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lunes, 24 de marzo de 2014

Ver para creer

El fútbol es imprevisible, capaz de transmitir sentimientos enfrentados con apenas unos segundos de diferencia. Del amor al odio y del odio al amor se pasa en función de que una pelota encuentre el destino, o no, deseado. Da igual entender sobre el deporte que se está viendo, es indiferente apreciar o no los esfuerzos que realizan los jugadores sobre el campo... eso no tiene tanta importancia. Lo relevante, como queda constatado, en cada jornada es el resultado. Y es una pena que el aficionado no valore, como debe, que detrás de una victoria, un empate o una derrota hay un trabajo previo, oscuro, silencioso, a veces sacrificado (tanto por el cuerpo técnico como por los jugadores) a través del cual se lucha durante la semana para que el día del partido todo salgo según lo previsto.

Sin embargo, hay citas en las que lo planificado no encuentra sentido porque el fútbol, más de lo que se piensa, cuenta con un carácter anímico fundamental. La cabeza, para lo bueno y para lo malo, le puede dar muchas vueltas a las cosas. Y más cuando se está a 120 pulsaciones. Quizá, gracias a eso se transmiten emociones. Además, el fútbol no es una ciencia exacta, por mucho que algunos quieran constatar ejerciendo un control exhaustivo sobre todo, permite fluctuaciones y en esos recovecos es donde el sentimiento puede llegar a calar a los aficionados, precisamente cuando los partidos carecen de control, cuando la razón ha dado paso a la sinrazón, cuando el ánimo de unos y el desánimo de otros es evidente sobre el terreno de juego. En ese apartado, además, se demuestra que este deporte es de los jugadores, que el entrenador poco puede hacer, si acaso tratar de reconducir o guiar. 

Sirvan estas líneas, de reflexión personal, para introducir lo que vivieron ayer los dos equipos riojanos de Segunda B. Mientras que la Unión Deportiva Logroñés, tras unos aseados 60 minutos, giró la cara cuando vio que su rival, el Marino de Luanco, le hizo dos goles en apenas 60 segundos, la Sociedad Deportiva Logroñés logró el casi imposible de neutralizar un 0-3 al Sporting B en apenas 12 minutos cuando la grada de Las Gaunas empezaba a vislumbrar que el destino de los suyos era regresar a Tercera. En este sentido, tratar de explicar, con algo de coherencia, lo sucedido tanto en Miramar como en Logroño es complicado por cuanto aparecieron factores externos que se escapan a la lógica. Si acaso, como trataré de hacer es explicar la cronología para que cada uno extraiga sus propias conclusiones o valoraciones.

La UD Logroñés acudía a Luanco con la intención de continuar con su inercia a domicilio, tres partidos sin encajar un gol y sumando. La propuesta, con un viento alterno e incómodo para jugar, fue clara: seriedad en defensa y fútbol directo con el que tratar de meter al rival en su campo y aprovechar las acciones de estrategia. Una proposición que pareció imitar el Marino durante la primera mitad. Juego plano, en el que primaba minimizar riesgos ante un posible y no deseado descontrol. Y en esa dinámica, habitual últimamente en las filas riojanas, el choque fue pasando sin pena ni gloria. De hecho, las oportunidades vinieron a balón parado. Si Ubis y Gil remataron dos veces a portería, detuvo sin problemas Rafa Ponzo, el cuadro asturiano sólo generó una oportunidad, un remate de cabeza de José Ángel, tras un córner, que se marchó desviado ante un Miguel que salió a destiempo. 45 minutos de desgaste en los que los visitantes salieron peor parados debido a la lesión de Gil. Sergio Martínez salió a escena, pasando Zubiri al centro de la zaga, y aunque aportó profundidad por su costado, también abrió el camino para que los de José Luis Quirós encontraran un lugar por el que centralizar sus ataques.

