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lunes, 15 de abril de 2013

Paso adelante, paso atrás

Cinco jornadas para el final y los dos equipos riojanos de Segunda están empatados a puntos, 40. Unión Deportiva Logroñés, décimo, y Sociedad Deportiva Logroñés, undécimo, parecen condenados a continuar pegados en la tabla (no quiere esto decir que en los despachos tengan que ponerse de acuerdo para aunar fuerzas). Mientras que la UDL dio un paso atrás, sexto partido seguido sin marcar gol, en Eibar pese a que mostró una cara diferente a la habitual en las derrotas; la SDL, gracias a dos chispazos de Jorge Herreros, se acerca a su objetivo, la salvación, después de doblegar a un rival directo, Osasuna B. Uno da un paso atrás y otro lo da hacia delante. Curiosidades de  la vida.

Vayamos con la cruz de la jornada. La nueva UDL de Raúl Llona se presentaba en Ipurúa con mucho que ganar y poco que perder. El Eibar, aupado a la segunda plaza, suma su sexta victoria seguida haciendo gala de las señas de identidad que todo el mundo puede reconocer en un club habitual a meterse en el 'play off': solidez defensiva, practicidad, juego directo y vertical, contragolpe y transiciones defensa-ataque muy rápidas. Suficiente para repetir temporada tras temporada entre los cuatro mejores del grupo. No es cuestión de hacerlo bonito, sino de saber qué hacer y cómo hacer, con las piezas necesarias y con hombres dispuestos a trabajar por un fin. Llona, en su tercer partido, ha dado otro aire a los blanquirrojos. Los ha convertido en un bloque más decidido, más presionante, con más vitalidad... Evidentemente esta plantilla ofrece lagunas: cierta inconsistencia, falta de pegada... aspectos que no se pueden cambiar de la noche a la mañana, requieren su tiempo.

El Eibar superó a una UDL, más activa pero que se marchó de vacío de Ipurúa. NOTICIASDEGUIPUZCOA

La UDL llegaba a Eibar con dos empates seguidos a cero, con una mejoría notable en la predisposición, pero con similares resultados. Defensivamente, se conservaba la identidad del anterior técnico, tampoco había que cambiar mucho lo que ya funcionaba. Medirse a un rival compacto, serio, duro, con calidad arriba requiere concentración, saber cómo combatir al oponente, tratar de ocultar la debilidades propias y explotar las virtudes propias. Llona volvió a hacer modificaciones en el once, apostando por un doble pivote más defensivo: Iturralde y Moustaphá. Además, introdujo cambios en ataque: Alejandro y Ubis por Garban y Quero. Una demostración de que el puesto se gana durante la semana en los entrenamientos. La predisposición inicial parecía buena, con un conjunto local que no estaba cómodo, salvo con envíos a la espalda de Víctor. Ahí pareció encontrar el lunar defensivo de los visitantes. Por ahí llegó el primer gol, pasados los 10'. Por ahí insistió el cuadro de Garitano y por ahí se le pudieron ir las opciones a la UDL. El tanto, tras el buen comienzo riojano, permitió que el Eibar pudiera hacerse con el choque, aunque sin rematar la faena. Los visitantes, algo agazapados, reaccionaban con tiros y aproximaciones timoratas.

En la segunda parte, Llona animó a sus pupilos, les hizo creer que era posible empatar. Las ganas mostradas en ese período hacían constatar que podía haber reacción. Alejandro fue el que más cerca estuvo de las tablas, aunque sin puntería. El Eibar aguantaba y salía a la contra. Es decir, se le veía cómodo. La sensación era que si alguien marcaba, las transiciones eibarresas podían sentenciar la contienda. Y con un envío en profundidad se plantó Arruabarrena ante Sergio López para batirle y ratificar que los tres puntos se iban a quedar en tierras vascas. El regreso a Logroño sirvió para constatar que la UDL está por debajo de sus posibilidades, que la fase de permanencia queda a 6 puntos (aún hay que trabajar para asegurar la continuidad en la categoría) y que el descenso, cierto que lejano, está a 8 puntos. Por arriba, la única posibilidad pasa por tratar de dar caza al Noja, 4 puntos más. Una pena, la verdad.

