir cuando el contrario presione para ir sumando en confianza poco a poco, con el transcurso de los minutos. Lo ideal sería poder marcar.

martes, 4 de junio de 2013

Mar Menor y Laudio, oficio y trabajo

Haro y Varea. Se han quedado solos. Son los únicos representantes riojanos que todavía no han tomado vacaciones. La meta pasa por aguantar un mes más y lograr el ascenso a Segunda B. Un objetivo complejo. Superada la primera eliminatoria (en el caso de los jarreros desperdiciado el ascenso directo), ahora toca pensar en el siguiente rival para continuar con opciones en una fase de ascenso a Segunda B larga y tensa. No queda otra. El Varea, después de despachar al Novelda remontando la eliminatoria a domicilio, ha quedado emparejado con el Laudio, uno de los primeros. Es lo que tiene que los hombres de Emilio Remírez acabaran cuartos. Por su parte, el Haro, tras el mal trago del Sariñena, al que también le debía haber correspondido un cuarto, se enfrentará al Mar Menor, un tercero (en el sorteo había menos cuartos que primeros, por lo que algún tercero debía tocarle a los campeones de grupo). ¿Pronósticos? En estos momentos es difícil tomar como referencia lo que han hecho los equipos en liga. Puede servir para orientarse, para atisbar por dónde pueden ir los tiros, pero en una eliminatoria a doble partido, como ha quedado demostrado, influyen otros factores. En este sentido, es más real el comportamiento de los clubes durante la primera fase que en la competición regular. Aunque, en este caso, también influye el rival que haya frente. El ejemplo más claro es el Haro, invicto como local y que perdió ante el cuadro oscense. Aun así trataré de acercar, más o menos, con aciertos y con errores (confío que los menos), cómo son los rivales de Varea y Haro, respectivamente.

Mar Menor

El conjunto murciano se quedó en liga (69 puntos, 64 goles a favor y 30 en contra) por tercera temporada consecutiva. Curioso que un equipo que se fundó en 2007 y que sólo cuente con tres campañas en Tercera haya logrado disputar tres fases de ascenso. Hasta la fecha, Loja (en la 2010/11) y Portugalete (en la 2011/12) han sido los equipos que han impedido a los murcianos progresar en esta ronda eliminatoria. De hecho, su triunfo ante el Estrella canario (1-1 en la ida, actuando como visitante, y 2-1 en la vuelta, ejerciendo de local) fue el primero en 'play off'. Con un presupuesto que ronda los 115.000 euros parece que el objetivo pasa, ante la velocidad desde que comenzó a andar, por llegar a Segunda B. Tomando como referencia lo sucedido en la primera eliminatoria, hay que apuntar que es un grupo compacto, que intimida en el balón parado al contar con jugadores de gran envergadura y al poseer diversidad de variantes. Es un bloque al que le gusta tener la posesión, si la ocasión lo requiere, pero que sabe actuar esperando su oportunidad para salir a la contra. Una postura que acostumbra a tomar cuando los choques son, a priori, complicados. Un conjunto con oficio, pero que no es temible. El hecho de haber perdido hasta 9 partidos en liga (de 34 jornadas) es un dato que indica que no es temible y que varios equipos han sabido meterle mano.