La segunda mitad tampoco varió las pretensiones de ambos conjuntos. Si acaso, ahora los de Llona apostaban por hacer daño desde el perfil zurdo. No en vano, Sergio Martínez se quedó sin ideas cuando se encontró dentro del área y dudo sobre qué hacer: dar el pase de la muerte, tirar a portería... el caso es que regateó se puso el balón a la derecha y propició que los defensores llegarán a arrebatarle el esférico. Fue un aviso de por dónde podía estar el peligro. Pero el Marino lo que hizo fue insistir sus ataque por el lado derecho, donde Titi encontró espacios. Por ahí empezó a perder opciones la UDL. Una falta lateral, desde ese costado, a la hora de encuentro, abrió el marcador. Chus Hevia, viniendo del segundo palo se anticipó a su marcador, Zubiri, al que dejó atrás, para adelantar a los suyos. 

Los blanquirrojos sacaron de centro, perdieron el balón y el Marino montó una contra: Jandro robó la pelota, la cedió a Pevida que abrió a la banda contraria donde Titi, tras controlar, tiro raso al palo corto. La mala fortuna hizo que Herreros, tirándose al suelo, desviara hacia arriba la trayectoria, de manera que Miguel poco pudo hacer. Apenas 60 segundos en los que el equipo riojano había perdido el sitio les condenaban. Con el 2-0 en un abrir y cerrar de ojos había dos opciones: desistir y agachar la cabeza o tratar de recomponerse y presentar batalla, aunque fuera complicado. La moral de unos y otros propició, de manera natural, que se eligiera la primera. Tanto fue así que el Marino fabricó el tercero gracias a un tacón de Chus Hevia que dejaba a David solo ante Miguel. El jugador pelirrojo cruzó el balón y el meta riojano llegó a tocarla, pero la mano no estaba lo suficientemente dura como para repeler el tiro.

Restaba un cuarto de hora y la situación pintaba mal para una UDL que se había abandonado colectivamente, y en el que nadie tiraba del carro. Sin embargo, como por arte de magia, el conjunto visitante dio señales de vida. Omar puso un buen balón a Iriarte, trabajador toda la mañana, para que el ariete marcara su segundo gol de la temporada. Un 3-1 que maquilló el marcador, pero que dejó a la vista las carencias de un bloque, el riojano, al que le falta creatividad para generar ocasiones y que pierde la concentración cuando no debe. En ello toca trabajar para recuperar la energía y las sensaciones.

Por su parte, la SD Logroñés, no hay palabras, hizo lo que parecía imposible. Cuando Jony, de tiro lejano, batía a Mandaluniz en el minuto 75 y colocaba el 0-3, ni los más optimistas podían esperar un final como el que se dio. Los blanquirrojos estaban fundidos tanto física como mentalmente. El Sporting B, por el contrario, se encontraba a gusto, sintiéndose ganador, llevando el balón de un lado a otro del campo y montando contras letales, ante un rival que iba detrás de su adversario siguiendo sombras, que siempre llegaba tarde y que esperaba que los 15 minutos que faltaban pasaran lo más rápido posible. Agustín Abadía, sin embargo, en el 79', trató de aumentar las revoluciones para buscar la proeza, para lo que sustituyó a Ledo y Mario León por Iñaki Jiménez y Javi Torres. Es difícil saber si hubo o no influencia, pero el caso es que Javi Torres corrió un balón largo y la afición hasta se animó. Entonces apareció Tamayo, intermitente todo el partido, para albergar alguna esperanza. Fue un gol peleado, ya que insistió hasta robarle la pelota al central Julio dentro del área (sin duda un error del asturiano) y tirar a portería para batir a Dennis. Minuto 89 y 1-3.

En la retina aún se podía recordar el primer partido de la temporada en Las Gaunas, donde la SDL fue capaz de sumar un punto ante el Marino, que ganaba 0-2, con goles de Alcántara (88') y Mario León (91'). Y eso fue lo que buscó el conjunto riojano. El Sporting B empezó a ponerse nervioso, a recular, a dejarse llevar por el ímpetu local. La SDL estaba como alborotada y veía en cualquier falta o córner la manera de seguir recortando distancias pese a que el marcador era cuesta arriba. Laencina ejecutaba un saque de esquina y Metola, en el primer palo y de cabeza, encontró lo que nada más comenzar el segundo tiempo no pudo ser, el gol, debido a una mano salvadora de Dennis. Pero ahora, todo era distinto y en el minuto 89 el resultado se ajustaba: 2-3. Los de Abelardo continuaban incrédulos, no sabían cómo frenar el paso de los segundos, estaban nerviosos porque se habían echado atrás de forma descarada y no podían controlar a una SDL volcada.