Respecto a la SDL, os voy a dejar la crónica (versión extensa y con alguna aportación) que realicé para la agencia Área 11: 'Dos chispazos decisivos'.
"Dos chispazos de Jorge Herreros dieron el triunfo a la SDL, tres puntos que le acercan a la salvación, ante un Osasuna B muy necesitado, aunque no lo demostró sobre el campo. El partido fue aburrido, previsible, quizá lo que más le interesaba al equipo ganador, que quizá tenía que haber acabado en empate de no haber sido por las dos acciones del delantero riojano, determinante en el resultado final. Tras unos minutos de tanteo, donde el miedo a fallar era más evidente que las ganas por construir, llegó el momento, pasado el cuarto de hora, en el que ambos equipos trataban de domesticar la pelota, aunque con abundantes pases en horizontal, para finalmente realizar un cambio de orientación, siempre en largo y buscando los extremos, pero sin encontrar destinatario. Eso intentaba Osasuna B, principalmente. La SDL, pese a sus atisbos de elaborar, como más a gusto se encontraba, al menos en tareas ofensivas, era con desplazamientos largos. En definitiva, que ninguno quería jugar muy vertical, de inicio, pero así era como trataban de acosar a su rival. Todo ello sin que los porteros tuvieran que intervenir salvo un par de puños: uno de Elías, que acabó en córner, tras un centrochut de Omar (que regresaba al once después de varios meses); y otro de Gonzalo (de vuelta a la portería riojana), también murió en saque de esquina, para evitar que Jorge Galán llegara a un envío desde la derecha. El empate era obvio. Hasta en voleas: una de Rubio, altísima, y otra de Miguel, desviada.

Los jugadores de la SDL hicieron piña tras el gol de Jorge Herreros. LARIOJA

Todo era previsible, tanto que el aburrimiento empezaba a superar la intensidad y ritmo de los compases iniciales. Hacía falta un chispazo y Jorge Herreros lo dio tras ganar en velocidad a su par, driblarlo dentro del área y dirigir el cuero al fondo de la red con sutileza, con el interior para describir una parábola haciendo imposible la estirada de Elías. Se animaba el duelo. Eso parecía. Ahora los de Ángel Merino tenían que dar un paso adelante, si podían. Hasta el descanso sólo un escorado tiro desde la izquierda de Jorge Galán fue la única nota positiva del desdibujado ataque navarro. La segunda parte comenzaba con un cuadro visitante más incisivo y decidido a que sus costados fueran la fuente de la inspiración ofensiva. La recompensa fueron varios saques de esquina seguidos en poco tiempo, pero sin generar peligro. Los de Agustín Abadía, por su parte, intentaban salir a la contra, aunque sin mordiente.

El tiempo pasaba sin que ocurrieran cosas llamativas, lo cual favorecía a los intereses blanquirrojos. Los rojillos –de gris- habían bajado su ansia por intimidar a Gonzalo, mientras que a la SDL se le veía cómoda, sin complicaciones en defensa, trabajadora en la medular y expectante en la delantera buscando la salida a la contra e impidiendo a su rival el juego desde atrás. Una de las claves del conjunto riojano, en ese sentido, fue adelantar la línea de presión unos metros. Pese a ello, Xabi Galán, a un cuarto de hora del final y en una acción aislada, tuvo cerca el empate, pero su tiro cruzado se marchó fuera por poco. Sin embargo, la insistencia en robar en campo ajeno tuvo su premio para los locales. El balón le llegaba a Elías que se disponía a despejar, Jorge Herreros fue con fe a por la pelota con la fortuna de que el balón le golpeó en el cuerpo dejándolo en bandeja para marcar a puerta vacía. Quedaban poco menos de diez minutos en los que Osasuna B demostró impotencia para crear ocasiones de gol. El duelo estaba bajo el control de la SDL. Tres puntos vitales para los riojanos y nubes negras para un Osasuna B que encarrila su cuarta derrota seguida sin reaccionar. La Tercera parece más cerca".