Respecto a los jugadores, Juanfran y Emilio, con 19 y 15 goles respectivamente, han sido las dos referencias ofensivas durante la liga. Si hay que tomar la referencia del duelo ante el Estrella, Aridane (lateral derecho) marcó dos tantos (ambos tras acciones de estrategia) y Emilio anotó uno, de penalti. Lo dicho, gran importancia de las acciones a balón parado. Pero en contra, el Estrella también supo aprovechar este tipo de jugadas, puesto que los dos tantos encajados por los murcianos fueron tras un saque de esquina y tras una falta. Volviendo al aspecto individual del Mar Menor, Miguel es el portero que utiliza Paco García. Con un once, como ha demostrado en la ronda ante el conjunto canario, plagado de jugadores de corte defensivo en el que algunos defensas se han reconvertido a otras posiciones. Por eso no es de extrañar que Aridane, Santi Silvar (lesionado en el choque de ida contra el Estrella), Juanma, Antonio (lateral), Valdeolivas, Álvaro o Jaime (estos tres últimos son centrocampistas que pueden jugar de centrales) sean de la partida habitualmente. Chuecos y Sánchez, algo más escorado, son fijos en la zona de creación, mientras que los dos estiletes son los ya mencionados Juanfran y Emilio (su mejo posición es de extremo izquierdo), que cuentan con un recambio de garantías: Rafa Soriano. En este sentido, sorprende que Sánchez y Juanfran hayan sido dos de los tres cambios efectuados en la eliminatoria frente al Estrella en ambos choques. Por lo tanto, sobre el papel, el Mar Menor es un conjunto con experiencia, que sabe administrar sus opciones, que aprovecha la estrategia y que depende, en ataque, quizá en exceso de sus dos goleadores.

Laudio

El Laudio concluyó 1º en el grupo vasco por segunda campaña seguida. Los 81 puntos, sus 65 goles a favor y los 29 en contra logrados en liga le han llevado al mismo punto que el Varea. Si hace dos campañas La Nucia eliminó a los alaveses, después de ser segundos en liga, la temporada pasada sucumbieron primero ante el Ourense, pasaron la segunda ronda al superar al Llosetense y se quedaron a las puertas del ascenso frente al San Fernando. Con la experiencia de ese mal trago y después de caer ante el Racing de Ferrol, los de Ramón Castelo seguro que quiere recuperar su autoestima frente al conjunto riojano. En líneas generales, se trata de un bloque muy físico, intenso, que no escatima a la hora de entrar al balón. Incluso la prensa gallega tildó a los rojiblancos como un "equipo de excesiva dureza". La consecuencia de ese juego al límite es que su central Gaizka Bergara (7 goles en liga y 1 en 'play off') se perderá la ida tras ser expulsado el pasado domingo. Defensivamente el Laudio actúa como un bloque, ordenado, disciplinado, práctico y que presiona para ahogar al rival. Ante el Racing de Ferrol, un equipo más rico en el apartado técnico, con el marcador adverso supo reaccionar en ambos encuentros. Si en Ellakuri se sobrepuso al tanto de Manu Barreiro al empatar tras un saque de esquina (el citado Bergara fue el goleador), en tierras gallegas, con empuje, un fútbol directo y agresivo buscó, tras ir 1-0 abajo, el gol que le hubiera permitido jugar la prórroga. 

En los dos choques, Castelo ha jugado con el mismo once, aunque la sanción de Bergara le obligará a modificarlo. José Carlos en la portería, con Jauristi y Lombera en los laterales, dejando el centro de la zaga para Gaizka Bergara y Larrainzar. Degre y Casado (jugó en el Haro) hacen el juego oscuro en la medular. Tyson y Germán Beltrán (goleador del equipo con 15 tantos) tienen cierta libertad, mientras que Raúl Salcedo (también con pasado jarrero) y Kepa son las referencias ofensivas. Gálder (segundo goleador del equipo junto a Bergara) actúa como recambio en las posiciones de ataque), mientras que Jarein (centrocampista con gol) ofrece minutos de calidad en el centro del campo. Si bien la temporada pasada el 4-1-4-1 era lo habitual, en ésta Castelo combina ese dibujo con el 4-2-3-1. En este sentido, Beltrán puede caer a una banda para hacer daño desde la segunda línea. Si bien la campaña pasada el Laudio sí que apostó por el ascenso, en la actual actúan con menos presión (sólo siguen 9 futbolistas). Defensivamente insisten y son muy sólidos, mientras que en ataque, aunque son directos, saben aprovechar la pericia y habilidad de sus jugadores en los metros finales. Eso no quita para esperar que el Municipal vea un encuentro quizá trabado, con mucha pelea, mucho balón por el aire y pocas ocasiones. De ahí que los arlequinados quizá tengan que modificar sus intenciones, sin renunciar a su identidad, para no entrar en el fútbol que más les gusta a los alaveses.