Un balón sobre Tamayo al área se convirtió en el germen del empate. Rachid calculó mal en el salto y atropelló al delantero riojano, que en cuanto notó un leve contacto cayó desplomado. Tarjeta amarilla por el penalti y segunda cartulina por las protestas. Laencina, especialista a balón parado, asumió la responsabilidad. La lenta marcha del campo de Rachid podían provocar que el de Ribafrecha se pusiera más nervioso ante la responsabilidad desde los once metros. Pero el zurdo ya demostró, por ejemplo la temporada pasada en Noja (con otro penalti en el tiempo añadido), que es un jugador frío, que sabe controlar las pulsaciones. Así se puede entender que el balón, con potencia, se incrustara en la escuadra de la red. 3-3, minuto 92. Ver para creer.

El resto del choque, los 75 minutos anteriores, casi carecen de importancia. La primera mitad fue equilibrada con dos equipos que estaban más cómodos cuando tenían espacios, como luego certificaría el filial asturiano en la segunda mitad con dos tantos al contragolpe. La SDL trató de apoyarse en la velocidad de Tamayo para romper a una pareja de centrales alto y espigados, pero lentos en el desplazamiento lateral, pero al delantero le faltó acierto en el tiro, tuvo dos en los primeros 10 minutos. Ahí se acabó el potencial ofensivo de los locales, que cierto que metió algún balón al área con cierto peligro, pero sin consecuencias positivas para sus intereses. El Sporting B, con el paso del tiempo, quiso elaborar más, pero la presión blanquirroja daba sus frutos, por lo que las imprecisiones fueron constantes en los visitantes.

Ya en la segunda mitad, nada más comenzar, un gran remate de cabeza de Metola, tras un centro de Moya, desde la izquierda, bien pudo variar el rumbo del choque, pero la mano izquierda de Dennis evitó un tanto cantado en la grada. Esa acción animó a los locales a ir más arriba, cuestión que aprovechó el bloque asturiano para hacer daño gracias a la velocidad de sus futbolistas. Así, Jony cedió a Dani, una auténtica pesadilla para la zaga blanquirroja debido a su constante movilidad que obligaba a los centrales, en ocasiones, a salir de su sitio, se encontró con un balón franco en el área. Sin pensárselo tiró raso, de manera que la pelota se coló por debajo de las piernas de Mandaluniz. Un tanto que rompía los planes de una SDL que se fue apagando al ritmo de los goles de su contrincante. Y eso que Toledo gozó de dos tiros dentro del área para empatar. Sin embargo, Álex García, en el primer balón que tocaba se quedaba delante del meta blanquirrojo y aunque en primera instancia su tiro fue repelido por el cuerpo de Mandaluniz, el rechace le llegó al asturiano que ahora sí marcó a puerta vacía el 0-2.

Puede que demasiado premio para el filial, pero esto es Segunda B y en esta categoría hay que aprovechar las ocasiones. Con dos equipos en niveles de confianza tan distantes, Jony ampliaba la diferencia en el 75'. Lo que sucedió después dudo que se vuelva a repetir, pero son de esas cosas que provocan que el fútbol sea lo que es. Sin duda, la SDL, gracias a ese punto, respira y amplía su renta con la fase de promoción, el Celta B queda a 2 puntos. Sin embargo, tanto Coruxo como Caudal ganaron (ambos además tienen un partido menos y el Coruxo incluso dos), por lo que el peligro del descenso sigue ahí, ahora a sólo 3 puntos.