Poco más que añadir, si acaso que el bloque de Agustín Abadía tiró de oficio, buscando lo que más le convenía: sin dudas en defensa, presionando en la medular y aprovechando las opciones en ataque. Además, apenas se concedieron ocasiones de gol, un pilar básico para mantener la portería a cero, y las que se crearon acabaron en el fondo de la red. Que Jorge Herreros haya recuperado la senda del gol es importante, ya que un delantero sin ver portería parece menos delantero.

sábado, 13 de abril de 2013

Previas 14 abril

Jornada dominical muy completa. La Sociedad Deportiva Logroñés recibe a Osasuna B con la intención de acercarse a la permanencia ante un rival directo, mientras que la Unión Deportiva Logroñés visita Ipurúa con la intención de romper su inercia (cinco partidos sin marcar) para medirse a un Eibar enrachado. En Tercera, ocho duelos entre los que destaca el Varea-Alfaro y el Calahorra-Oyonesa, en lo que se refiere a los puestos nobles de la tabla, mientras que por abajo sobresale el duelo directo entre Pradejón y Rapid. En la Copa Regional, hay choques interesantes como el Náxara B-Tedeón o el San Lorenzo-Alberite, entre otros.

Segunda B

SD Logroñés-Osasuna B (Las Gaunas, 17.00): Olvidado el 5-0 frente al Bilbao Athletic, la SDL se mide a otro filial. Las circunstancias de unos y otros son bien diferentes. Mientras que los vizcaínos son segundos y pelean incluso por el liderato, los navarros pelean por la permanencia. Eso no quita para que la necesidad apriete en el cuadro rojillo. Al contrario. De hecho, los de Miguel Ángel Merino han sabido sobreponerse a un comienzo liguero horrendo (no sumaron su primera victoria hasta la jornada 13). Parecía que era un candidato claro al descenso, pero han ido sumando victorias para tener opciones en esta recta final. Sin embargo, ahora, después de tres derrotas seguidas les vuelven las dudas a los rojillos. Este hecho, les obliga a dar lo máximo ante cualquier rival y a exigirse más aún, si es posible, frente a rivales directos. Los 6 puntos que separan a riojanos y rojillos pueden quedarse en 3, continuar igual o aumentarse a 9, de ahí la importancia del choque. Tampoco hay que olvidar el precedente de la primera vuelta, 4-1. Alegría, velocidad y ritmo en ataque es lo que se espera del cuadro visitante, pero también dudas en defensa. Por ahí puede sacar provecho el bloque blanquirrojo. Un cuadro que ha sabido olvidar los duelos precedentes para pensar sólo en el presente (se pueden revisar sus datos). Agustín Abadía no suelta prenda y convoca a los 20 que tiene disponibles. La forma de jugar y el esquema también serán una incógnita y aunque pueda parecer que eso es una debilidad, puede ser una virtud para romper los esquemas de sus oponentes. Al técnico de Binéfar contar con uno u otro jugador no le ha preocupado porque todos han respondido, un dato importante que remarca que la SDL se ha sobrepuesto a las sanciones y a las lesiones. Eso sí, Ledo seguro que regresa al once. Del resto, habrá cierto continuismo, aunque con alguna variación. Respecto a qué debe hacer el equipo logroñés, tiene que intentar maniatar a los navarros, presionarles y robarles lo más arriba posible para que los rojillos no vean la manera de salir de su campo.