sábado, 22 de marzo de 2014

Previas 23 marzo

Mientras que la Unión Deportiva Logroñés busca en Luanco seguir sumando como visitante para acercarse a la tranquilidad, la Sociedad Deportiva Logroñés está como obligada ganar al Sporting B por dos motivos: uno, el más importante, el peligro del descenso o promoción acecha; y dos, por olvidar el set encajado en Ferrol. En Tercera, duelos interesantes como el Varea-Calahorra, con muchas cosas en juego, o el Pradejón-Villegas y La Calzada-Calasancio, con cosas pendientes por abajo. Asimismo, el Náxara recibe al San Marcial, el Arnedo buscará desanimar al Anguiano en su lucha por llegar a la fase de ascenso y el River Ebro se mide ante el colista Alberite. En Regional, destaca el derbi entre el Bañuelos y el Náxara B, así como el choque entre el Cenicero-Vianés B. Por su parte, el Tedeón quiere olvidar sus dos últimas derrota frente al colista San Lorenzo, mientras que el Autol recibe a la Oyonesa B


Segunda B

Marino de Luanco-UD Logroñés (Miramar, 12.00): La UDL acude a Luanco con la intención de dar continuidad a su buena racha como visitante. Los tres partidos seguidos a domicilio sin encajar le han dado 5 puntos y la confianza para adoptar un estilo diferente al que había mostrado previamente en liga. Ahora el bloque riojano elabora menos, es más directo, más pragmático, quiere conceder menos errores, alejar el balón de su área para evitar pérdida tontas... pero a su vez también ha cedido en varias de sus señas de identidad: presión en la medular, centros desde los extremos... Es mutación provoca, en ocasiones, inseguridades, vistas sobre todo en Las Gaunas con el marcador a favor. Es el camino elegido y hay que aceptarlo, mientras los resultados acompañen. Porque no hay que olvidar que los de Raúl Llona siguen pendientes de lo que sucede por debajo: 6 puntos de ventaja respecto al puesto de promoción y 10 sobre el descenso. Un margen que quiere agrandar pese a que el rival de turno, el Marino, atraviese por un gran momento de forma: 7 partidos invicto con 3 victorias seguidas y sólo una derrota sufrida en la segunda vuelta, que le han catapultado a la 8ª plaza con 43 puntos. Quizá que sea la 4ª mejor defensa del grupo (25 goles encajados) tiene algo que ver. No será sencillo el choque, puesto que los de José Luis Quirós cuentan con varios hombres resolutivos cara a gol (Dani Pevida, 6 goles; Muñiz y Jandro, 7; y Chus Hevia, 8). La UDL, en lo deportivo, se congratulará con la renovación automática, por haber disputado un número de partidos, de Herreros. Un acicate para que el bloque insista en sus pretensiones. La duda por saber cómo se manejar al cuadro riojano sin Goñi, sancionado.


SD Logroñés-Sporting B (Las Gaunas, 17.00): A la SDL le quedan 3 partidos en Las Gaunas. 9 puntos vitales para acercarse a su objetivo: la salvación. Puede que sean las 'cuentas de la lechera', pero en el fondo es ser realista sobre el terreno que está pisando el conjunto dirigido por Agustín Abadía. Su punto fuerte ha sido su consistencia como anfitrión, ahí están sus números de la primera vuelta, 17 puntos, (no se puede decir lo mismo de la segunda, donde sólo ha logrado 7). Se ha comprobado que la SDL, como visitante, desiste, no comparece, aunque ha habido excepciones, sólo ha conseguido 7 puntos esta temporada (1 en la segunda vuelta). Por eso es fundamental que los riojanos se exijan en su campo, ante su gente. No les queda otra. Es la vía para allanar esta recta final liguera. Si los puntos se esfuman de Las Gaunas, costará más sumarlos como visitante y el peligro será más inminente si los equipo de abajo hacen los deberes. Si a ello, se le añade el varapalo recibido en Ferrol, 6-0, está claro que la SDL tiene, es casi una obligación, que salir a morder frente al Sporting B. Estar a 1 punto de la promoción y a 5 del descenso debe ser suficiente motivación para comerse la hierba (algo que la verdad sea dicha no se le puede reprochar a los blanquirrojos como anfitriones), para seguir peleando por repetir en la categoría por tercera temporada consecutiva. Enfrente, estará un filial asturiano que va 10º, que suma 39 puntos y que acumula 1 victoria en 7 jornadas, además de 2 derrota seguidas. Números que invitan a pensar que los de Abelardo querrán despertarse ante un rival, el riojano, que tiene problemas en las labores ofensivas y que continúan con bajas importantes en esa faceta, caso de Miguel, Fran Sota, Jorge Herreros y Olavarrieta. Pero toca pensar en los que estarán sobre el campo. Quizá sea el día elegido para que Javi Torres recupere el olfato goleador, falte le hace a él para ganar confianza y a su equipo.