Eibar-UD Logroñés (Ipurúa, 18.00): Cinco partidos sin marcar un gol. Mucho tiempo para un equipo que está siendo presa de su incapacidad ofensiva. Una rémora importante que ha impedido el progreso del equipo a cotas mayores y que certifican que el rendimiento del grupo no ha sido el adecuado. Para aumentar las credenciales del bloque ha llegado Raúl Llona. Dos duelos y 180 minutos en blanco. Lo positivo, es que la defensa responde y que los rivales apenas tiene ocasiones de batir a un seguro Sergio López. Lo negativo, que pese a que hay indicadores de que se busca con más ahínco la portería rival, el balance de oportunidades sigue siendo escaso (pese a que alguna ha sido muy clara). Teruel y Noja le han servido al nuevo entrenador para que sus hombres demuestran más intensidad, más presión, más ganas, un mayor carácter. Todo eso está muy bien, sobre todo para lo que los riojanos se pueden encontrar en Ipurúa. El Eibar es tercero y se ha recuperado del resbalón sufrido en el mes de febrero, ahí están sus cinco victorias seguidas. En esa racha ha dejado constancia de lo que es: un bloque férreo al que le es suficiente con hacer un gol (los cuatro últimos triunfos han sido 1-0), que busca el juego directo como norma, pero que tiene hombres con calidad para intentar otras cosas si es necesario. Quizá su juego sea previsible, pero de machacón y constante acaba por hacer mella, ya que aprovecha cualquier resquicio. Los eibarreses son constantes durante los más 90' y eso siempre les da puntos. La UDL debe tomar notaporque esos bajones que acostumbra a sufrir durante los partidos pueden ser letales en Ipurúa. Llona habrá concienciado de lo que les espera, por lo que preparados deben estar. Cabe preguntarse si estarán a la altura. Respecto al once, el preparador riojano hará cambios, algunos oblicados (Ormazábal está sancionado), otros por el rival que hay enfrente. Sin duda, Ubis, por sus condiciones, tiene papeletas para regresar a la titularidad. Veremos si Llona apuesta por un doble pivote más defensivo o sigue con dos centrocampistas con diferentes pensamientos.

Tercera

Agoncillo-La Calzada (San Roque, 12.00): El Agoncillo ha ido perdiendo peso en la clasificación. Ahora es noveno, cierto que opciones de pelear por la séptima plaza, pero también tiene que mirar a los que vienen por detrás. Los de Israel Villarreal están acusando el paso de las jornadas. El magnífico rendimiento realizado durante la primera vuelta parece que les obligaba a continuar esa línea, sin embargo, la realidad demuestra que su sino no era pelear por la fase de ascenso. Pero tampoco es muy real que este equipo haya sumado cuatro derrotas seguidas y que San Roque haya visto a los suyos irse de vacío hasta en 7 encuentros. Por ahí puede entenderse este bajón de resultados. Romper esa inercia será importante para recuperar la autoestima. Enfrente La Calzada, un conjunto que lucha por la permanencia y que mezcla buenos partidos como otros más flojos.

Varea-Alfaro (Municipal, 12.00): El Varea después del varapalo sufrido ante el Haro hace siete días en el mismo escenario tiene la oportunidad de resarcirse. No ya por el marcador sufrido, que también, sino porque la fase de ascenso se le puede escapar de sumar una nueva derrota. Claro que el rival, el líder Alfaro también tendrá algo que decir. Los de Eduardo Arévalo tienen el acoso de los jarreros, por lo que están obligados a sumar de tres en tres. No les queda otra después de ir perdiendo la ventaja que tenían en la tabla. Esto requiere que los riojabajeños recuperen su mejor versión, algo que no está ocurriendo en los últimos meses. Ahora, a los blanquillos les cuesta sacar adelante los partidos y hacerlos con un juego que les satisfaga, que les haga sentirse cómodos sobre el campo y con la sensación de ser superiores a sus rivales. Los locales intentará sacar provecho su pegada y evitar que su vulnerabilidad defensiva salga a relucir. El líder debería dar un golpe encima de la mesa, como hiciera el Haro el domingo pasado. Pese a ello, los arlequinados también están obligados a mostrar sus credenciales.

River Ebro-Náxara (San Miguel, 16.30): Victoria, empate, derrota, victoria, empate, derrota, victoria... con esta serie al River le toca empatar. Regular dentro de la irregularidad, los rojiblancos se han hecho con la duodécima posición. Para ascender en la tabla necesita encadenar varios buenos marcadores, misión que tratará de lograr motivándose con la visita de un Náxara necesitado de puntos. Los blanquiazules buscan el 'play off' y no pueden permitirse errores. Lo saben y lo tienen que transmitir al terreno de juego para que sus rivales vean que no hay opciones de éxito ante los najerinos. Eso se demuestra con intensidad y ritmo durante los noventa minutos, no sólo durante unos minutos, cuestión que le está pasando factura en La Salera, pese a que al final saca adelante los partidos.

Anguiano-Berceo (Isla, 17.00): El Anguiano encadena tres empates seguidos y 4 jornadas sin ganar. Parece que se ha estancado. Alcanzó la zona media de la tabla y se ha quedado ahí, sin progresar. Si da un último arreón podría dar caza a varios equipos, aunque para ello necesitan encontrar de nuevo el equilibrio entre el ataque y la defensa. Enfrente un Berceo en horas bajas tras 5 derrotas consecutivas. Quizá la relajación por verse casi salvados ha propiciado este bajón en los resultados. Seguro que a su entrenador, dado su carácter competitivo, no le gusta lo que está viendo de los suyos, por lo que intentará cambiar la inercia cuanto antes. El que menos falle, se llevará el choque.

Pradejón-Rapid (Municipal, 17.00): Penúltimo contra antepenúltimo. 3 puntos de oro para los dos en un duelo de esos que pueden empezar a tener tintes dramáticos. El triunfo en este tipo de encuentros se cotiza caro y doblegar a un rival directo permite dejar en la estacada al oponente y coger confianza para los siguientes compromisos. El Pradejón parece que le ha cogido el gusto a eso de ganar como local, dos victorias seguidas, mientras que el Rapid no se quiere desengancharse de la salvación, a tenor de sus últimos marcadores. Quizá los verdiblancos propongan más y los amarillos esperen sus oportunidad con veloces contragolpes. Eso da igual, el fin es lo que importa, los tres puntos. Intensidad y emoción asegurados.

Calahorra-Oyonesa (La Planilla, 17.00): Tercero contra cuarto. Un duelo importante del que a buen seguro el Náxara o el Varea pueden tratar de sacar provecho siempre y cuando ganen sus partidos. El Calahorra está lanzado, como demuestran sus 6 victorias seguidas. Mientras que a la Oyonesa le está costando más sacar los partidos adelante, aunque suma victorias que le mantienen en 'play off'. Si los puntos en juego son vitales, el 'goalaverage' particular también puede ser decisivo. El 1-0 de los blanquiazules en el Oion Arena les obliga a los rojillos, por lo que la presión será calagurritana. Los de Jorge Ochoa tratarán de aprovechar sus opciones gracias a su intensidad. Duelo que se puede decidir por pequeños detalles. El balón parado, dos equipos especialistas en la materia, puede dar o quitar. 

Arnedo-Calasancio (Sendero, 17.00): El Arnedo comenzó la temporada de manera ilusionante, con un juego alegre, vistoso, eléctrico, con mucho ritmo y generando ocasiones... sólo le faltaba rematar las jugadas. A medida que han pasado los meses ha ido a menos. Se ha mostrado más irregular e inconsistente en sus ideas, pese a ello, la calidad colectiva está ahí. Enfrente un Calasancio que se siente a gusto si tiene que esperar, destruir y tirar de su eficacia ofensiva. En ese terreno son magníficos. Si el ritmo lo impone el cuadro local, los de David Ochoa podrán llevarse los puntos; si el partido se traba, se vuelve oscuro y los porteros son espectadores, serán los de José Quiroga los que tengan mejor predisposición para sumar.

Haro-San Marcial (El Mazo, 17.00): El Haro demostró hace siete días su eficacia ofensiva y su solidez defensiva. Es como si el triunfo ante el Alfaro les hubiera dado la confianza que les faltaba hace unas jornadas. Encontrado el camino, no puede perder la línea si quieren optar al primer puesto. Medirse a un conjunto que no se juega nada puede ser peligroso si el resultado no es favorables desde el inicio. Marcar pronto será la prioridad de los jarreros. Victoria local.

Copa Regional

Grupo I; San Lorenzo-Alberite (Municipal, 17.00): La Copa es una buena oportunidad para que el San Lorenzo se resarza del mal sabor que le ha dejado la competición liguera. Empieza de cero y eso es importante para un equipo que ha perdido muchos puntos como local. El Alberite ya ha cumplido con su objetivo, así que la Copa es un regalo. Saber con qué motivación afronta esta liguilla será decisiva para conocer sus aspiraciones.

Grupo II; Náxara B-Tedeón (La Salera, 17.00): La inercia del Náxara B debería colocarlos como un equipo con posibilidades de meterse en semifinales, aunque ahora apenas se permiten errores. Enfrente, un Tedeón que puede olvidar su paso liguero con una buena participación en Copa. Las primeras jornadas pueden marcar su trayectoria y los de Navarrete, que han sufrido muchas bajas durante esta campaña, lo saben.