Tercera

Varea-Calahorra (Municipal, 12.00): El Calahorra busca confirmar sus aspiraciones a la fase de ascenso con un golpe encima de la mesa. Ante los rivales directos, los rojillos sólo han rascado un punto como visitantes (les falta jugar en La Salera), por lo que un marcador positivo es fundamental para la mejor defensa del grupo. Por su parte, el Varea quiere meter presión al líder, por lo que el triunfo también es prioritario. Choque intenso entre el mejor ataque (75 goles) y la mejor defensa (16).

Pradejón-Villegas (Municipal, 16.30): Ambos conjuntos quieren el triunfo para seguir marcando distancias respecto a la zona peligrosa. Duelo en el que hasta el empate puede ser bueno para ambos, siempre en función de otros resultados, por lo que el respeto y el miedo a perder puede pesar más que la ambición por la victoria. Los locales tienen de momento el golaveraje ganado (0-1 en La Ribera).

La Calzada-Calasancio (El Rollo, 16.30): 12 partidos consecutivos sin perder en El Rollo. Gracias a esos magníficos números, La Calzada está más cerca de la salvación. Para estar más cerca de la décima posición (la tiene a 3 puntos) que del peligro, los rojillos buscarán otro nuevo triunfo ante un Calasancio muy necesitado tras dos derrotas seguidas. Los colegiales deben exigirse ahora más que nunca ante un rival con confianza cuando ejerce de local.

River Ebro-Alberite (San Miguel. 16.30): El River Ebro quiere la décima plaza. Pro méritos y regularidad, más o menos, esta campaña se la merece y ahora es el momento de demostrar que la quiere de verdad. Recibe a un colista que está más cerca de Regional que de Tercera, pero que seguro que intenta aprovechar al máximo su estancia en la categoría y quien sabe si va a dar la sorpresa. Los de Julio Santolaya, de hecho, no tienen nada que perder. El exceso de confianza de los rojiblancos puede ser su peor enemigo.

Arnedo-Anguiano (Sendero, 17.00): El Arnedo, pese a una irregular campaña, trata de concluir la liga de la manera más digna posible y con la décima posición en el horizonte. Para ello tratará de demostrar ante un rival superior, según marca la clasificación, que ambiciona más en este tramo final. Enfrente, un Anguiano que aún confía en sus posibilidades de estar en la fase de ascenso. Para ello debe sumar de 3 en 3 y que sus rivales vayan fallando. 

Náxara-San Marcial (La Salera, 17.00): El Náxara quiere seguir creciendo. Lo ha costado meterse entre los cuatro mejores y ahora tiene más cerca la tercera plaza de lo que podía pensar. Con esa mentalidad buscará la victoria ante un San Marcial en horas bajas. Los de Gonzalo Santamaría, con un calendario complejo y en una dinámica negativa (3 de los últimos 30 puntos), intentarán dar la sorpresa para seguir con opciones de cara a futuros compromisos ante rivales directos.


Regional

Bañuelos-Náxara B (El Poste, 16.30): Derbi en El Poste entre dos equipos con metas diferentes. El Bañuelos, más entonado en la segunda vuelta, quiere confirmar esa mejoría, olvidando el último resultado, mientras que el Náxara B quiere acercarse a la primera posición para lo que necesita del triunfo.