Grupo III; Calasancio B-Ciudad de Alfaro (La Estrella, 17.00): Líder contra colista en Liga. Partido aparentemente desigual, aunque eso hay que refrendarlo sobre el campo. Los colegiales intentarán de demostrar que su juego ha evolucionado, mientras que la presión reace sobre los riojabajeños, favoritos también a conquistar el título en Copa.

Oyonesa B-Vianés B (Oion Arena, 17.30): En la última jornada liguera ambos empataron a cero y eso que no se jugaban nada. O se guardaban cosas para el estreno copero o la igualdad es máxima entre dos conjuntos aguerridos que quizá hayan merecido mejor clasificación. Si el partido se vuelve loco, los visitantes tendrá más cosas que ganar, si el control es de los locales, los alaveses gozarán de más oportunidades.

lunes, 18 de marzo de 2013

Aprender para no repetir errores

Jornada sin frutos para los equipos riojanos en Segunda B. Dos derrotas, tres goles encajados y ninguno marcado. Toca aprender de lo sucedido en esta jornada. La Unión Deportiva Logroñés es ahora décima con 37 puntos tras perder frente al Alavés. Los de Pepe Calvo ya no miran hacia arriba, tienen que hacerlo hacia abajo. Mala señal. Sin embargo, es lo que les queda, ya que el descenso está a 6 puntos menos. Por eso, el principal objetivo pasa por amarrar la permanencia cuanto antes. Y no cometer errores que se suceden puede ser el camino. Por su parte, la Sociedad Deportiva Logroñés perdió en Las Gaunas, por la mínima, ante el Eibar. En principio, no era un partido de su liga. Buscó un plan para no encajar, trabajó para que saliera, pero un zarpazo de Capa imposibilitó que los blanquirrojos sumaran. La promoción y el descenso se acercan, sólo 2 puntos de ventaja. Pero este sino ya era conocido por los de Agustín Abadía y desde la primera jornada están mentalizados para ello. Toca sufrir y lo saben. Lo positivo es que son décimo terceros con 33 puntos y que este equipo, como novato, tiene que pagar, a veces, el peaje de la inexperiencia.

En el caso de la UDL su partido frente al líder dejó claras varias cosas. Por de pronto, este equipo, ya ha tenido tiempo para ello, parece encontrarse en período de aprendizaje. Y eso no sé si catalogarlo como positivo o negativo. Según apuntó en Mendizorroza es un bloque que muestra buenas maneras, principalmente en el primer tiempo, que ha variado sus intenciones, ahora mucho más directo y vertical, con menos elaboración de inicio y con mayor presencia, de hombres, en la parcela ofensiva. El cuadro blanquirrojo presenta varios futbolistas con calidad individual, caso de Ardanaz, al que la medular se le hace; muy dura cuando tiene que detrás de la pelota, de Mario Barco, fajador y un constante incordio para la zaga contraria; de Garban, con destreza en los pies y siempre dispuesto a ayudar a sus compañeros, lo cual es de agradecer; de Iñaki, cuyas arrancadas por banda, cada vez menos constantes, son un respiro para el ataque riojano; o de Barrón, sin duda, el futbolista más desequilibrante que maneja Pepe Calvo, lástima que participe tan poco en el juego, que sus aparaciones sean intermitentes y como atropelladas.

Sin embargo, hay cosas que no funcionan. Que sólo se tire entre los tres palos una vez (remate de cabeza de Garban tras buen centro de Iñaki desde la izquierda) en el segundo tiempo es esclarecedor. Que este equipo no demuestre capacidad de reacción también es alarmante. Aunque a lo mejor este hecho haya que encontrarlo en la dinámica general de la temporada y no sólo en este partido puntual, ya que es algo habitual. Sin embargo, es más preocupante otros aspectos que afloran cierta incoherencia en los propósitos. Si esta UDL es más directa, de inicio, choca con lo expuesto sobre el campo, cuando se roba la pelota, ya que no hay transiciones rápidas, se opta por aguantar el balón y empezar de nuevo. Es decir, facilitar la labor de la defensa rival para que se pueda organizar y esté en disposición de despejar los balones en largo. 

Además, en los futbolistas hay dudas. Si se golpea en largo, hay que estar atento a las segundas jugadas, cuestión que se hizo durante casi toda la primera mitad y que dio sus frutos porque a raíz de ahí se podían generar entradas por banda. Pero en la segunda parte, eso pareció olvidarse, ya que todas los balones sueltos eran de color blanquiazul. Otro asunto a tener en cuenta es la gran cantidad de pérdidas que acredita Moustaphá. Su balance defensivo es encomiable, pero cuando la UDL tiene que depender, en la creación, de la salida del balón del centrocampista, las opciones de éxito son escasas. Su labor, como quedó testada la temporada pasada, pasa por recuperar y dar un pase fácil, de corta distancia, a un compañero. Esta campaña, sus funciones aumentan y se le ven más las deficiencias, lo cual perjudica al juego grupal en aras de lograr un ritmo elevado de juego y cierta constancia en las acciones. Los cambios introducidos por el preparador leonés en busca de la remontada, que los propios jugadores ni siquiera creyeron, no funcionaron. Quero apenas participó y sus centros fueron deficientes, mientras que Alejandro, como medio centro ofensivo, estuvo desubicado y fuera de sitio, ni llegaba al ataque ni ayudaba en defensa.

Recupero la idea de aprendizaje. Después de unos primeros 45' aseados, correctos en casa del líder, desde que comenzó la segunda parte, la predisposición no era la misma. Entre que el Alavés dio un paso al frente, ya en los minutos finales del primer tiempo había probado a Sergio López, y que la UDL retrocedió unos metros su presión y su línea defensiva, el conjunto blanquirrojo se convirtió en un bloque asustadizo, que iba detrás de la pelota y que dejaba a su rival sentirse cómodo. Podía pensarse que era una estrategia riojana si cuando se robaba se buscaba, con rapidez, a Mario Barco y a Ubis, pero como no era el caso, hay que pensar que este equipo debe sufrir lecciones en el campo para espabilar. El problema es que ni estamos en la jornada 4 de liga, por ejemplo, ni Pepe Calvo acaba de llegar al banquillo riojano, ni los futbolistas se estrenan en el grupo, ni la UDL es nueva en la categoría. Es como si el lugar que ocupa el cuadro blanquirrojo en la clasificación fuera un espejo de lo que sucede en el campo. Esto es, que circular por la zona de nadie significa cierta irregularidad durante los 90' que acaba pagándose cuando se comete errores a la hora de tomar decisiones. Porque los dos tantos del Alavés tuvieron a idénticos protagonistas futbolistas riojanos: Iturralde y Raúl Torres. En el primero, Guzmán se gira, por el medio, entre ambos futbolistas. Ni el centrocampista le encima cuando debe ni el defensa está atento a la cobertura. Consecuencia, los dos jugadores acuden a la vez y el blanquiazul se zafa de los dos con un movimiento. En el segundo, Borja Viguera recibe de espaldas, sin que ningún jugador acuda a molestarle, ni el navarro (como central) ni el madrileño (como lateral). El delantero se gira sin problemas y encara a Iturralde, sin que Raúl Torers puede llegar a la cobertura, luego éste retrocede y le deja tirar. Lo dicho, cuestión de seguir estudiando. ¿Qué le queda ahora a la UDL? Amarrar cuanto antes la permanencia. El primer paso se puede dar frente al Real Unión.

Por su parte, la SDL saltó a Las Gaunas con la intención de no encajar un gol. Más concretamente, con la idea de que el Eibar no pudiera correr y pillara desprotegida a la zaga local, como sí sucedió en Ipurúa. Por eso, Agustín Abadía, que ya lo ensayó en el último entrenamiento, apostó por una defensa de cinco (Miguel y Gerardo, de laterales; Ledo, Metola y Yécora, de centrales), con dos pivotes (Pitu y Fran Sota), un enganche (Del Puente, algo desubicado en esa posición, ya que ni llegaba al ataque ni cogía las segundas jugadas) y dos delanteros (Jorge Herreros y Tamayo). Todo ello, además, con el debut de Mandaluniz bajo palos (se mostró como un portero valiente en las salidas, con un golpeo correcto, y con dirección, de la pelota, además con ambas piernas). La propuesta era clara: esperar, ceder el balón al Eibar, evitar que los visitantes anotaran a balón parado y salir a la contra con espacios