Autol-Oyonesa B (La Manzanera, 16.30): El Autol parece que ha recuperado la forma e intentará confirmarlo ante un bloque sólido y con confianza ante sus últimos resultados, una Oyonesa B disciplinada y aguerrida. Los rojiblancos buscará un triunfo que les dé moral de cara a la recta final de la liga.  

Tedeón-San Lorenzo (San Miguel, 17.00): Dos derrotas seguidas obligan al Tedeón a una victoria ante el colista para que la primera plaza aún siga siendo un objetivo. Además, tiene que confirmar su puesto de ascenso y los perseguidores aprietan. El San Lorenzo, en este sentido, puede pagar los platos rotos, aunque la buena imagen ofrecida ante el Yagüe seguro que les anima para dar la sorpresa.

Cenicero-Vianés B (Las Viñas, 17.00): El Cenicero, sin presiones y sin mirar la clasificación, parece que ha encontrado la manera de sumar de manera más o menos regular. Enfrente un Vianés B que aspira a seguir dando guerra con los mejores y que acostumbra a meter mucho ritmo a los partidos, pero que en esta segunda vuelta ha bajado un poco sus pretensiones.

sábado, 2 de noviembre de 2013

Previas 3 noviembre

Los representantes riojanos de Segunda B culminan la semana con su tercer encuentro en ocho días. De esta manera, la Unión Deportiva Logroñés, en puesto de promoción, recibe al Marino de Luanco (morbo por el regreso de Alejandro a  Las Gaunas contra su exequipo), mientras que la Sociedad Deportiva Logroñés viaja hasta Mareo para medirse al Sporting B con la intención de dar continuidad a su racha positiva. En Tercera, sólo se disputan tres encuentros, destaca el duelo de La Planilla entre el Calahorra y el Varea, en horario matinal. Aunque el Haro-Oyonesa, con lo que hay entre ambos conjuntos de rivalidad tampoco le va a la zaga. En Regional, se cierra la jornada con el Náxara B-Tedeón, buen choque sobre el papel.

Segunda B

Sporting B-SD Logroñés (Instalaciones de Mareo, 16.00): La SDL quiere más. No para. Lo hace además pisando la tierra, sabiendo que para seguir sumando hay que trabajar y esforzar más que el rival, aspectos que no encima no garantizan el éxito. Por eso, es evidente, que los blanquirrojos deben insistir en sus virtudes para continuar alejándose de la zona peligrosa. El empate y el triunfo cosechados en los últimos días deben servir para dar confianza a un bloque trabajado, que asume sus debilidades para ocultar y mostrar sus virtudes. Incluso contar con un jugador inspirado, con el que nadie contaba, como Javi Torres es una baza a tener en cuenta. El Sporting B parece haber enderezado su rumbo después de dos goleadas muy duras (4-0 y 0-5), ya que ha sumado 7 de los últimos 9 puntos en juego. Ambos conjuntos tienen 14 puntos, por lo que la victoria serviría para dar un paso más en aras de lograr el objetivo de la salvación. Respecto a qué once va a poner Agustín Abadía, la mejor noticia es que a sus aficionados les da igual porque toda la plantilla, sin excepción, cumple, cada uno con sus características, a las mil maravillas con lo que tiene que hacer. Así es más fácil para el entrenador, sin duda.

UD Logroñés-Marino de Luanco (Las Gaunas, 17.00): Otra vez con presión. Parece el sino de la UDL esta campaña. Con agobios, con urgencias. Una responsabilidad que parece marcada por su historial en la categoría y por un público exigente que creía en una ilusión, que temporada tras temporada se va desvaneciendo, como se demuestras sobre el terreno de juego. Es decir, lo que sucede en el terreno de juego marca y buscando el equilibrio se encuentra un conjunto inestable en su intensidad, capaz de superar, con suficiencia, al líder de la categoría y de arañar un empate, y contentos, ante tres conjuntos que estaban por debajo suyo en la tabla. Y eso que esta campaña, la UDL sí tiene un patrón de juego, algo que se agradece. Otra cosa es que perdure en el tiempo. La enorme presión que exige Raúl Llona durante la primera media hora es efectiva si el resultado acompaña. Si, por el contrario, toca remontar todo se pone más complicado. Pese a ello, los blanquirrojos saben que el camino del éxito es posible: choque ante el Ourense. Ahí deben mirarse para huir de la zona peligrosa, lo cual requiere juntar varios resultados positivos. Enfrente un Marino de Luanco, que si pierde en Las Gaunas, regresará a Asturias por debajo de la UDL en la clasificación. Los de José Luis Quirós suman dos empates seguidos, aunque las miradas, o el morbo, estará en el regreso de Alejandro a la que ha sido su casa las últimas dos temporadas. Como al delantero se le ocurra marcar, la grada (que se metía en exceso por su falta de gol) fijo que salta pero no de alegría.

Tercera

Calahorra-Varea (La Planilla, 12.00): Tres puntos muy importantes. Más allá del triunfo, que también, es por saber de qué pastan están hechos ambos conjuntos. El Varea no atraviesa por su mejor momento, ahí están los últimos resultados (dos empates y una derrota en las 4 últimas jornadas) y encima no contará con su hombre gol Rubén Pérez, por sanción. Los arlequinados, como los rojillos, suman 20 puntos y están fuera de 'play off', pero un triunfo les colocaría empatados con el cuarto, Náxara. Por lo tanto, para no bajarse del tren, la victoria es importantísima. Los de Javier Salvatierra han perdido ante Alfaro y Haro, por lo que otro pinchazo ante el Varea obligaría a un esfuerzo extra y a no tener que cometer más errores. Si los locales llevan el partido a su terreno y se hacen con la pelota, algo que les está costando este curso, pueden hacer daño a un rival que ya no parece tan fiero como en el mes de septiembre.

Anguiano-Arnedo (Isla, 16.30): El Anguiano, para aspirar a codearse con los mejores, necesita enganchar varias victorias que le instalen definitivamente en la parte alta. Eso obliga a los serranos a mostrarse intratables ante rivales que están por debajo suyo en la tabla. Esa ansiada regularidad, además de confianza en lo que trabajan, otorgará credibilidad al bloque frente a rivales, en teoría, superiores. El Arnedo, por su parte, buscará tener sus oportunidades ante un rival al que le cuesta mantener la tensión varias jornadas de forma seguida. 

Haro-Oyonesa (El Mazo, 17.00): El Haro afronta un partido complicado ante un rival duro y competitivo, que en las últimas temporadas siempre ha puesto en dificultades a los jarreros (en la mente aún quedan esos duelos en los que los blanquinegros se dejaban puntos en el Espinar). Además, la clasificación indica que se miden segundo contra tercero, con lo que el aliciente aumenta. Por si fuera poco, los locales tienen la oportunidad de ser los primeros en batir a una Oyonesa muy competitiva y que aprovecha las jugadas de estrategia para maniatar a sus contrincantes. Dos bloques que han interiorizado su forma de jugar, en los que la continuidad de sus plantillas ha sido clave para entender los éxitos que ambos conjuntos cosechan, cada uno dentro de sus posibilidades.

Regional

Náxara B-Tedeón (La Salera, 17.00): el triunfo del Autol el viernes obliga a los blanquiazules a doblegar al Tedeón para continuar coliderando la tabla. No será misión sencilla para los locales, puesto que enfrente está un conjunto competitivo, que se ha dejado puntos por el camino, pero que en todos los partidos tiene opciones de llevarse el triunfo. Los najerinos, que sólo han encajado un gol, insistirán en mostrar sus virtudes de seriedad, orden y velocidad y calidad en el ataque. Un partido, además, en el que el Tedeón, haciendo memoria, recuerda lo sucedido la temporada pasada en la Copa cuando los najerinos accedieron a semifinales por alineación indebida de los de Navarrete.