Las tres primeras suposiciones se cumplieron. La primera y la segunda se complementaron y se acusaron desde la primera pelota. La SDL estaba relativamente cómoda, impedía que los vascos llegaran por banda y que sus únicas opciones pasaran por desplazamientos largos, en los que sobresalió Metola despejando cualquier acción aérea, y por jugadas de estrategia (tercera premisa). Aquí ya hubo más problemas. Sobre todo porque Arregui parecía omnipresente. Todos los balones le llegaban al central armero (o los sabía buscar). Remató el 90% de las veces, aunque bien es cierto que con oposición, lo que dificultó su precisión. También hay que añadir el perfecto lanzamiento de los córners, un aspecto decisivo porque en la segunda parte, los envíos fueron defectuosos, lo que facilitó la labor defensiva de los blanquirrojos. Pese a todo, Arruabarrena pudo romper el desequilibrio marrando un remate franco a dos metros de la portería que picó en exceso.

Ahora sólo quedaba buscarle las cosquillas a Irureta (cuarta premisa). Sin embargo, eso costó mucho más. Tanto en tiempo como en repeticiones. En la primera mitad, el guardameta visitante se quedó frío y en la segunda sólo fue inquietado en cuatro ocasiones: un contragolpe, el único, que finalizó con un tiro sin fe Del Puente; un centro pasado de Metola desde la derecha que obligó a Irureta a repelerlo con algún apuro; un tiro, elevado, de Ledo desde dentro del área; y un tiro centrado desde la frontal del área, el único entres los tres palos del partido de los locales (fue en el minuto 90), de Hierro, que atrapó el meta en dos tiempos. Con ese bagaje ofensivo, lo normal era que los blanquirrojos no marcaran. Fue el único pero al planteamiento de los riojanos. El trabajo, la entrega, la solidaridda defensiva, el esfuerzo colectivo en aras de mantener la portería a cero fue elogiable. Sin embargo, tampoco se llevó a cabo. La razón hay que buscarla en el sensacional tiro, potente y que entró por la escuadra, que se sacó de la chistera Capa tras recoger un rechace en el área. Fue imposible para Mandaluniz.

Ese tanto, a falta de 20' para el final, provocó un cambio de escenario. El Eibar, con el marcador a favor, bajó un poco la línea de presión, retrocedió unos metros y dejó hacer a los locales. Abadía retocaba el dibujo y volvía al 4-2-3-1 habitual con Ledo, Metola, Gerardo (de central) y Miguel (de lateral izquierdo) en la defensa; Pitu y Fran Sota, como pivotes; Del Puente, Hierro y Toledo, en las medias puntas; y con Javi Torres como delantero. Entonces, la SDL quiso la pelota, trató de elaborar, de mandar, de llevar la iniciativa... aunque sin generar grandes ocasiones de gol. Fran Sota, un gran manejador del balón, ganó protagonismo, pero faltaba conectar con los hombres más adelantados. El ejemplo de estos intentos se pudo dar en la última jugada del choque. Gerardo y Miguel tocando atrás mientras presionaba con insistencia Jito. La pelota iba del lateral al central. Una, dos y hasta tres veces. Había que ira hacia delante. Pitu llegaba en apoyo, Gerardo le daba el balón, pero el centrocampista retrocedía para el veterano futbolista que se quedó con las ganas porque el árbitro señalaba el final del partido. Quizá ser conscientes del tiempo que restaba para buscar, ya con Metola incrustado como ariete improvisado, un balón largo como último recurso hubiera sido más apropiado. Sin embargo, fue una tónica porque la SDL quiso, trabajó con empeño, se fajó durante los 90 minutos, pero no pudo ni mantener la portería a cero, objetivo de partida, ni crear dudas a la zaga eibarresa saliendo a la contra. Toca pensar en el Zaragoza B, un duelo de los que gustan a la SDL.